• Sivan Zerdesti:  “Todos los estados se forman con sangre y guerras”El delegado del Congreso Nacional Kurdo (KNK) Sirvan Zerdeski presentó en Teruel el libro de Abdulláh Öcalam

    Sivan Zerdesti:  “Todos los estados se forman con sangre y guerras”

    El delegado kurdo presentó en Teruel ‘Civilización Capitalista’, de Öcalan

    El Centro Social Autogestionado A Ixena de la capital turolense acogió ayer la presentación de Civilización Capitalista (Editorial Descontrol), escrito por el activista kurdo encarcelado en Turquía, Abdullah Öcalam, y traducido al castellano por el delegado del Congreso Nacional del Kurdistán (KNK), Sivan Zerdesti.

    Zerdesti ha visitado Teruel en medio de una gira española que durante los dos próximos meses rodará por todas las Comunidades Autónomas, tras haber visitado Venezuela, Colombia, México, Ecuador y Cuba. Con un doble objetivo; presentar Civilización Capitalista, el segundo volumen de una obra compuesta por cinco titulada Manifiesto por una sociedad democrática, donde se plasma el ideario del Confederalismo Democrático como alternativa al estado-nación tradicional, “y también para romper el cerco mediático, el silencio y la información incompleta e inacabada que llega a occidente sobre Kurdistán y Oriente Medio. Estoy convencido de que en la medida en que se conozca la auténtica realidad kurda habrá más solidaridad y simpatía por su causa”, explicaba ayer Sivan Zerdesti.

    El pueblo kurdo está considerado como el más grande (en torno a 50 millones) de los que no poseen un estado propio. Tras la I guerra mundial el Kurdistán, donde habitaban la mayor parte de ellos, fue dividido en cuatro partes que pasaron a pertenecer a Siria, Irak, Irán y Turquía. En cada una de ellas los kurdos tienen un status diferente, desde el Kurdistán Norte, ocupado por Turquía que no reconoce el pueblo, la cultura o la lengua kurda, situación similar a la del Kurdistán iraní, hasta Kurdistán Sur (Irak), donde desde la caída de Saddam Hussein gozan de un estatus de Región Federal reconocido por la Constitución y el pasado mes de septiembre un 90% de la población votó sí a su independencia.

    Un caso excepcional es Rojava o Kurdistán Sur, región controlada por Siria, donde desde el 19 de julio de 2012 se vive una revolución popular con la proclamación del Confederalismo Democrático, ideario propuesto por Abdullah Öcalan en su Manifiesto por una sociedad democrática.

    Este ideario va más allá de reclamar un territorio para conformar un estado kurdo, “porque el modelo de estado-nación impuesto en Oriente Medio desde hace 200 años, particularmente desde la I Guerra Mundial ha fracasado en todas sus formas”, explica Zerdesti. “Ha fracasado el modelo oligárquico turco, el teocrático en Irán, el monárquico en Arabia Saudí y los países del golfo Pérsico y también los modelos baazistas de Irak, que cayó en 2003 con Saddam Hussein, o en Siria con Hafez al-Asad primero y actualmente con su hijo, Bashar al-Asad, en ambos casos inspirados en el socialismo real”. “El pueblo kurdo tiene derecho a decidir su futuro, pero esto debe de ir acompañado, obligatoriamente, de una buena vecindad y un acuerdo pactado con todos los países y pueblos de Oriente Medio”, afirma.

    Según Zerdesti, esos modelos de estado-nación convencional han fracasado porque no se ajustan a las necesidades ni a la realidad de Oriente Medio. “Llevábamos miles de años conviviendo sin genocidios ni exterminios, y tras la imposición de esa lógica del estado-nación numerosos pueblos y grupos étnicos han sido aniquilados y han desaparecido de la historia”.

    Lo cierto es que ejemplos como el que España y Cataluña están viviendo estos días dan que pensar si ese modelo, el estado-nación que nació en Europa en el s. XVII, también esté agotado en occidente.

    Zerdesti es delegado del Congreso Nacional del Kurdistán, que agrupa 33 partidos políticos y minorías religiosas, nacionales y sociales kurdas y cuya máxima aspiración es la unificación del pueblo kurdo. Pero no a través de la implantación de un estado-nación kurdo tradicional, “porque esto añadiría más problemas y tensiones fronterizas a los ya existentes, y probablemente acabaría no respetando las minorías que también existen dentro del propio pueblo kurdo”, un abigarrado cóctel de religiones y realidades sociales. “Todos los estados se han formado con derramamiento de sangre y guerras, y no queremos más”, afirma Zerdesti .

    La alternativa al estado-nación tradicional que propugna el Confederalismo Democrático se apoya en las asambleas populares “donde están representados todos los grupos, y que funcionan mediante copresidencias en todos los ámbitos sociales. A través de esas asambleas populares todos están representados, desde las aldeas hasta las comarcas y las ciudades”.

    El modelo cuenta ya con la experiencia de Rojava, en el Kurdistán sirio, que desde 2012 funciona con este modelo tras la revolución del 19 de julio. “En Rojava los kurdos son mayoría, pero también están representados  los árabes sunitas, árabes chiitas, turcomanos, armenios, las minorías religiosas asirias, caldeas, cristianas, drusas o yazidisitas… todos están representados, con la importante vanguardia de la mujer”, narra Zerdesti.

    “Gracias a este modelo representativo los kurdos de Rojava han derrotado al fascismo del Estado Islámico, a quien apoya claramente Turquía a través de clínicas y campos de entrenamiento”, señala Zerdesti. “Rojava liberó del EI la ciudad de Kobane, limpió de terroristas el cantón de Jazira (tres de los cantones en los que se divide Rojava, también denominado Federación del Norte de Siria), y ahora las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF) de las que forman parte los hombres y mujeres de Rojava está a punto de liberar Al Rakka, un importante bastión del EI donde permanecen secuestradas 5.000 niñas esclavizadas kurdas jazidiis”.

    El Confederalismo Democrático supone la evolución de los planteamientos de Abdullah Öcalan, desde el marxismo-leninismo a posiciones más realistas con la diversidad social, cultural y religiosa de los pueblos. Sostiene que no solo responde a Oriente Medio sino que es plenamente exportable a cualquier lugar del mundo. Pero hoy en día es un ejemplo para todos los hombres de Oriente Medio, “y también para las mujeres, sometidas a feminicidio y violencia doméstica y estatal”, explica el delegado del KNK. “Muchos turcos, persas y árabes están comprendiendo este proyecto y comienzan a apoyarlo porque pretende generar un cambio revolucionario de mentalidad que ponga fin a la violencia. Por eso los estados turcos, persas y árabes de la región tienen pánico a que este movimiento se extienda por la región, porque provocará que pierdan su hegemonía sobre los pueblos a los que tienen sometidos, y también sobre sus propios pueblos”.

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