Jueves, 09 Agosto 2012
El Obispo Polanco de Teruel se incorpora al programa Código Ictus

Cuando se produce un ictus la circulación sanguínea del cerebro deja de funcionar correctamente y entonces cada minuto cuenta porque en las seis primeras horas se pueden aplicar terapias que minimizan las secuelas. Para lograr que la asistencia médica sea lo más ágil posible el hospital Obispo Polanco de Teruel se ha incorporado al programa Código Ictus que conjuga la coordinación de los diferentes recursos asistenciales y la telemedicina y en el que ya están integrados todos los hospitales aragoneses.
Desde enero este centro sanitario ha estado trabajando para la implantación de este modelo asistencial, principalmente en la formación de los profesionales sanitarios, pero ha sido en desde este verano cuando se ha generalizado y completado el proceso. Hasta ahora se ha activado el sistema de alerta con ocho pacientes y tres de ellos han podido recibir la fibrinólisis, una de las terapias más efectivas para el tratamiento del ictus, con sustancias que disuelven el coágulo y que sólo se puede aplicar en las cuatro horas y media siguientes a que se inicie el ictus.
“El objetivo del Código Ictus es lograr una actuación rápida porque las seis primeras horas son fundamentales para disminuir la zona afectada y ello conlleva una buena coordinación entre todos los profesionales, cada uno debe saber lo que tiene que hacer”, explicó la doctora María José Burruel, responsable del programa en el Obispo Polanco, que destacó que con este avance el centro hospitalario se equipara a otros similares como los de Alcañiz, Barbastro o Calatayud.
Cuando un paciente con un ictus llega al servicio de Urgencias del hospital turolense -bien derivado desde atención primaria o directamente- se activa la alerta y el afectado pasa a un box específico para atender estos casos. Inmediatamente se realizan las pruebas diagnósticas en el servicio de Radiología y se valora si cumple los requisitos para la aplicación del tratamiento farmacológico y, si es así, se administra el medicamente siempre en las cuatro horas y media posteriores al inicio de los síntomas.
Asimismo, los profesionales del servicio de Urgencias cuentan con el apoyo, a través de videoconferencia, de un especialista en medicina vascular de la unidad de Ictus del hospital Miguel Servet de Zaragoza que analiza las imágenes del escáner y que observa la exploración al paciente para comprobar sus condiciones clínicas y decidir el tratamiento más indicado.
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