

Alfonso Portabales, escritor ganador del V premio de literatura de viajes 'Alantasi': “Lo propiamente estadounidense se aleja de la idea que tenemos todos de ese país”
El escritor gallego plasma en ‘Plástico o agua’ su experiencia viajera por el sur de EE UUEl músico, viajero empedernido y escritor gallego Alfonso Portabales es el ganador de la quinta edición del certamen de literatura de viajes Elizer ben Alantansí, que convoca anualmente la editorial turolense Dobleuve. Con un enfoque que mezcla música, humor e historia, Plástico y agua. Un viaje al fin del río Mississippi, la novela ganadora, explora desde las marismas habitadas por caimanes hasta históricas plantaciones algodoneras y salas de concierto vibrantes y míticas entre los aficionados al blues, el jazz y el rock’n’roll. Su relato captura la rica diversidad cultural por donde discurre el Mississippi, auténtica metáfora de la irregular historia e idiosincrasia de EEUU, sino que también reflexiona sobre los problemas que persisten entre la sociedad del gigante occidental, como el racismo y el deterioro ecológico.
La dotación económica de este V Premio Eliezer ben Alantansí de Narrativa de Viajes y Experiencias Viajeras ha sido posible gracias a la dotación del ayunta-miento de Híjar, Caja Rural de Teruel y la editorial Dobleuve que han hecho posible una alta participación y calidad de manuscritos para alzarse con este galardón, que en solo cinco años se han convertido en uno de los mejor dotados, y en un importante referente, en lo que a literatura de viajes se refiere. El primer premio está dotado con 4.000 euros y la edición del libro por parte de DobleUve.
-¿Qué narra 'Plástico y agua. Un viaje al fin del río Mississippi'? No es exactamente una novela al uso, ¿verdad?
-El libro cuenta un viaje por el sur de Estados Unidos, por los estados de Luisiana, Mississippi, Tennesse, Alabama y el norte de Florida. Es una narración personal y subjetiva de este viaje, entrelazada con partes de la historia local (desde cómo todavía resuena la época virreinal española hasta la esclavitud o el movimiento a favor de los derechos civiles), junto a las reflexiones que me va generando el propio espacio. Realmente no es una novela en sí, sino una especie de crónica de ese territorio, en este momento concreto de la historia. De hecho se tocan muchos temas durante el transcurso del libro, como la música, el deterioro del territorio debido al cambio climático, o la literatura regional, aunque sobre todo creo que es un libro divertido, con humor y personajes entrañables.
-¿A qué hace referencia exactamente el título 'Plástico y agua'? ¿El medioambiente es uno de los temas centrales o tangentes, o no van por ahí los tiros?
-El título hace referencia a una dualidad, tanto material como metafórica. El plástico representa lo que permanece y no cambia, lo que es siempre igual. De hecho, tomo prestados dos conceptos relacionados con el plástico. El primero, de la escritora Mary Miller, es el de la América plástica, repleta de restaurantes de comida rápida y pueblos repetidos, como clónicos entre sí, y el otro es el de la sonrisa plástica, de David Foster Wallace, que habla de la sonrisa en EEUU como un mecanismo artificial, un instrumento para obtener algo de alguien.
El agua, por otro lado, representa lo que fluye, cambia y se mueve, además de referirse al propio río Mississippi, el eje central del libro, y cómo este distribuye por las tierras a su alrededor no sólo agua y nutrientes, sino también cultura e identidad.
Respecto al medioambiente, sí, es un tema importante del libro. En el primer capítulo se habla del deterioro de la desembocadura del Mississippi por causa del cambio climático, la corrupción, y los proyectos de ingeniería fallidos. De hecho, la palabra fin en el título tiene un doble sentido. Significa tanto el final físico, por su desembocadura, como el final metafórico, un fin lento e irremediable de un mundo y una cosmovisión asociada.
-Casi todos los libros introducen temas secundarios, tangenciales, relacionados o no con su trama... ¿es el caso de este?
-Creo que aquí lo más interesante sería la respuesta que diese cada lector, pero sí que es cierto que yo, de forma voluntaria, toco varios temas fuera de los del propio viaje.
