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Unas jornadas invitan a ponerse en la piel de las personas con autismo Unas jornadas invitan a ponerse en la piel de las personas con autismo
Un momento de los ejercicios prácticos de visibilización TEA . J.C.E.

Unas jornadas invitan a ponerse en la piel de las personas con autismo

La Facultad sensibiliza sobre la realidad de vivir con TEA
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El Día Internacional del Autismo en Teruel se desarrolló con una jornada de sensibilización para dar a conocer la realidad de las personas que trabajan con personas que tienen Trastorno del Espectro Autista (TEA), en las que la colaboración de las familias y profesionales es indispensable para el normal desenvolvimiento diario.

“Las personas con TEA pueden percibir una inseguridad a lo largo de varios momentos del día”, señaló Ginesa López, profesora de Psicología y madre de un niño con estas características.

La jornada se dividió en dos sesiones, durante la mañana 30 participantes, pertenecientes a distintos colectivos profesionales como profesores universitarios, estudiantes de Magisterio o Filosofía e incluso trabajadores de este colectivo, realizaron una experiencia denominada En mis zapatos, en la que se impartieron diferentes prácticas y movimientos para constatar las dificultades de las personas con TEA. Entre las tareas prácticas de estos talleres está “el comprender la realidad diaria de un niño con TEA”, puntualizó Ginesa López.

Además, en otro de los talleres se realizaron ejercicios de comunicación, en los que se imitaba el comportamiento TEA, sin poder hablar pero intentando comunicar para poder entenderse. Con ello lo que se pretendía era “experimentar la frustración de que, a veces, no puedo decir lo que quiero”, explicó la profesora de Psicología.

El reto de estas personas está en la superación de detalles sencillos (para el resto de personas) pero que suponen una dificultad mayor en determinados momentos, como subir un escalón, entrar en un ascensor, encontrar la puerta de salida o buscar cualquier objeto que está fuera de las rutinas y hábitos, establecidos mecánicamente, para dotar de mayor solvencia a los movimientos de cada día. “Este tipo de iniciativas son muy importantes. Hemos avanzado mucho, pero todavía falta sensibilización y concienciación”, puntualizó Ginesa López.

Los talleres dinámicos fueron posibles gracias al trabajo de Sonia Soriano, terapeuta ocupacional de la Cínica NeuroTeruel y a María Benavent, logopeda especializada en Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación. Por la tarde, también se estableció una mesa redonda en la que participaron personas con TEA, sus familiares, maestros, psicólogos, trabajadores sociales y distintos profesionales que intervienen en la educación de estas personas. “Queda mucho por luchar ya que se necesitan más recursos, sobre todo aquí en Teruel porque no hay centros que los acojan”, finalizó la profesora de la Facultad. Esa carencia viene explicada en que faltan plazas especializadas para TEA con grado severo, en la que los afectados no tienen comunicación verbal y tienen problemas para fijar la rutinas y generan problemas de conducta.

Para la realización de la jornada, la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas contó con la colaboración de Autismo Teruel y la financiación de la Fundación Antonio Gargallo.

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