• La cultura del jamón, un estilo de vida plasmado en el museo de CalamochaUn grupo de personas, ante uno de los paneles

    La cultura del jamón, un estilo de vida plasmado en el museo de Calamocha

    Ya lo dice su eslogan: “Calamocha es jamón”. Y no lo es solo por la calidad de los perniles de esta zona, sino porque, en torno a la elaboración de éste y otros derivados del cerdo, durante años se ha generado un estilo de vida que ahora queda reflejado en el Museo del Jamón y la Cultura Popular de Calamocha.
    En él se aúna la tradición con la actualidad, la elaboración artesanal del jamón con la industrial de hoy en día, un estilo de vida casi extinto con costumbres que aún perviven en el entorno rural que es la comarca del Jiloca.
    Este espacio abrió sus puertas el pasado 29 de julio y se encuentra en la avenida de Bigas Luna de Calamocha, en una ubicación propicia para que quienes viajen por la Autovía Mudéjar hagan un alto sin desviarse mucho de su camino.
    En su interior, se puede conocer cómo se vivía antes en las zonas rurales, con tradiciones arraigadas como la matacía, la elaboración de conservas, el uso de las despensas en las casas y el papel que desempeñaba la mujer con sus trabajos domésticos. También, cómo se elaboran ahora los jamones Denominación de Origen y hasta curiosidades de la película Jamón, jamón, donados por la familia del fallecido cineasta Bigas Luna.
    “Queremos que sea un punto de encuentro para los turistas pero, también, que sea un museo vivo y dinámico”, explicó su director, Francisco Martín. Para ello, están trabajando en la programación de diversas actividades a medio plazo, aprovechando festividades o momentos concretos del año.
    Entre las que plantean, destaca una jornada festiva en torno al jamón, que tendrá lugar en primavera. En ella pretenden unir las degustaciones del producto estrella de la zona con eventos culturales como, por ejemplo, conciertos.
    Otro recurso principal para dinamizar este espacio es la elaboración de paquetes turísticos, que podrían ponerse en funcionamiento este mismo otoño. Una de las propuestas más atractivas que se pretende impulsar es que los visitantes, además del museo, puedan adentrarse en un secadero para ver con sus propios ojos cómo se elabora cada pieza.
    Con la intención de que los turistas puedan pasar un día completo en Calamocha y la comarca del Jiloca, también se está trabajando en incluir visitas a otros puntos de interés de la zona, como pueden ser la laguna de Gallocanta o el castillo de Peracense, dos de los principales atractivos de esta zona.
    Además, también se van a desarrollar programas enfocados al público escolar. “Queremos que puedan pasar una mañana o una tarde entera con nosotros. Por eso, además de la visita al museo, realizaremos talleres didácticos relacionados con el jamón y la vida tradicional”, anunció Francisco Martín.
    Y, por supuesto, el Museo del Jamón y la Cultura Popular de Calamocha es un espacio abierto a otro tipo de actividades como presentaciones de libros, exposiciones temporales o congresos, puesto que el edificio alberga diferentes salas con capacidad para acoger este tipo de actos.
    Calamocha se ha convertido en los últimos años en el epicentro del Jamón de Teruel y ahora ese compromiso con el producto más conocido de la provincia y de Aragón fuera de nuestras fronteras se ve reafirmado con un centro que cuenta la historia del rico pernil de aquí. Una manera diferente de conocer el manjar.

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