

El Tribunal Supremo decidirá este martes si finalmente se debe derribar la presa de Los Toranes, en Albentosa
El Ministerio de Transición Ecológica ordenó demolerla una vez que hubo expirado el periodo de la concesiónEl Tribunal Supremo decidirá este martes el futuro de la presa de Los Toranes, en Albentosa, cuyo derribo fue ordenado por el Ministerio de Transición Ecológica hace casi cuatro años.
La sala votará y fallará los recursos planteados por la empresa Iberdrola, que fue concesionaria de la instalación, frente a las sentencias dictadas el año pasado por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que impuso la obligación de demoler esta infraestructura de aprovechamiento hidráulico en Albentosa y el de Contreras-Mirasol, después de que la concesión del aprovechamiento de aguas hubiera expirado y pese a que Iberdrola Generación, titular del título concesional, haya apostado por revertir las instalaciones al Estado, según informan fuentes consultadas por este rotativo.
En este sentido, se plantean diferentes escenarios. La resolución que dicte el Tribunal Supremo podría decidir entre imponer la demolición de las obras e instalaciones a la empresa concesionaria y la reversión de las obras a la Administración. Esta segunda alternativa podría justificarse por se la infraestructura anterior a la entrada en vigo del Real Decreto 1290/2012, que modificó el artículo 89 del Reglamento de Dominio Público Hidráulico y que se refiere a concesiones otorgadas antes del 21 de septiembre de 2012.
La Sala también decidirá si la obligación de demolición de lo construido en dominio público puede ser impuesta por la Administración Hidráulica, como condición, en la resolución que acuerda la extinción de un título concesional, a fin de evitar perjuicios a terceros o al interés público, al entender que la concesión no contemplaba la obligación de la demolición, sino la reversión de las obras a la Administración.
La presa, que fue construida hace un siglo para riego y generación eléctrica, dejó de estar en uso tras la caducidad de la concesión en 2018. Después de esa fecha, el Ministerio de Transición Ecológica ordenó su demolición al entender que su mantenimiento era contrario al interés público y a las exigencias medioambientales, aunque la medida se encontró con el rechazo de una parte de la sociedad. Vecinos y regantes protestaron airadamente al entender que el embalse de agua juega un papel relevante en las labores de riego de cultivos así como en la prevención y extinción de incendios.
En febrero de 2023, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid no admitió el recurso de Iberdrola por el que planteaba no hacerse cargo de la demolición de la presa de los Toranes y de las instalaciones vinculas a ella. La compañía pretendía revertir la instalación al Estado y así no asumir los trabajos de derribo que, según el TSJ, sí debe de costear. La sentencia explicó que el tema objeto de debate era la demolición, puesto que Iberdrola no planteó continuar con la explotación y asumió “la declaración de extinción del título concesional”, por lo que esos costes debían ser asumidos por la concesionaria.
La resolución judicial señaló, además, que la demanda de Iberdrola planteaba que “la obligación de la demolición es ilegal y carece de fundamentación”, pero no se oponía al resto de aspectos al no pretender seguir explotando la concesión.
La concesión de explotación comprendía 75 años a contar desde la fecha de aprobación del acta de reconocimiento, que se cumplía el 15 de mayo de 2018. Según la legislación vigente, “si en dicho momento la Administración hidráulica considerase posible y conveniente la continuidad del aprovechamiento, podrá exigir del concesionario la entrega de los bienes objeto de reversión”, pero “si lo considerase inviable o su mantenimiento resultase contrario al interés público, podrá exigir la demolición de lo construido en dominio público”.