

Condenadas a 18 años dos familias marroquíes del Jiloca por narcotráfico
Los 7 acusados reconocen los hechos y se benefician de la reducción de penasLa Audiencia Provincial de Teruel condenará a un total de 18 años de prisión a los miembros de dos familias marroquíes del Jiloca por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Los siete acusados reconocieron los hechos, por lo que no tuvo que celebrarse la vista que había señalada al alcanzar un acuerdo de conformidad con la Fiscalía, que inicialmente pedía 40 años de prisión para todos ellos.
La Guardia Civil desarticuló a este grupo que se dedicaba a la venta de droga en varios municipios del Jiloca a finales de 2017, incautándose de casi 2 kilos de hachís y de cerca de 100 gramos de cocaína en los diversos registros que realizaron.
Los acusados pertenecen básicamente a dos familias, además de una persona más, todos ellos marroquíes, que reconocieron haber traficado con sustancias estupefacientes en varios municipios del Jiloca, entre ellos Calamocha, Monreal del Campo, Ojos Negros, Caminreal y Villafranca.
La venta de droga, tanto cocaína como hachís, se realizaba al menudeo y para ello varios miembros de una de las familias, la más numerosa, se desplazaban a otras localidades españolas para adquirir las sustancias estupefacientes. Llegaban a viajar hasta dos veces a la semana para conseguirla y en el caso de la cocaína la vendían a 30 euros el medio gramo. Entre los puntos de venta se detectaron varios establecimientos hosteleros muy conocidos de la zona.
Para evitar ser descubiertos guardaban la droga en zulos o “agujeros” que estaban diseminados en los alrededores de las viviendas en las que se alojaban, en ocasiones bajo piedras en caminos y en solares. De esta forma evitaban que en caso de ser pillados se les pudiera coger con la droga en sus domicilios.
En los distintos registros se encontraron 93,27 gramos de cocaína por un valor de 14.400 euros, y 1.749 gramos de hachís valorados en 10.000 euros. Los agentes también se incautaron de 3.606 euros en metálico, de sustancias de corte e instrumentos para la preparación de las dosis.
Aunque inicialmente había 8 acusados, tras la conformidad alcanzada la Fiscalía retiró la acusación contra una de las mujeres, esposa de uno de los matrimonios implicados. El resto pertenecían todos a una misma familia, salvo uno que no tiene vínculos familiares ni con este clan ni con el otro matrimonio.
Al final los siete acusados que admitieron los hechos fueron condenados a un total de 18 años de prisión. A los cinco hombres se les impondrá a cada uno penas de 3 años de prisión, mientras que a las dos mujeres implicadas se les condenará a 18 meses cada uno. Además, deberán pagar multas por un valor total de 24.000 euros.
Sus abogados explicaron que carecían de antecedentes penales y que pedirán la suspensión de las penas privativas de libertad por tener problemas de drogadicción.