A las 13 horas de este lunes, el calmado silencio que reina en muchos puntos de la llamada España Vaciada se ha visto roto durante unos minutos por el incesante toque de campanas desde las parroquias de cientos de localidades españolas.
Se trata de un sonido que podría confundirse con el habitual toque de campanas diario en las iglesias de las muchas que hay en lo que también se conoce como España Olvidada, pero que en esta ocasión tenía un matiz distinto.
Un matiz no perceptible a primera escucha pero que poseía un carácter reivindicativo y de lucha para los oídos que sabían qué era lo que debían escuchar.
Ha sido un poderoso repique de campanas que busca atronar para hacer llegar un mensaje de reivindicación a quienes toman las decisiones que pueden mejorar las condiciones de vida en los pueblos que sufren el drama de la despoblación.
La Revuelta de la España Vaciada ha sido la responsable de este acto, celebrado al unísono en cientos de municipios de provincias como Teruel, Cuenca, Soria, Badajoz, Zamora, Segovia o Salamanca.
Y es que este lunes se celebra el sexto aniversario del nacimiento de este movimiento ciudadano que en 2019 reunió en Madrid a 100.000 personas pertenecientes a cerca de 120 agrupaciones de distinta índole, pero con un objetivo común: la lucha contra la despoblación y por la mejora de los servicios.
Desde la organización han explicado que con este acto simbólico se pretende que la despoblación no se olvide, siga en la agenda de los representantes públicos y que desde los colectivos sociales y vecinales se trabaja con el fin de revertir esta situación.
A esta reivindicación se ha sumado la Conferencia Episcopal Española, que ha transmitido la solicitud hecha por la organización a los diferentes obispados y estos a sus parroquias, que han decidido sumarse al “clamor de la España Vaciada”, un término que han usado las Diócesis de Aragón en una nota de prensa enviada a los medios. Un sacerdote activa el toque de campanas en la sacristía de la catedral de Teruel este lunes. EFE/Antonio García
En total han sido 27 diócesis de toda España las que se han unido a esta reivindicación, según ha explicado la Revuelta de la España Vaciada.
Aunque reconocen que la Iglesia no posee soluciones técnicas, los obispos han hecho un llamamiento a una acción política “decidida y coordinada” en todos los niveles.
No ha sido el de este lunes el único acto reivindicativo, pues ayer cientos de vecinos del medio rural aragonés salieron a las calles para concentrarse bajo el lema Ser pocos no resta derechos. No queremos promesas, queremos hechos.
Asimismo, y dentro de los actos de reivindicación para conmemorar el sexto aniversario de la multitudinaria manifestación en Madrid de la Revuelta de la España Vaciada, se trabaja para que el 31 de marzo sea reconocido como Día Europeo contra la Despoblación.
A través de acciones como la recogida de firmas a través de la plataforma Change.org y en formato papel para dar la oportunidad de participar a los diferentes perfiles de población, especialmente los menos digitalizados.
Además, entidades como las Cortes de Aragón han aprobado por unanimidad esta propuesta, tras ser presentada una Proposición No de Ley por la formación Aragón-Teruel Existe.