
Defendió que la calidad depende más de un profesorado preparado que del número de alumnos en el aula, aunque esto influye también en que reciban mejor atención educativa.
El Ministerio de Educación mantiene los programas de cooperación territorial que combaten el fracaso y abandono escolares y que fomentan el aprendizaje de idiomas, pero ha suprimido otros por “inviables” financieramente o, como Educa3 (de escolarización temprana), porque están “básicamente finalizados”.
También este curso se estudiará un nuevo temario de Educación para la Ciudadanía o se exigirá una nota previa de 5,5 (antes un 5) para obtener una beca-salario en bachillerato y FP superior.
Aparte de las reducciones presupuestarias estatales y autonómicas, el Gobierno central aprobó en abril un decreto-ley de “mecanismos de flexibilidad” en la enseñanza para que las autonomías, según consideren, puedan ahorrar, aunque sin perjudicar la calidad, según el Ministerio de Educación.
Entre las medidas, el tope de alumnos por aula en educación pública y concertada se incrementa un 20% de forma “coyuntural”. Hasta ahora eran 25 como máximo en Primaria y 30 en Secundaria obligatoria .
Y el profesorado de Infantil y Primaria tendrá que impartir temporalmente al menos 25 horas de clase semanalmente y 20 en el resto de enseñanzas (varias comunidades ya lo aplicaban).