Síguenos
Ángel Hernández desgrana duras historias del pasado para no olvidarlas Ángel Hernández desgrana duras historias del pasado para no olvidarlas
El autor, ayer durante la presentación que tuvo lugar por la tarde en la librería Senda

Ángel Hernández desgrana duras historias del pasado para no olvidarlas

El escritor de Alcorisa presenta en Teruel su libro ‘Me encargaré de contarlo’
banner click 236 banner 236

El gestor y dinamizador cultural Ángel Hernández Sesé presentó este jueves en la librería Senda su ópera prima, Me encargaré de contarlo. Relatos íntimos de la España rural. El autor alcorisano explicó como se gestó la publicación, que surgió impulsada por la Editorial Dobleuve, a raíz de un relato que ya tenía escrito Hernández.

A partir de ahí, buscó un hilo argumental que enlazara todas las cosas que quería contar, dando voz a esas historias familiares y de personas cercanas que tuvieron un pasado difícil en el agreste medio rural turolense. El escritor estuvo acompañado este jueves del también escritor, crítico literario y profesor de Lengua y Literatura Antonio Losantos.

Memoria colectiva

El propósito que le motivó a escribir el libro es “seguir reivindicando que hay una parte del legado de la memoria colectiva de este país” que pasa desapercibido, e ignorarlo supone “incurrir en muchos errores”. Por eso, aseguró que esas duras historias que marcaron a varias generaciones hay que contarlas, porque la gente que las protagonizó “las relataba en voz baja o incluso quiso olvidar pasajes de su vida quizás por lo duro que fue”, especificó.

Según el autor de Me encargare de contarlo, esa necesidad de olvidar, de hacer como que no se vivió, “es una situación dramática porque supone no conocer nuestro pasado, que es además es muy cotidiano y muy lleno de lugares comunes”, dijo.

Además, señaló que las historias que hoy aquí parecen totalmente irreales, como huir de la violencia o poner a trabajar a los niños, “están ocurriendo en otros lugares del mundo”, aseveró.

De todas las historias que desgrana sólo hay una, reconoce, que es “100% real” y es la de su bisabuela Josefa, una mujer que reencarna a la perfección el concepto de resiliencia y a la que su descendiente rinde homenaje en este libro. El resto de los relatos “son una suma de muchas cosas que he leído, conocido o fabulado”, argumenta.

El libro concluye con un epílogo repleto de esperanza hacia el medio rural turolense actual, que muy poco tiene que ver con el que Hernández describe.

El redactor recomienda