Domingo, 15 Julio 2012
La pedanía muestra cómo era Teruel hace 7 millones de años

Hace siete millones de años Teruel era como una sabana africana poblada por tigres, elefantes, gacelas, osos, rinocerontes, cebras y el perro más antiguo que se conoce. Los yacimientos paleontológicos de Concud han permitido a los científicos conocer buena parte de esa fauna. Su riqueza en fósiles hizo que hace medio siglo se diera el nombre de Turoliense, en honor a Teruel, al piso geológico con el que se conocen esos estratos en cualquier parte del mundo. El entusiasmo de sus vecinos por este valiosísimo patrimonio paleontológico ha hecho que hoy día las calles del barrio pedáneo de Concud se hayan convertido en un museo al aire libre sin precedentes.
La iniciativa vecinal, con su alcalde José María Gómez a la cabeza, la dirección artística de Fernando Torrent, y el asesoramiento científico de la Fundación Dinópolis, ha permitido que hoy el museo cuente ya con once murales de cerámica repartidos por todo el casco urbano de Concud.
Durante los últimos años, y cada verano coincidiendo con las fiestas del barrio, se ha inaugurado un nuevo mural que ha ido completando las especies animales que poblaron este territorio hace siete millones de años, incluidas algunas escenas.
Además de ser un museo en el que los visitantes pueden ver cómo era el aspecto de los animales cuyos fósiles han sido encontrados en Concud, los murales constituyen también una muestra excepcional de la cerámica turolense, puesto que están hechos con técnicas diferentes.
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