
Los barrios Viveros I, Viveros II y Cantagallos de Alcañiz tienen el 30% de las viviendas sin registrar en el Catastro, por lo que no pagan el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Para evitar esta desigualdad tributaria, una empresa contratada por el Ayuntamiento acaba de terminar el nuevo mapa cartográfico de la ciudad, que permitirá cruzar datos de forma fiable con las escrituras de las viviendas construidas en las últimas décadas para que estén incluidas y sus propietarios comiencen a pagar. El trabajo estará hecho en cuatro o cinco años.
Según explicó el alcalde de Alcañiz, Juan Carlos Gracia Suso, el problema viene en parte del mapa cartográfico utilizado hasta ahora, que presentaba tal número de desviaciones que la empresa contratada decidió hacer una cartografía nueva. “No se podían dar de alta las unidades nuevas porque sobre el plano no coincidían los datos al cruzarlos”, dijo el regidor.La noticia completa, en la edición impresa.
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