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Los hosteleros de la avenida Sagunto están preocupados por el transcurso de las obras Los hosteleros de la avenida Sagunto están preocupados por el transcurso de las obras
Acera levantada, obras y vallas a la altura de la intersección entre la avenida Sagunto y la avenida Aragón este jueves por la mañana

Los hosteleros de la avenida Sagunto están preocupados por el transcurso de las obras

Los establecimientos próximos a la avenida Aragón las soportan desde principios de año
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Con el inicio de los trabajos de la Fase 3 del proyecto de humanización de la avenida Sagunto, el pasado mes de marzo, los hosteleros del tramo comprendido entre la avenida Aragón y la carretera Castralvo vieron la luz. Creían que ya iban a finalizar su tramo y todo volvería a la normalidad. Pero no ha sido así. Las obras comenzaron en el extremo más próximo al Viaducto, y hay aceras en este tramo que se han quedado levantadas en las puertas de sus establecimientos y los obreros han desaparecido porque se han marchado a otros puntos. Las vallas marcan los caminos peatonales pero la entrada a los negocios no es fácil y donde más lo están notando es en los restaurantes.

Ramona Isbasa, del Bistro Mudéjar, lamenta que delante de su bar está “todo levantado y ha habido momentos en los que no se podía pasar”. Añade que nadie de la obra les ha informado sobre esta situación y asegura que están preocupados porque no ven obreros en la zona. “Queremos que se faciliten los accesos”, explica y cuenta que hay personas mayores que acuden al bar con sus garrotes y “por poco se caen”. Este establecimiento instalaba terraza durante todo el año desde la pandemia pero este año aún no la han solicitado al Ayuntamiento porque “no sabemos cuando podrá ser”.

Lo mismo dice Ionel Draghici, gerente de El Cocedero, unos metros más arriba, cerca ya de la rotonda con la carretera Castralvo. “El año pasado presentamos un proyecto para la instalación de la terraza y este año tendremos que volver a presentar otro cuando la volvamos a solicitar, con los gastos que supone”, lamenta. Este cocinero asegura que en su negocio durante estos tres meses se ha reducido a la mitad los ingresos, con respecto al pasado año. Opina que tendría que haber algún tipo de compensación económica para los negocios que se están viendo perjudicados por estas obras, “como ocurre en otras ciudades”, porque “ha bajado mucho la faena, si antes dábamos 40 o 50 comidas ahora damos diez”, apunta. A los problemas de tránsito por las obras se suma la falta de aparcamiento para los clientes. “Queremos que se den prisa en acabar la obra”, señala y reconoce que pensaban que antes de iniciar una fase se concluía la anterior.

 

Ionel Draghici, en la puerta de su establecimiento, El Cocedero, abrió este jueves y la acera estaba sin finalizar


A la bajada de la faena suma otros problemas, como los cortes de agua o la supresión de contenedores. “Ahora tenemos que ir a la calle de arriba a echar la basura”, dice y lo último ha sido que se han instalado WC portátiles “algunos en las puertas de otros bares”, señalando un establecimiento de los números pares.

Este proyecto de humanización de la avenida Sagunto está promovido por el Mitma y financiado con fondos europeos.

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Teruel indicaron este jueves que las obras se están realizando en varios puntos a la vez para “optimizar recursos” y por eso hay varias zonas abiertas en las distintas fases previstas en el proyecto.

Apuntaron que hay una zona en el que hubo que cambiar las llaves de las acometidas de agua porque las redes eran antiguas cerca de la avenida Aragón, hubo que picar para encontrarlas y pudieron retrasarse los trabajos pero “no fue nada extraordinario”.

“Es normal que haya molestias pero son las habituales en un momento de obras”, indicaron y apuntaron que no se habían recibido quejas de esta zona de la avenida Sagunto.

Para facilitar información, existe una oficina de atención al ciudadano de manera presencial, los martes de 9:00 a 11:00 horas en las oficinas de la calle Amantes, nº 15 o en el correo humanizacionn223@gmail.com
 

Supresión de las barreras arquitectónicas


Elena Gómez se desplaza en silla de ruedas y pasa habitualmente por la avenida Sagunto. Ha visto la evolución de los trabajos de humanización y asegura ser “una defensora de las obras” porque significa la supresión de las barreras arquitectónicas, como en su día ocurrió en el paseo del Óvalo o en las rondas, pero asegura que hay que “estar pendiente” para que una vez que finalicen los itinerarios sean accesibles. Puso el ejemplo de lo que ha ocurrido en la acera junto a la calle Tenor Marín, se ha rebajado el bordillo pero todavía queda un escalón hasta la calzada. “Me han dicho que cuando se asfalte quedará bien”. Eso espera. Mientras tanto hace su recorrido por la avenida entre vallas y con mucho cuidado en puntos como las pasarelas metálicas, que se mueven al pasar.

 

Elena Gómez trata de subir un bordillo que hay que igualar con la calzada

 

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