Te escuchaba con el mismo detenimiento que trabajaba la madera. Una máquina de oxígeno condicionaba sus pasos, por lo que sus historias de la guerra valían doble: prefería hablarte que respirar bien. La mente borra las...
Tienen que recordar aquel spot, el de un director entrando al gimnasio condón en mano. Ahora sería un enfermero en una sala de urgencias de esas petadas, donde uno lleva el pie colgando y otro estornuda. Diría eso de “he...
Brainiff Airlines tradujo a finales de los 80 su lema “Fly in leather”, en referencia a su cuidada tapicería, y animó a “Volar en cueros”, quizá ya saben (aunque suene sugerente) el porqué nunca...
Quizá sean los agujeros en la carretera, una de esas que no está arreglada porque no es de nadie pero la usan todos, o las dos horas de coche desde Teruel, pero uno llega a Tronchón con expectativas, como Juan Preciado llega a...
Quería proclamar lo bello de una ciudad entera que para por una historia de amor, cuando luego todo son guerras, huelgas y lo peta la serie de “Georgina”. Han bastado 6 horas para desmontar (las haimas) y el encanto cuando Will...
Nada se parece tanto a la vida que viene como un reportaje publicitario sin rastro del producto anunciado. Agamben describe así lo para mí es quedarse con cara de gilipollas mientras te asalta la pregunta: “¿Pero...
Esto eran 20 frailes que vivían en un convento, todos tenían la cabeza pelada, todos barba blanca, vestían hábito e iban en fila…comienza Fray Perico y su borrico, algo así como el C. Tangana de la...
Lo recuerdo siempre con el uniforme: pantalón de trabajo y sonrisa burlona. Aun tengo dudas de si arreglaba todo lo que se rompía en el colegio o si realmente se dedicaba a repartir buen humor, pero sí, en general,...
Les reto a que le expliquen una guerra a un niño. Las mentiras suelen caerse como un edificio en ruinas. Sin avisar. No es que la guerra sea una mentira. Es que está rodeada de tópicos, de eufemismos, de peros, de verdades...
La cabra de Osborne, la flamenca y el delantal de lunares. Y nosotros pendientes de las peleas de niñatos. La paela, el cocido y los calamares. Ya no te puedes fiar ni de las colas, como marchamo de calidad: una docena en la fila del...