• BOLLIGANDO

    Por Mari Cruz Aguilar

    Cataluña, ¿y ahora qué?

    Me duele-preocupa mucho lo que está pasando en Cataluña y en España. La situación pinta mal, muy mal, las posturas están cada vez más enfrentadas y eso nunca es la mejor manera para solucionar algo. Todos se están radicalizando. Muchos catalanes justifican saltarse la ley a la torera y muchos españoles se han convertido en los grandes enemigos de esos catalanes con los que echaban cañas este verano.
    Tanto la aplicación del artículo 155 -que nunca se ha aplicado y nadie sabe muy bien en qué consistirá, pero seguro que es malo– como la Declaración Unilateral de Independencia, son posturas extremas. Y no serán un punto y final, sino un punto y a parte para ir a peor. Tampoco la DUI tiene precedentes, los catalanes no saben qué va a pasar y muchos creen que vivirán mejor, pero otros tienen claro que no. De momento ya hay empresas que están ahuecando el ala de allí. La pela es la pela para todos.
    Los que nos gobiernan no lo están haciendo bien. El jefe del Estado tardó 48 horas en decir esta boca es mía, y lo de Cataluña es sin duda una cuestión de Estado.
    Puigdemont quería hostias en la calle y portadas en Europa y las tuvo. También quería apoyos, pero de momento se tiene que conformar con los de muy pocos y con la boca pequeña, ninguno de los grandes pesos que podrían mediar, que es lo que pretendía. Ahora veremos cómo maneja una situación que, a todas luces, se le ha ido de las manos.
    Rajoy quería imágenes de urnas por el suelo para que el referéndum fuera no solo ilegal sino también chusquero. Y lo consiguió, aunque el precio ha sido caro, porque los heridos son una brecha muy grande para un estado europeo. Por si la situación estaba poco encabronada, por la tele Soraya Sáenz de Santa María aseguraba que el referéndum no se había celebrado mientras en la otra parte de la pantalla salían colas de gente votando.
    Ahora hay asociaciones empresariales que están intentando mediar, es una buena opción. También la mayoría silenciosa se está movilizando y hoy hay convocada una manifestación. La única salida es la negociada. A ver si Puigdemont y Rajoy lo ven.

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