
El bien volvió a imponerse al mal ayer en Alcañiz, donde San Jorge aplacó la ira del temido dragón lanzándole un ramillete de flores silvestres a la cabeza. Esta es la forma que encontró el Ayuntamiento hace 17 años para celebrar la festividad del patrón de Aragón, que cada año reúne en torno a la plaza de España a centenares de espectadores. Este año el dragón gozó de más protagonismo y tuvo lugar un homenaje a Beatriz Vallés, integrante del grupo de danza del Vencimiento del Dragón fallecida este año.
La soleada mañana que hizo ayer en la cabecera del Bajo Aragón invitó a los vecinos a salir a la calle para cumplir con una de las tradiciones de la ciudad: comprar un libro y un ramillete de flores y presenciar la representación del Vencimiento del Dragón.La noticia completa, en la edición impresa.
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