• “La ciencia básica es fundamental para el desarrollo de aspectos de la vida cotidiana”Vicent Martínez en las dependencias del Cefca

    “La ciencia básica es fundamental para el desarrollo de aspectos de la vida cotidiana”

    El coordinador de la Red de Infraestructuras Astronómicas de España, Vicent Martínez, es buen conocedor de la riqueza de los cielos de Javalambre por sus vínculos familiares con la provincia, y del potencial que tiene el Observatorio Astrofísico construido en el Pico del Buitre. La semana pasada participó en la reunión científica celebrada en Teruel donde se dieron a conocer los primeros datos del cartografiado J-PLUS realizado por el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (Cefca) con el telescopio T80.

    – ¿Qué importancia tiene el Observatorio de Javalambre para la astrofísica española?

    – Es un proyecto que se ha hecho prácticamente en esta última década y que muy rápidamente ha conseguido su clasificación como ICTS, que es Infraestructura Cientítica Tecnológica Singular, que hay muy poquitas en España. Lo que se ha conseguido es que todo el ímpetu que puso sobre todo Mariano Moles y ahora la nueva dirección del Cefca, es que el Observatorio Astrofísico de Javalambre sea una de estas infraestructuras. Y lo importante es que con el telescopio pequeño ya se han presentado los primeros resultados científicos de una operación que ha alcanzado, por poner un símil, la velocidad de crucero al estar funcionando ya de forma sistemática.

    – ¿Qué valor tienen esos datos, porque los resultados están dentro de las expectativas que se tenían, verdad?

    – Sí, están respondiendo muy bien a las expectativas. Yo creo que además de la construcción, hay que reconocer en este caso  la pericia, el ingenio y la paciencia que ha tenido el equipo de ingenieros del Cefca y el equipo que hace el procesamiento de datos para preparar algo en unas condiciones prácticamente óptimas. En ese sentido yo estoy muy contento porque no se han conformado con lo primero, que era bonito, sino que han querido llegar hasta los requerimientos técnicos que en la propia oferta de construcción estaban con un nivel de exigencia que a veces no se da por empezar y darse prisa, pero en este caso han tenido la pericia.

    – ¿Por qué hay que apoyar este tipo de proyectos científicos, qué nos reporta a las personas?

    – Hay que decirle a la sociedad que la ciencia básica es fundamental para el desarrollo de muchos aspectos que luego tienen que ver con el desarrollo de la vida cotidiana. Desde luego, en el campo de la astronomía tenemosla suerte que nos enfrentamos con grandes preguntas que a la sociedad le interesan. Cuando hacemos actividades de divulgación llenamos los escenarios y los auditorios porque a fin de cuentas el universo es de todos y la gente lo siente como propio; somos parte del universo, vivimos en un planeta pequeñito en torno a un sistema solar con una estrella muy normal en una galaxia de las cuales hay centenares de miles de millones iguales. Eso nos hace sentirnos pequeños, pero a la vez ser capaces de interpretar todas estas cosas. Pero luego hay otra parte, que es el desarrollo tecnológico imprescindible para que estos instrumentos estén en la frontera del conocimiento.

    – ¿Cómo repercute eso en nuestra vida cotidiana?

    – Ese aspecto es crucial, porque hemos de saber que muchas de las cosas que nosotros estamos utilizando ahora empezaron a emplearse en otro contexto que era puramente científico. Es decir, nadie a lo mejor piensa que las cámaras que ahora tienen los móviles eran prototipos hace unos años en ciencia muy básica, fuera astronomía o ciencias médicas donde las cámaras, que técnicamente se llaman CCD, empezaban a utilizarse; eran carísimas, había que construirlas, y su tecnología era muy compleja y necesitaban de un software muy particular. Las cámaras que ahora utilizamos han nacido de la necesidad de los desarrollos tecnológicos en la frontera de la ciencia.

    – Con lo cual nos beneficiamos por partida doble, conocemos más qué somos y dónde estamos, y encima avanzamos en la tecnología al servicio de los ciudadanos.

    – Exactamente. Este segundo aspecto hay que verlo con perspectiva porque lo que tecnológicamente aparece ahora en la frontera de la ciencia a lo mejor tiene una aplicación en diez o quince años, pero hay que tenerlo claro, si no lo haces no lo vas a tener. Por lo tanto es muy importante. Y luego, la ciencia básica en este caso es crucial porque también nos da las respuestas a las grandes preguntas que se hace la humanidad, en este caso las que tienen que ver con el universo a gran escala. De hecho, el Cefca entre sus objetivos fundamentales tiene el descubrir cuál es la naturaleza de la energía oscura que domina el universo.

    – ¿Nos falta mucho por conocer del cosmos?

    – De todo nos falta mucho, claro, afortunadamente.

    – ¿De qué manera contribuyen a ese conocimiento las instalaciones del Pico del Buitre?

    – Hoy existe una ciencia global mundial, es decir, la capacidad de sinergia que tiene esta instrumentación junto a otros instrumentos repartidos por el mundo hace que aunque cada observatorio tenga sus propias particularidades, al final el éxito mayor es un éxito colectivo de la humanidad, porque los astrónomos nos hemos dado cuenta que para sacar provecho de nuestras observaciones hemos de compaginar datos de muy diferentes fuentes, quizás de los mismos objetos o de las mismas regiones del cielo, pero mirados en otras longitudes de onda, con otros telescopios con otra tecnología  con otro tipo de particularidad. Al final hemos conseguido una imagen del cosmos que es de la humanidad y de la comunidad científica colectiva. Eso es muy interesante porque los observatorios de Javalambre que están en la provincia forman parte de una red mundial  y tienen un interés para la ciencia astronómica mundial.

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