

Las Cortes pedirán más control tras el accidente mortal de la helitransportada
La comisión de investigación concluye sin establecer responsabilidadesLas Cortes de Aragón pedirán que haya un mayor control en cuestiones de seguridad en las reuniones de coordinación entre la Administración y las empresas adjudicatarias para evitar accidentes como el que costó la vida a seis personas en marzo de 2011, cuando el helicóptero de la brigada forestal de Alcorisa se precipitó al suelo cuando acudía a sofocar un incendio en Villastar. La Comisión de investigación creada el año pasado en el Parlamento aragonés concluyó este jueves su trabajo con la elaboración de un dictamen que se votará en el pleno de los días 21 y 22 de marzo.
La presidenta de la comisión, Marta Prades, explicó que en el dictamen se hacen algunas recomendaciones para mejorar la seguridad aérea, pero aseguró que se han visto limitados por la falta de competencia de las cámaras autonómicas en estos asuntos, por lo cual tampoco se han podido establecer responsabilidades políticas.
Ese era uno de los objetivos de la comisión además de estudiar, analizar y extraer conocimiento para corregir aquellas deficiencias que se observasen en el sistema de la aviación española para evitar que vuelvan a repetirse este tipo de accidentes.
Sí hace una serie de recomendaciones que Marta Prades resumió en tres cuestiones: que la ley de enjuiciamiento criminal no permita archivar una causa hasta que se tenga el informe técnico final, lo que no sucedió en este caso; que las recomendaciones que se hicieron a las empresas canadienses y norteamericanas fabricantes del helicóptero y de la pieza defectuosa, que fue lo que provocó el accidente al no hacerse un ajuste como obligaba un boletín de aeronavegabilidad, se hagan también en España para que pueda haber un seguimiento de la trazabilidad de estos elementos; y que se incremente el control en las reuniones de coordinación que existen entre las administraciones y las empresas adjudicatarias de este tipo de servicios.
El texto del dictamen elaborado por la comisión se cerró el jueves, si bien no se dará a conocer hasta su votación en el pleno de las Cortes de Aragón de los próximos 21 y 22 de marzo, por ser a quien le corresponde refrendar las conclusiones de los trabajos desarrollados en la comisión. Prades comentó que por respeto a los familiares de las víctimas quieren ser muy escrupulosos en el procedimiento a seguir para la aprobación del dictamen de una comisión de investigación que es la primera de este tipo que se ha llevado a cabo en la Cámara aragonesa, y que se ha encontrado con limitaciones al no tener competencias las autonomías en este tipo de asuntos.
Prades aseguró que eso ha impedido que pudiesen comparecer en la comisión personas tanto del Ministerio de Fomento como de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Además, ha sido imposible coordinarse con la comisión del Congreso del accidente de Spanair al haber quedado en suspenso debido al adelanto electoral. Las conclusiones se querían remitir también a dicha comisión, al ser la que sí es competente ante los organismos de seguridad aérea.
Prades comentó que el trabajo de la comisión se ha visto limitado por esa falta de competencias y al no haber querido comparecer muchos de los citados, entre ellos las empresas canadienses.
El dictamen elaborado por la comisión de las Cortes autonómicas se enviará al Gobierno de Aragón, el Ministerio de Fomento, AESA, las personas que han comparecido en la comisión, el Congreso de los Diputados y la CIAIAC, la comisión estatal que investiga estos accidentes. La CIAIAC contestó esta semana a un requerimiento de los parlamentarios aragoneses, en el sentido de que las empresas a las que iban dirigidas las recomendaciones del informe que se elaboró las han tenido en cuenta en algunos casos pero no todas.
La presidenta de la comisión aseguró que también les ha faltado tiempo por el final de la legislatura, e incidió sobre todo en la importancia de que desde España se pudiera seguir la trazabilidad de las piezas al cien por cien. Durante las comparecencias se puso de manifiesto que la pieza causante del accidente llegó así de América, que el fallo de control estuvo allí, y no se podía ni debía tocar en España