Síguenos
Mamma Winnie Mamma Winnie
banner click 236 banner 236
Juan Cañada

Alguna vez he citado en estos artículos publicados en Diario de Teruel a Moses Mutaka. No podría ser de otra manera, él ha sido mi hermano mayor en Kenia, en Nairobi, en los Slums de Viwandani y Mukuru, en el valle de Muranga… Él ha sido, en fin, el que ha estado cerca, el que me ha sacado de los líos en los que nos solemos meter los occidentales sin ser conscientes de ello.

Recuerdo ahora con especial cariño a su madre Mamma Winnie. La última vez que la vi fue a finales de julio de 2023 en su casa de Gitugu. Cuando entré en el saloncito estaba recostada en el tresillo, decía que tenía un dolor en el vientre y que se reducía estando en esa postura. Al poco tiempo la tuvieron que ingresar en un hospital, le habían detectado un cáncer muy avanzado, aunque para ella no era más que unos dolores temporales. Pocas semanas después falleció acompañada de sus hijos, familiares, amigos y de la oración de los cientos de hijos adoptivos que llegó a tener en su sencilla casa, mientras realizaban estudios de secundaria en el colegio público de Gitugu. Aun estando con esos dolores tan fuertes, el último día que estuve con ella, se levantó con energía del tresillo y se puso una sudadera que le había comprado en Teruel, la lucía como si fuera una adolescente.

Su funeral se realizó varios días después de su muerte. Antes de enterrar a alguien en África se tiene que tener la certeza de que estarán presentes los más cercanos, la familia, las personas a las que más ha influido. Gracias a la tecnología pude estar presente a través de la retransmisión en directo del video de toda la ceremonia.

Pero no me quería extender en la enfermedad de Mamma Winnie, ni en su funeral, quería escribir sobre los muchachos de las familias en situación de extrema pobreza de los Slums de Nairobi, que gracias a las becas que conseguimos en España pueden realizar estudios de secundaria en un ambiente amable y familiar. Muchos de estos muchachos acudieron a su funeral, y buena parte de ellos escribieron unos textos hermosos sobre ella. Uno de ellos es el de Felix Kipeli, uno de sus hijos adoptivos: “Quiero aprovechar esta oportunidad para dar las gracias a Mamma Winnie por ayudarme a seguir estudiando tras mi paso por la educación primaria. Entrar en el instituto parecía sólo un sueño. Ella ha sido mi fuente de motivación e inspiración. Me ha enseñado valores morales, a gestionar el tiempo y a utilizar los recursos con sensatez y sentido común. Ha sido mi ejemplo a seguir y siempre ha apoyado y valorado mis esfuerzos. Quiero aprovechar esta oportunidad para despedirme de ti, Mamma Winnie, hasta que te vuelva a ver en el paraíso”.

Releo ahora estas palabras, y las de otros hijos adoptivos, y reconozco que tengo envidia de una persona que siempre hizo el bien, que se esforzó con todas sus fuerzas por sacar adelante su familia y a los jóvenes que sólo tenían esperanzas y un corazón grande. Ojalá alguien pudiera escribir eso de nosotros.