Síguenos
Javier Sierra invita a los turolenses a recuperar la mirada infantil hacia el arte Javier Sierra invita a los turolenses a recuperar la mirada infantil hacia el arte
Javier Lizaga, Patricia García, Emma Buj, Mar Sarto y Javier Sierra (de izq. a dcha.), durante la presentación de ‘El plan maestro’ en San Pedro. M. A.

Javier Sierra invita a los turolenses a recuperar la mirada infantil hacia el arte

El escritor turolense presentó este viernes en San Pedro su última novela, ‘El plan maestro’
banner click 236 banner 236

Javier Sierra siempre convoca multitudes cuando participa en un acto público en su Teruel natal y este viernes volvió a hacerlo en un lugar tan absolutamente especial para él, la iglesia de San Pedro, donde presentó su última novela, El plan maestro (Planeta). Poca broma, porque como Sierra reveló, “el libro reivindica la mirada infantil hacia al arte. Y esa mirada yo la desarrollé en esta ciudad”.

Una mirada que se forjó ante el mudéjar o ante la techumbre de la Catedral, cuyas pinturas le “lleva tiempo rondando” en la cabeza. “Se podrían hacer maldades como un Tarot medieval, porque en ella están prácticamente todos los personajes que podrían aparecer en un Tarot de Marsella, pero en este caso de Teruel”. “Yo ahí lo dejo como idea”, afirmó este viernes el escritor.

Durante la presentación del libro Emma Buj, alcaldesa de Teruel, recordó que además de Premio Planeta y Premio de las Letras Aragonesas Sierra es Hijo Predilecto de Teruel, “lo cual es un placer, porque además de un escritor de éxito Sierra es una excelente persona”.

También intervino Mar Sarto, directora de la Biblioteca Pública de Teruel que lleva el nombre de Javier Sierra y guarda además su legado, un tesoro compuesto por 373 libros y cerca de 130 referencias digitales con toda su obra audiovisual, escrita, tesis doctorales, traducciones y un largo etcétera. Sarto recordó que ese legado, que lo es a perpetuidad, se va incrementando progresivamente y es consultado por investigadores que trabajan sobre su obra. En los últimos años se han realizado tesis doctorales sobre Javier Sierra en lugares tan dispares como Egipto o Camerún. Sarto afirmó que, al igual que Irene Vallejo, “Javier Sierra es uno de esos escritores que valoran las bibliotecas como pilares culturales de un país, con un apoyo real y no solo testimonial”.

También intervino en la presentación Patricia García, gerente de la Fundación Amantes de Teruel. García recordó el vínculo indisoluble que forman Javier Sierra y los Amantes, especialmente desde que, emulando a Napoleón en la Gran Pirámide, Sierra pasó una noche en el interior del Mausoleo de los Amantes, a propuesta del consejero de Medio Ambiente y Turismo Manuel Blasco, a la sazón alcalde de Teruel y este viernes entre el público. “Eso fue en mayo de 2015 y dio como resultado un diario personal precioso, cuyos ejemplares están hoy en día agotados”.

Mirar de otro modo

Javier Sierra siempre ha planteado la necesidad de tener en cuenta las miradas alternativas, las otras formas de comprender y percibir lo que tenemos alrededor. Sus novelas y ensayos siempre han sido puertas abiertas a dimensiones que desafían las narrativas convencionales que el ser humano ha hecho de su propio mundo. Sierra no ve certezas, sino interrogantes que solo surgen cuando uno observa desde un ángulo atípico.

En El plan maestro el turolense plantea una serie de cuestiones que tienen que ver fundamentalmente con el arte y con su historia a través de los siglos. Una actividad tan presente en la historia y a la vez tan gratuita -en el sentido de que, aparentemente, no cubre una necesidad fisiológica importante a nivel biológico- es de por sí contradictoria. Sierra se pregunta qué hay más allá. ¿Por qué los primeros seres humanos ya se preocuparon en plasmar pinturas simbólicas en el fondo de las cuevas? ¿Y por qué eligieron precisamente los fondos de las cavernas, lugares donde era mucho más difícil su contemplación?

A través de un juego de autoficción que Javier Sierra denomina faction, -fusionando los términos anglosajones fact (hecho) y fiction (ficción), El Plan Maestro recupera el melón que abrió en 2013 el libro El maestro del Prado. En aquella novela Javier Sierra contaba su propia historia, a principios de los 90, cuando siendo un joven estudiante de periodismo en Madrid un singular tipo, Fauvel, le abordó en el Museo del Prado enseñándole a mirar los cuadros como jamás lo había hecho, y demostrándole que existía una comunidad secreta desde hacía siglos para quienes las obras de arte más famosas no eran sino puertas de entrada a mundos diferentes al nuestro.

Fauvel desapareció de la vida del joven Sierra tan abruptamente como había aparecido, y desde entonces se obsesionó con reencontrárselo, pues habían quedado en el tintero algunos interrogantes esenciales.

El plan maestro no es una segunda parte de ese libro “ni se plantea como una saga”, asegura Javier Sierra, que se declara “poco amigo de las sagas”. De hecho no es necesario haber leído el primer libro para entender el segundo, “porque funciona como un artefacto independiente”, si bien es cierto que ambos libros ejercen entre sí un magnetismo que antes o después llevara a los lectores de uno a otro.

El plan maestro más bien amplía el universo y las tramas de El maestro del Prado, y lleva a Javier Sierra -como narrador y como protagonista- a descubrir un plan cuidadosamente trazado y desarrollado en el que el arte no solo ha sido una puerta entre mundos, sino la herramienta con la que unos misteriosos maestros han cincelado al ser humano. Camuflados como mitos, dioses instructores, daimones o ángeles y demonios, en función de la sensibilidad de cada cultura, la influencia de esos seres han sido fundamentales en el desarrollo del ser humano, y las obras de arte son el principal rastro que han dejado tras de sí. Sierra cree haber encontrado la forma de interpretar ese rastro y leer más allá de lo que parece estar escrito. Las pinturas no son meras expresiones estéticas sino auténticos mapas cifrados que guian hacia lugares insospechados, y que fueron trazados por unos cartógrafos de excepción. ¿Por qué no podemos verlo? Con su última novela Javier Sierra pretende devolver al ser humano la capacidad de ver sin prejuicios del mismo modo que miran los niños. “En un tiempo de Instagram, de redes sociales y de imágenes que se superponen unas sobre otras a velocidad vertiginosa”, explicaba este viernes el escritor, “saber mirar las imágenes dedicándoles el tiempo necesario es más importante que nunca”.

El redactor recomienda