Síguenos
Javier Macipe en las I Jornadas de Medicina Narrativa del IET: “Ir a las salas de cine es bueno para la salud” Javier Macipe en las I Jornadas de Medicina Narrativa del IET: “Ir a las salas de cine es bueno para la salud”
Javier y Rosa Macipe, en el centro, con el resto de los participantes en la actividad

Javier Macipe en las I Jornadas de Medicina Narrativa del IET: “Ir a las salas de cine es bueno para la salud”

El director recientemente galardonado con el Goya a Mejor dirección novel, el médico Benjamín Herreros y la pediatra Rosa Macipe participaron en una mesa redonda
banner click 236 banner 236

“Ir a las salas de cine es bueno para la salud”. Es una de las afirmaciones que ha compartido el director de La Estrella Azul, Javier Macipe, durante las I Jornadas de Medicina Narrativa del Instituto de Estudios Turolenses (IET) de la Diputación de Teruel. A partir de esta película, la pediatra Rosa Macipe, el médico Benjamín Herreros y el cineasta han reflexionado sobre este enfoque que se centra en estudiar la historia y las experiencias de los pacientes para mejorar su atención sanitaria.

El lunes 24 de febrero se proyectó la película en el Cine Maravillas ante una sala prácticamente llena. Antes de la proyección, los espectadores pudieron conocer a través de Benjamín Herreros qué es la medicina narrativa, qué relación tiene la salud con el cine y qué aspectos de la salud se tratan en esta producción.

El siguiente día se celebró la mesa redonda Medicina Narrativa: contando la salud y la enfermedad en el Museo Provincial. Participaron Rosa Macipe, Javier Macipe y Benjamín Herreros, con la moderación de la consejera científica del IET Concha Gómez. A ambos actos de esta jornada del ciclo Reflexiones sobre Teruel acudieron la vicepresidenta primera de la Diputación de Teruel Beatriz Martín y la directora del IET Inmaculada Plaza.

El director de ascendencia de Ariño declaró en su intervención que “ir a las salas de cine es bueno para salud”, porque implica salir de casa en un momento en el que estamos más en soledad, te juntas con más personas, tienes empatía con los personajes y te ríes. Apuntó que la música también tiene efectos positivos para la salud. Por un lado, los cantautores transforman sus penas y problemas individuales en un canto colectivo, por lo que otros personas se pueden sentir identificadas.

Por otro lado, el baile suele ser en grupo, lo que te empuja a relacionarte con una comunidad. En Argentina es habitual que los domingos se junten distintas generaciones a bailara chacareras, como se ve en la película. Macipe añadió que esta costumbre no pasa en Aragón con nuestro el folclore, la jota, algo que le parece una pena.

 

En su intervención en la mesa abordó las diferencias entre los dos países en cuanto a nuestra relación con la muerte: “En Argentina se aceptan más los ciclos de la vida como son, en Europa se ha convertido en un tabú”. El director relató que en la producción y en el rodaje de la película pudo vivir en sus carnes el viaje de Mauricio Aznar. Ambos cruzaron el charco por su pasión y se encontraron en Argentina una sociedad más colectiva. Por ejemplo, no vio “gente sola en casa viendo la tele”, al revés que en España.

En su opinión, el vivir en comunidad puede ayudarte a curarte de las depresiones y las adicciones, al haber encontrado un sentido a tu vida, como se muestra en la película. Estas narrativas del filme han ayudado a muchos espectadores, como explicó el director, y es que una familia se acercó a él para contarle que su hija tenía problemas de ansiedad. La obra le inspiró a tocar la guitarra y con ella podía expresar sus sentimientos y su soledad. Le afirmaron que la guitarra “ahora es su mundo”.

El médico especialista en Medicina Narrativa Benjamín Herreros dio unas pinceladas sobre este enfoque de esta disciplina. La narrativa te ayuda a entender cómo los pacientes conviven con su enfermedad. Con los relatos, los médicos aprenden de “sentimientos, de valores y de ética” que luego aplican en su consulta. El cine cuenta con una ventaja: es una experiencia colectiva, por lo que todos captan el mismo mensaje.

Herreros destacó que La Estrella Azul es muy “poliédrica” porque aborda muchos campos: el viaje para encontrarse a si mismo, las adicciones, el folclore, el cine dentro del cine en las primeras y últimas escenas, la literatura y el documental. Además, afirmó que a primera vista conoces la historia de Mauricio Aznar, pero si vas adentrándote te encuentras más capas como la búsqueda de mi yo interior, una comparativa entre España y Argentina, el pesimismo o finalmente un legado inspirador.

Rosa Macipe, pediatra en el centro de salud San Pablo de Zaragoza y hermana del cineasta, declaró que el arte tiene implicaciones muy buenas para la salud como el desarrollo de la creatividad, tanto hacerlo como consumirlo, siguiendo la línea de los demás ponentes. En su caso, está realizando cortos con un grupo de pacientes de su centro que salen a pasear juntos.

A las actividades que ya realizaban, se les sumó ser actores. Se lanzó a ello porque contaba con un asesor en casa y el cine no le resultaba ajeno. El primer vídeo relata qué supone para ellos los paseos más allá de la actividad física. La médica se dio cuenta que la actividad artística les aporta mucho como “la risa, los vínculos que se creaban o las relaciones que se formaron”. A partir de allí continuaron tratando temas que preocupan en el barrio: la soledad no deseada, la vivienda, la brecha digital o la lectura en los niños.

Tras las tres intervenciones, los asistentes preguntaron sobre varios temas. Uno de ellos fue el poder divulgativo que tienen las artes. En relación a ello, Benjamín Herreros afirmó que los relatos sobre salud deben llegar sobre todo a los jóvenes en su formación. Javier Macipe añadió que para este propósito es perfecto el cine ya que es muy intuitivo. Rosa apostilló que ahora a los adolescentes les cuesta más ver una película entera pero si está bien hecha como La Estrella Azul les atrapa.

El director de la cinta premiada desveló en la parte final del coloquio interioridades de la película, como su trato con la madre de Mauricio Aznar. Al hablar con ella todo era una tragedia y tuvo que pensar como darle un toque positivo. Reflejó el legado que ha dejado su hijo como el gran viaje del equipo de rodaje a Argentina o todos los que se presentaron al casting. Ahora ella se encuentra más feliz porque mucha gente le traslada que la historia de Mauricio les ha inspirado para salir adelante y cambiar su vida.

 

 

El redactor recomienda