
El Ayuntamiento de Teruel aprobó ayer en pleno el presupuesto municipal de 2012, que asciende a 36 millones de euros, con el respaldo de los concejales del PP que forman el equipo de gobierno, además del único representante del PAR. El resto de los grupos votaron en contra por discrepar con los recortes sociales que plantea, y en particular por el despido de 14 trabajadores interinos, a la vez que se libera a dos concejales populares que cobrarán a partir de ahora un sueldo por su dedicación exclusiva.
Las cuentas municipales de 2012 son atípicas, según destacó la concejal del PP Emma Buj, porque se arrastra de 2011 un remanente de tesorería negativo de 7,3 millones de euros, a los que habría que añadir otros 850.216 euros de la Gerencia de Urbanismo, pero también por el plan de ajuste aprobado por el Ayuntamiento, que ha supuesto una inyección de liquidez.La noticia completa, en la edición impresa.
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