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Los puentes de piedra del tren que están siendo demolidos marcaron el final de una época Los puentes de piedra del tren que están siendo demolidos marcaron el final de una época
Inicio de la demolición, la semana pasada, del puente de piedra del paso elevado de La Puebla en el barranco de Peñaflor

Los puentes de piedra del tren que están siendo demolidos marcaron el final de una época

Un informe señala que se trata de un “conjunto estéticamente destacable” digno de conservación
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Las máquinas de demolición están borrando ya de la línea de tren los puentes de piedra que permitían los pasos elevados sobre la vía, y que ahora estorban para poder colocar la catenaria para la electrificación de la infraestructura. Había otras soluciones técnicas, pero el proyecto que está llevando a cabo Adif optó por su derribo en lugar de rebajar el nivel de la vía como se va a hacer en la mayoría de los túneles. Pese a la oposición de la Plataforma en defensa del ferrocarril de Teruel y de los municipios de la Comunidad Valenciana por donde discurre esta infraestructura, esta semana pasada comenzaron a demolerse estas obras de ingeniería en piedra que en su momento, cuando se construyeron, supusieron el final de una época antes de que irrumpiera el hormigón armado. Un informe señala que se trata de un “conjunto estéticamente destacable” que merecía la pena ser conservado.

La misma infraestructura tras la demolición llevada a cabo para hacer pasar la catenaria para la electrificación


Los pasos elevados de la línea entre Teruel y Sagunto se construyeron la mayoría de ellos en piedra, siguiendo las técnicas de construcción milenarias heredadas de los romanos. Prueba de su consistencia ha sido la dificultad que las máquinas han tenido esta semana pasada para derribar el puente del paso elevado próximo al barranco de Peñaflor en La Puebla de Valverde.

Desde la Plataforma en defensa del ferrocarril de Teruel, y los municipios de la Comunidad Valenciana por donde discurre la vía, han intentado concienciar a Adif y a las administraciones de la importancia de conservar estos pasos elevados construidos en piedra por su singularidad.

No se trataba de paralizar unas obras del tren que no necesitan ser paralizadas porque eso ya se ha hecho con la lentitud que lleva su ejecución, descoordinación y falta de planificación con lo que debería ser el futuro Corredor Cantábrico-Mediterráneo de doble vía electrificado y que requerirá de un nuevo trazado. Era cuestión de solucionar el problema de los gálibos para que pudiera pasar la catenaria de otra manera, al igual que se está haciendo con los túneles.

Pese a la insistencia, Adif lo único a lo que se ha comprometido es a no tirar los pasos superiores construidos en piedra de la vía verde de Ojos Negros, siempre que así lo pidan los municipios afectados.

La demolición de estos pasos superiores ha comenzado ya y no hay marcha atrás. La semana pasada se pudo ver en el paso superior del barranco de Peñaflor, y así se va a replicar en el resto. En total son 18 puentes de este tipo los afectados, todos ellos entre Teruel y Sagunto que es donde se siguió este modelo de paso superior.

Caso omiso

Pedro Abad, de la Plataforma en defensa del ferrocarril de Teruel, asegura que no se ha escuchado ni atendido a la lógica, máxima cuando se han presentado escritos advirtiendo de su valor patrimonial, acompañados de un informe que así lo avala.

“Se utilizaron las mismas técnicas que utilizaban los romanos, y su construcción en esta línea supuso el fin de una época”, lamentó Abad, que comentó que desde la plataforma y los pueblos valencianos implicados se hará un acto de protesta a principios de abril a modo de réquiem por la importancia patrimonial que tienen estos puentes ferroviarios.

El ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Carlos Casas, investigador sobre las grandes infraestructuras de comunicación, ha elaborado un informe, entregado a Adif, en el que constata el error de tirar estos puentes sin atender a su valor patrimonial cuando había otras soluciones posibles para hacer pasar la catenaria por debajo de los pasos superiores sin tener que derribarlos.

El estudio del ingeniero se titula El valor patrimonial de los puentes sobre el ferrocarril entre Teruel y Sagunto, y en el mismo se concluye que “se trata de un conjunto estéticamente destacable, muy por encima de lo que se construía en esa época en otras infraestructuras lineales”.

Casas destaca en su trabajo que el conjunto de estas obras “tiene una indudable belleza” porque “su diseño está perfectamente estudiado”, ya que las bóvedas “están muy bien construidas, los estribos tienen un diseño perfectamente ajustado a las técnicas del siglo XIX, al igual que los importantes muros de acompañamiento, algunos de los cuales son espectaculares”.

Esa espectacularidad y valor patrimonial no han impedido que las obras de electrificación en vía única de la línea estén arrasando con ellos sin contemplar otras alternativas. Destaca Casas que “estos puentes y sus muros fueron construidos al final de una época en lo que se refiere a las obras de fábrica, la de la piedra”.

Tipología milenaria

“El siglo XX comenzó con la transición hacia las obras de hormigón armado, y a partir de la mitad del siglo hacia el hormigón prensado. Por eso tienen un valor añadido, son una de las últimas expresiones de una tipología milenaria basada en la piedra”, señala el ingeniero. Eran los últimos de su especie antes de ser condenados a su desaparición en aras de la falsa modernidad de una línea que nunca será moderna con las obras que se están haciendo ahora porque su trazado es del siglo XIX.

Casas añade en su informe que los pasos superiores que se están tirando “integran magníficamente el propio puente con los estribos y los muros de acompañamiento”. Eso los convierte en un “todo-uno de gran valor”.

Incide el experto en que el constructor no se limitó a efectuar una obra funcional que iba a estar en medio de la nada, “buscó que tanto el diseño como la calidad del trabajo de la piedra fueran bellos”. Precisa que en algunos casos las piezas están ligeramente almohadilladas, una estrategia empleada por los grandes ingenieros romanos, “para que, mediante un juego de luces y sombras, fueran los puentes bellos a la par que útiles”. La técnica empleada buscaba además que destacasen “estéticamente”. A ello se suma el “buen trabajo de la piedra, tanto en las bóvedas como en los tímpanos, estribos y muros de acompañamiento”.

Como protesta se está preparando una movilización que se desarrollará en uno de estos puentes que funcionan como pasos elevados sobre la vía, en la que a modo de réquiem se hará un entierro solemne y se colocará un monolito en su memoria.
 

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