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Alfonso Casas edita una guía de campo para recorrer cien vestigios de la guerra civil Alfonso Casas edita una guía de campo para recorrer cien vestigios de la guerra civil
Casas Ologaray, en el Centro sobre la Batalla del Alfambra de Villarquemado

Alfonso Casas edita una guía de campo para recorrer cien vestigios de la guerra civil

El libro, con más de 300 páginas, narra los episodios ocurridos en cada escenario bélico
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Cruz Aguilar

Lugares de la guerra. Teruel es el título del último libro del historiador Alfonso Casas Ologaray en el que hace un recorrido cronológico por cien emplazamientos  –ni uno más, ni uno menos– que fueron fundamentales durante el conflicto bélico que se desarrolló en España entre los años 1936 y 1938. El autor  explica a través de más de 300 páginas cómo afectó la contienda al territorio a través de los vestigios que todavía hoy se conservan.

Su objetivo final es incentivar a la gente para que conozca esos lugares y ofrecerles una guía de campo que les ayude a comprender lo que ven en cada uno de ellos. Casas ha seguido un orden cronológico, pero cada uno de los escenarios ocupa un capítulo de forma que, como apunta el propio investigador, el lector puede ir “a salto de mata” buscando aquellos espacios que le interesan en cada momento. La publicación, editada por Prames y que ya está disponible en las librerías, tiene un diseño muy visual, de rápida lectura y consulta e incluye fotografías actualizadas de los restos y un importante compendio de imágenes históricas de la propia colección de Alfonso Casas.

El autor ya ha elaborado otros dos libros que en conjunto sumaban 70 itinerarios. En esta ocasión, tomando los vestigios como protagonistas, el autor explica lo que ocurrió en esos lugares y lo hace con un desarrollo cronológico. “Cuando hablo de un lugar concreto analizo todo lo que ha ocurrido allí, porque hay sitios donde ha habido episodios diferentes”, matiza. La publicación incluye todo el conflicto, desde la sublevación militar hasta que las tropas franquistas toman el último rincón de la provincia de Teruel.

Advierte que pese a que hay un centenar y a que el repaso es exhaustivo, “no es un catálogo cerrado, ni mucho menos”, porque Teruel es una provincia “muy extensa” y en la que la guerra tuvo gran presencia, aunque recalca que los mas destacado sí están.

Hay publicaciones que abordan la guerra desde un punto de vista militar, otras a partir de los testimonios, pero a juicio del investigador “faltaba una explicación a través de los restos y para un público amplio”, y su propuesta resulta de lectura sencilla y, además, muy visual.

La guerra civil tuvo mucha presencia en toda la provincia y aunque la Batalla de Teruel es el hecho más destacado, el conflicto fue muy importante en el Bajo Aragón, desde el principio cuando llegaron las columnas de milicias hasta que avanzan las tropas franquistas hasta Cataluña. También hubo una gran afección en la zona de Gúdar-Javalambre, con la ofensiva sobre Valencia. El conflicto, sobre todo en esas fases finales de la ofensivas franquistas, relata Casas, estuvo a su vez muy presente en el Maestrazgo.

Coordenadas

Para facilitar el acceso y pensando en la proliferación de los teléfonos móviles, la publicación incluye las coordenadas geográficas, pero el responsable de la misma recomienda no centrarse sólo en la visita a ese resto georreferenciado, sino que anima a recorrer las inmediaciones porque “normalmente alrededor hay más fortificaciones, más trincheras y lugares donde descansaban las tropas, es muy interesante pasear por toda la zona y tratar de conocerlos un poco mejor”, dice.

Entre las propuestas hay algunas a las que se llega fácilmente y están señalizadas y otras a las que acceder entraña cierta complejidad.

Aunque hay cien lugares, el libro también tiene un epígrafe denominado 101 que hace referencia a los lugares que han servido de escenario cinematográfico para películas con la guerra civil como temática central.

Lugares de la Guerra. Teruel lleva un gran trabajo de campo detrás porque Alfonso Casas Ologaray comenzó a patear las zonas donde se habían librado enfrentamientos ya en la década de los 90, aunque ha sido en estos tres últimos años cuando desarrolló la mayor parte del trabajo de redacción, fotografía y recopilación de documentación.

Empezó a recorrer las trincheras en los 90, cuando eran invisibles

Los restos de la guerra civil son patrimonio histórico, como pueden ser lo de la época romana. Sin embargo, hasta este mismo siglo la sociedad no ha tomado conciencia de su importancia y valor. Cuando en los años 90 Alfonso Casas Ologaray se puso a rastrearlos y documentarlos “nadie les prestaba atención”, reconoce, para añadir que ahora sí hay una mayor sensibilidad que el experto vincula al desarrollo turístico. “Es una forma de dar a conocer una parte importante de nuestra historia que está muy presente en toda la provincia”, argumenta.

El interés por recuperar, señalizar y fomentar la visita de esos restos bélicos se palma en varios lugares de la provincia, como la propia Comarca Comunidad de Teruel, que opera en la capital y su entorno, donde se concentran la mayor parte de los vestigios que hay en la provincia. También son importantes los museos o espacios de interpretación que han surgido en diferentes lugares, como el dedicado a la Batalla del Alfambra, que está en Villarquemado, o el espacio que tienen en el Museo de Gargallo dedicado al conflicto.

Conocer el pasado es importante y hacerlo a través de la visita a los restos que todavía se conservan del enfrentamiento entre el bando nacional y el republicano es una manera no sólo de acercarse a la historia, sino también a la naturaleza y a los pueblos donde se libraron esas batallas.