• Fervor y devoción en  las diversas romerías marianas en honor a  las vírgenes aparecidasLa Virgen del Tremedal de Orihuela, junto a la ermita de Santa Bárbara, que ha sido restaurada este año

    Fervor y devoción en las diversas romerías marianas en honor a las vírgenes aparecidas

    El día 8 de septiembre es la Natividad de la Virgen y, por ese motivo, celebran su día las vírgenes aparecidas o encontradas, que son aquellas que según la tradición se aparecieron a pastores o agricultores en una fecha desconocida. En la provincia hay gran tradición mariana y en muchos pueblos se localizan santuarios y ermitas en los que se veneran vírgenes cuyo nombre deriva, en la mayoría de los casos, del emplazamiento en el que se aparecieron.
    Algunas de las que más fieles movilizan son la de la Vega, en Alcalá de la Selva, cuyo día grande es el mismo 8 de septiembre, o la del Tremedal, en Orihuela, donde más de 2.000 personas participaron este año en una romería que se celebra siempre el segundo domingo de septiembre.
    Estas no son las únicas ya que la Virgen del Cid también tiene un gran arraigo entre los lugareños y hasta su ermita en La Iglesuela se desplazaron el pasado día 10 medio millar de personas.
    Otra de las procesiones marianas que se han realizado estos días en la provincia de Teruel es la de la Virgen de la Aliaga, en Cortes de Aragón. El rector del Santuario, el cura Avelino Belenguer, señaló que a todas ellas hay que sumar más y citó la de la Fuensanta, en Villel; la de Valverde, a La Puebla –a la que da apellido–; Huerta, en Libros, Gollizno, en Tramacastiel; Cuevas, en Caminreal, Navarros en Fuentes Claras; Moral, en El Poyo del Cid, Carrasca, en Blancas, del Campo, en Villafranca o el Tremedal, en Tronchón.
    “Son vírgenes que se manifestaron de alguna forma milagrosa a pastores o gente sencilla de los pueblos dando señal de que en algún tiempo fueron escondidas, posiblemente durante las guerras contra los musulmanes”, explicó  el religioso. Se trata en todos los casos de imágenes que se veneran en torno al día 8 de septiembre porque no existe constancia de la fecha en que se aparecieron, ya que si se conoce, la festividad tiene lugar ese día.
    En todos los casos los vecinos de la localidad donde se encuentra la ermita o santuario e incluso de otras cercanas profesan una gran devoción por las imágenes marianas. Una prueba de ello es que en algunos municipios sus templos son de igual o incluso mayor tamaño y más profusamente decorados, que la iglesia parroquial. “Son monumentos grandiosos en los que la gente da donativos sustanciosos porque es su virgen”, dice el cura Avelino Belenguer, quien añade que “la virgen es una sola, una sola madre, pero con distintas advocaciones”.
    En estas localidades el santuario es frecuentado por los fieles habituales de la parroquia, pero también por un buen número de personas que no suele ir a misa aunque no falta a su cita con la patrona.
    El nombre de la virgen suele referirse casi siempre al lugar donde se ha aparecido, de ahí que en la provincia de Teruel haya de la Zarza, la Aliaga, la Peña o la Carrasca, entre otros.
    Asociados a estas tallas –algunas de ellas realizadas en la Edad Media– hay bailes, dances y cantos propios que todos los vecinos conocen y que se repiten año tras año para la festividad de la virgen. El día 8 los niños de Alcalá ofrecieron sus mejores pasos de baile a la Vega, mientras que el pasado domingo fueron las mozas de La Iglesuela del Cid las que danzaron en la puerta del santuario en honor a su patrona.

    La Iglesuela del Cid

    La Virgen del Cid es trasladada hasta su santuario a lomos de una pareja de bueyes en la Iglesuela del Cid. Los vecinos pasan todo el día en el campo, realizando juegos tradicionales y los dances típicos, en los que las pastoras y gitanas bailan en honor a la Virgen del Cid. Cuando ya es de noche, la talla regresa al pueblo.

     

    2.000 personas en Orihuela

    En Orihuela hay una gran tradición por la Virgen del Tremedal y el segundo domingo de septiembre los fieles hacen una romería a pie con la virgen desde la iglesia hasta el santuario, a casi dos horas de camino. En ella participan vecinos del pueblo y de otros cercanos y algunos hacen parte del camino descalzos.

    Tronchón recibe a su virgen de noche

    La Virgen del Tremedal entró en Tronchón en medio de un silencio absoluto, de noche. Allí le recibieron, después de todo el año en la ermita, con unos poemas denominados relaciones que fueron recitados por Eva Molina. Yaiza Torregrosa fue la encargada de recitar las relaciones durante la despedida.

    Comparte esta noticia