

El sindicato agrario UAGA pidió el jueves que se declare el Alto Jiloca como zona de desastre natural por la sequía prolongada que viene sufriendo desde hace cuatro años, y que ha llevado a los agricultores de esta parte de la provincia a una “situación límite”. En el conjunto de las comarcas turolenses se estima que las pérdidas podrían rondar los 60 millones de euros, aunque lo que está pasando en el Alto Jiloca es especialmente grave ya que hay productores que no van a poder cultivar el próximo año.
El escenario es catastrófico, según reconocieron los agricultores de esta parte de la provincia, puesto que son ya cuatro años consecutivos de sequía y los seguros agrarios no les cubren las pérdidas debido a que las indemnizaciones que reciben son equiparables a las primas que pagan.
Esa situación ha llevado a la mayoría de los agricultores a no contratar seguros, cuando consideran que los mismos deberían ser solidarios y no estar en función de la productividad de los últimos años. Lo que ocurre de esa forma es que al acumular sequías año tras año, las indemnizaciones son tan bajas que equivalen prácticamente al mismo dinero de la prima, con lo cual tampoco les compensa.
Dirigentes de UAGA aseguraron que en el Alto Jiloca el nivel de aseguramiento de los agricultores es de solo el 10% debido a estas circunstancias, cuando hace unos años alcanzaba el 90%. Argumentaron en este sentido que la manera como están concebidos los seguros agrarios no cubren a los productores en situaciones de sequía prolongada. Por eso piden que se modifique el sistema con medidas discriminatorias en positivo.
La situación es particularmente grave en el momento actual debido a la despoblación, ya que situaciones catastróficas de este tipo desalientan a los productores y no favorecen la incorporación de jóvenes agricultores si no le ven futuro al campo.
El secretario general de UAGA, José Manuel Penella, el secretario provincial del sindicato en Teruel, Roberto Sanz, y el miembro de la Comisión Ejeutiva, José Luis Iranzo, informaron el jueves en rueda de prensa sobre esta situación. Al tratarse de una coyuntura excepcional, también quisieron comparecer ante los medios de comunicación de una forma excepcional, y ofrecieron la rueda de prensa en medio de un campo afectado por la sequía en Cella, para que los periodistas pudieran ver los estragos que está produciendo la escasez de precipitaciones durante los últimos cuatro años.
Mientras la margen izquierda del Ebro está saliendo adelante, la margen derecha está sufriendo una sequía que en sitios como el Alto Jiloca es ya muy preocupante por su prolongación en el tiempo, ya que desde hace casi un lustro están arrastrando problemas por esta causa.
Desilusión en el sector
Por eso desde UAGA quieren que tanto la Administración central como la autonómica intervengan ya sin mayor dilación. En caso contrario se verá más afectada todavía la provincia por el proceso de despoblación que vive, ya que hay desilusión en el sector y sequías como la que se está padeciendo desincentivan la incorporación de los jóvenes agricultores.
Sanz aseguró que la sequía está siendo “extrema” y está llevando a una situación “caótica” y “límite” de difícil salida si no se interviene desde las Administraciones públicas.
En el conjunto de Aragón, UAGA estima que la producción de 2017 de la cosecha de finales de invierno y principios de primavera va a suponer una reducción del 36% respecto al año pasado, pero que en la provincia de Teruel será muy superior y se espera que se reduzca más de un 55%. Los representantes sindicales estimaron que las pérdidas se pueden calcular en 60 millones de euros en la provincia, ya que habrá que esperar a finales de junio para conocerlo. A la sequía se suma el efecto de las heladas.
Sanz comentó que “cada vez es más difícil trabajar aquí” y que con la sequía se está “minando la ilusión” de los agricultores, en particular en el Alto Jiloca, que es la zona de España donde más han bajado las precipitaciones en los últimos cuatro años.
El secretario provincial de UAGA manifestó que en los años 90 se podían defender con el seguro integral y el 90% de los agricultores aseguraba sus explotaciones, pero que ahora el nivel de aseguramiento solo llega al 10% porque están bajando las contrataciones de los seguros debido a que el sistema es “obsoleto”. “Nos cuesta más dinero asegurar”, comentó, además de precisar que les penalizan si acumulan años de sequía y de baja producción.
UAGA pide por ese motivo que se apliquen medidas compensatorias, en particular en las zonas más afectadas, pero atendiendo a toda la provincia, que además es la más perjudicada por el reparto de la PAC.
En este sentido, José Luis Iranzo comentó que la sequía también está afectando al sector agrícola y ganadero en el Bajo Aragón, donde piden igualmente un cambio de los seguros agrarios puesto que no es válido el actual.
Problemas con los seguros
“El seguro está diseñado para zonas de alto rendimiento”, comentó Iranzo, cuando Agroseguros es una entidad semipública que debería cubrir las necesidades del sector. Además, recordó que en la provincia no se han hecho inversiones en regadíos y está más desprotegida que otros territorios.
De no arbitrarse medidas, Roberto Sanz anunció que habrá agricultores que no podrán sembrar porque no van tener semillas ni quién les preste para comprarlas.
UAGA pide que se haga un estudio científico que permita saber qué está pasando en el triángulo comprendido entre Daroca, Molina y Teruel por la escasez de precipitaciones, y se actúe desde la Administración para compensar a los agricultores y facilitar su actividad.
Entre las medidas que plantea el sindicato, Penella dijo que no descartan pedir ayudas de minimis para las explotaciones, además de las fiscales para aportar liquidez a los agricultores afectados, e impulsar los regadíos. También demandó adelantar los pagos de la PAC, y sobre todo que los seguros sean “solidarios”, ya que al encarecerse las primas están quedando fuera del sistema las explotaciones afectadas por la sequía prolongada.
“El seguro agrario es una buena herramienta, pero las administraciones no pueden dejarlo abandonado, hay que hacerlo atractivo”, apuntó Penella, quien cifró la estimación de la cosecha de secano en todo Aragón en 1.159.780 toneladas, cuando la media de los últimos años ha sido de 1.320.000 toneladas y en 2013 superó los 2 millones. La estimación provisional en Teruel es de 193.685 toneladas, con una reducción superior al 55%.