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Las Parras amplía  su parque ‘Extinción’ con nuevas figuras prehistóricas Las Parras amplía  su parque ‘Extinción’ con nuevas figuras prehistóricas
Belén Adán, José Miguel Celma, Rafael Martínez y Javier Trullenque durante la presentación de las novedades. P.A.

Las Parras amplía su parque ‘Extinción’ con nuevas figuras prehistóricas

Dos criaturas, paneles informativos y zonas de descanso se incorporan al recorrido
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El ideólogo Rafael Martínez (mejor conocido como Ra) nunca imaginó que las aventuras que vivía de niño en el barranco de Las Parras de Castellote acabarían transformándolo en un parque jurásico. Pero así fue. Lo que comenzó como un simple juego infantil entre piedras y matorrales es hoy una de las atracciones más curiosas del Bajo Aragón: el Parque Recorrido Jurásico Extinción, un espacio donde dinosaurios gigantes de cemento conviven con el paisaje natural. Y ahora, gracias a sus aportaciones de manera conjunta con el Ayuntamiento de Las Parras de Castellote y la Comarca del Bajo Aragón, la familia crece: un Pelecanimimus y un Gastornis se suman a la aventura.

Este lugar ha convertido a la pequeña localidad de menos de cien habitantes en un atractivo turístico inesperado. Con cada nueva incorporación al recorrido, más visitantes llegan hasta este enclave escondido bajoaragonés para descubrir un mundo de dinosaurios que, lejos de basarse en la ciencia, tiene dos únicos propósitos: el entretenimiento y la enseñanza de la extinción de los dinosaurios a los niños, así lo explicó su creador, Ra. “Aquí no se trata de enseñar ciencia ni de hablar de fósiles, sino de que los niños disfruten y se lo pasen bien. Los dinosaurios son una excusa para que las familias vengan, recorran el parque y descubran el pueblo”, dijo.

Nuevas criaturas

Las nuevas incorporaciones al parque han sido diseñadas y construidas por el propio Rafael Martínez, quien sigue dedicando su tiempo libre a dar forma a estas esculturas. La última en sumarse a la colección ha sido una figura de Pelecanimimus, un dinosaurio carnívoro que se distingue por su alargado hocico y por la expresión hambrienta que Ra ha querido reflejar en su escultura. Este dinosaurio, que aparece con una pequeña lagartija atrapada en su boca y dos en las garras captará sin duda la atención de los más pequeños, que suelen ser los que más disfrutan del parque.

Al final del recorrido se ha instalado a Gastornis, una gigantesca ave prehistórica que, aunque no es un dinosaurio, encaja en la atmósfera de Extinción.

Además de estas dos réplicas de las criaturas que vivieron hace millones de años, el parque ha añadido una zona de descanso con mesas y bancos de madera y ha renovado y ampliado los paneles explicativos que acompañan a las esculturas. Aunque no siguen un enfoque académico, estos textos aportan un toque narrativo que complementa la experiencia.

El presidente de la Comarca del Bajo Aragón, José Miguel Celma, subrayó durante la presentación la relevancia de este tipo de actuaciones, que van más allá del atractivo turístico inmediato y contribuyen a la conservación del patrimonio. “Este tipo de proyectos permiten además de atraer visitantes, preservar nuestra historia y dar a conocer elementos de nuestro pasado que, de otro modo, quedarían en el olvido”.

Además, este proyecto durante su puesta en marcha y actual innovación ha destacado por ser de interés también entre los vecinos de la localidad, quienes se han implicado para hacerlo posible. Aunque el Ayuntamiento ha proporcionado los recursos para la compra de materiales, el trabajo detrás de las figuras y de las mejoras del parque ha sido completamente voluntario. Martínez ha dedicado incontables horas a esculpir y pintar cada una de las figuras, y la instalación de estas estructuras ha contado con la ayuda de la brigada de la comarca y de numerosos vecinos que han querido aportar su granito de arena. El alcalde de la localidad, Francisco Javier Trullenque, destacó que esta implicación vecinal ha sido clave para que el proyecto haya seguido adelante y crecido hasta el punto en el que se encuentra hoy. “Esto ha sido un esfuerzo colectivo. Al principio, había quienes no se creían que se pudiera hacer algo así sin pagar a nadie, pero aquí estamos. Es un proyecto hecho con ilusión y con ganas de darle vida al pueblo”, dijo.

El futuro del parque siempre parece prometedor. Aunque Ra insiste en que no tiene planes de seguir ampliándolo, reconoce que siempre acaba encontrando una nueva idea o una nueva criatura prehistórica que le motiva a seguir esculpiendo. “Digo que no haré más, pero al final siempre cae alguno más. Es como si el parque tuviera vida propia y siguiera creciendo por sí solo”.

Cabe recordar también que este parque alberga una réplica del dinosaurio más grande del mundo a tamaño real, de 43 metros de largo.

 

La nueva incorporación prehistórica: el Pelecanimimus. P.A.

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