

El Bajo Aragón celebra su tradicional Choricer entre aroma a brasas y recetas novedosas
Panaderías y carnicerías locales intensifican su trabajo para abastecer de productos típicosEstevan vincula el crecimiento de Alcañiz hasta los 16.639 habitantes a la inversión de su gobierno
Vecinos del Bajo Aragón exigirán de nuevo la A-68 el próximo 2 de marzo
El Jueves Lardero volvió como cada año a teñir de sabor y tradición las tierras del Bajo Aragón. Desde primera hora de la mañana, el día estuvo marcado por el ir y venir de vecinos en carnicerías y panaderías, recogiendo los ingredientes esenciales para una de las festividades que nunca fallan en la zona: el Choricer. Alcañiz, Calanda, La Ginebrosa y otras localidades se han sumado a la celebración, con reuniones al aire libre, como el santuario de la Virgen de Pueyos o los masicos, donde se han podido ver bocadillos de longaniza y chorizo, asados y hasta algunas innovaciones culinarias como unas judías a la sidra que han sorprendido a más de uno durante la celebración.
Trabajo del comercio local
Los días previos al Choricer han supuesto un auténtico maratón para las carnicerías de la comarca. Óscar Soriano, de la carnicería Emilio Ariño en Alcañiz, explicó que llevan semanas preparando embutidos para la ocasión, con especial atención al embutido seco para los más pequeños, a la longaniza y el chorizo de vinagre, una receta recuperada que ha sido un éxito entre los clientes y que ha funcionado muy bien para este día tan especial. “La gente se anticipa para no quedarse sin nada. Este año hemos notado que los días fuertes han sido el martes y el miércoles, porque el jueves la gente ya tiene todo preparado para irse al campo”, comentó Soriano.
En Calanda, la carnicería Pastor ha vivido una situación similar, elaborando embutidos a diario para abastecer tanto a particulares como a panaderías y bares. “Lo que más nos han pedido ha sido para hacer bollos preñados, aunque la longaniza sigue siendo la reina de la jornada”, aseguraron desde el establecimiento.
Y, por supuesto, un buen preñado de longaniza o chorizo no sería lo mismo sin un pan a la altura. Enrique Alonso, de la panadería de Alcañiz, destacó que han trabajado a destajo para tener listas las molletas y los bollos de chorizo. “Este día intensificamos la producción, hemos vendido unas 300 unidades de estos productos. A la gente le gusta seguir la tradición, sobre todo por los niños, aunque también hemos vendido muchas torrijas y otros alimentos como pueden ser las tortas dulces y saladas”, relató el panadero.
El Jueves Lardero se define por ser un día que reúne a jóvenes y mayores. Como manda la costumbre, muchas cuadrillas han aprovechado el día para juntarse en el campo. Uno de los puntos de encuentro fue el Santuario de la Virgen de Pueyos, donde varios grupos de amigos se reunieron ayer para disfrutar del festín. Entre ellos estaba Piedad, recién llegada de Gerona, que vivía su primer Choricer con entusiasmo. “Me han enseñado esta tradición y me está encantando. Hemos traído chorizo, butifarra, judías… aunque lo principal es el chorizo”, dijo.
La encargada de cocinar, Juani, explicó su receta para que la carne quedara en su punto. “La longaniza la pincho y le echo vino, ajo y perejil. El chorizo lo hago con vino blanco para que suelte toda la grasa. Y este año hemos añadido judías, que han sido la novedad, pero no de bote, las hago yo en una olla express”.
En el mismo santuario, un grupo de ocho jóvenes encabezado por Víctor optó por la opción más cómoda. bocatas y bebida. “Es el tercer año que venimos. Siempre nos lo pasamos bien, aunque este año vemos a menos gente. Puede ser porque hoy ha habido clase en el instituto”, señaló.
Los usuarios del centro Atadi de Alcañiz también participaron en la jornada, llevando consigo los imprescindibles bocatas de chorizo.
Pero no solo en Pueyos se ha celebrado. En La Ginebrosa, la Asociación Cultural La Tarayola organizó una merienda en el centro de día, donde los vecinos, conocidos como Rabosos, se han juntado para compartir un rato de convivencia y en Calanda, la jornada fue también especialmente animada, sobre todo para los niños. Por la tarde, el polideportivo del Cabezo se llenó de niños disfrutando de hinchables y torneos deportivos organizados por la ampa Manuel Mindán. Además, el Hogar de Personas Mayores repartió bocadillos de chorizo y longaniza a partir de las seis de la tarde, asegurando así que ningún vecino se quedara sin celebrar la tradición.