Uno de ellos es el de la discriminación racial, una realidad que ha marcado a gran parte de esta región durante muchos años. Otro es, de forma inevitable, la música, su historia, y los ritos que la acompañan. Además de estos, más obvios y asociados al territorio, hay reflexiones recurrentes asociadas a lo mágico y a lo posible en diferentes territorios, y al propio hecho de la muerte, algo que tuve muy presente durante la escritura del libro.
-La novela o el libro de viajes es un género peculiar... ¿qué elementos reales, extraídos de su propio diario de viajes, tiene; y qué elementos ficticios, completamente novelados?
-Todo lo que sale en el libro es real, y sucedió como está contado, más allá de pequeñas ediciones para agilizar alguna conversación. Tuve la suerte de conocer a gente muy interesante y abierta, que me contaba historias del lugar y de su propia vida. Esto lo pude acompañar con reflexiones que el propio espacio y los encuentros que propiciaba me generaban, con una versión resumida de la historia de la región, que creo que puede ayudar a hacer los diferentes capítulos más disfrutables.
-¿Lo de la 'América profunda' se ha convertido en un lugar común que merece una redefinición... ¿de qué estamos hablando cuando hablamos de la América profunda? ¿Qué características tiene?
-Es una buena pregunta, que no estoy seguro de que pueda responder de forma adecuada. Los lugares comunes, creo, son para un escritor como la comida para los Gremlins pasada la medianoche... mejor ni acercarse.
A mí, personalmente, lo que me atrajo del río Mississippi, y en particular de su desembocadura, es esa historia tan vieja, profunda y mezclada que tiene, que es tan enormemente estadounidense y que, al mismo tiempo, está tan alejada de lo que la mayoría entendemos por EEUU.
Quizá se use esa expresión de América profunda, pienso ahora, por contraponerla a una supuesta América cercana, que sería la que vemos cada día en el cine, las series de televisión o las noticias, y en la que no suelen entrar las historias de las llanuras de Alabama, los pueblitos de Mississippi o las montañas de los Apalaches, que me quedé con tantas ganas de conocer. Quizá la próxima vez.
-Usted es músico y el sur de los Estados Unidos debe de ser un sueño para cualquier (buen) músico. ¿Allí sigue respirándose country, blues, rock'n'roll clásico y jazz, o es otro tópico?
-Es un poco un tópico, y creo que por eso sigue siendo muy cierto. La música está por todas partes, tocada por músicos de talla mundial que la interpretan día tras día en el mismo sitio, y que son parte de una tradición brutal, que ha influenciado al mundo entero.
Es cierto que, a veces, da la impresión de que ese peso histórico es tan fuerte en sitios como Nueva Orleans, que quizá dificulta que una ciudad tan rica siga generando novedad y esté un poco anclada en ese pasado glorioso.
-¿Qué va a ganar, y qué va a perder, en su opinión, EEUU, con el regreso de Trump a la Casa Blanca?
-Uy. ¿Vale decir pasapalabra?
-(Risas). No. Lo lamento.
-Desde luego que va a ganar, al menos en lo lingüístico, una vuelta a la retórica golpeapecho, agresiva, que creo que hacía muy poca falta en el mundo.
Y, desde luego, una vuelta al extracto y uso de hidrocarburos, y un freno en la lucha contra el cambio climático.
Pero ojalá se quede todo en palabrería. Otro tema del libro quizá sea la esperanza, o la idea de que al final el río, aunque cambie, siempre fluye.
-Si no me equivoco vive actualmente en México... ¿Qué le llevó, y qué te mantiene en el continente americano?
-Así es, vivo en la capital, Ciudad de México. El viaje que desarrollo en el libro tuvo lugar en verano de 2022, en plena ola de calor. A la ciudad de México me atrajo que es un lugar fantástico, lleno de esa magia de la que hablaba antes, y de gente encantadora. Y los tacos, claro.
-¿Qué otros libros ha publicado? ¿La literatura de viajes es su género por excelencia, o 'Plástico y Agua' es algo así como una singularidad?
-Justo acabo de terminar una novela, de nombre La Caída, que está pendiente de resolución en un concurso. También tengo un newsletter gratuito semanal, que se llama el Alipori, en el que combino la ficción y la no ficción. Todavía me estoy adentrando al mundo de las letras, pero mi objetivo a medio plazo sería poder combinar ambos campos: el de la novela y la literatura de viajes.
