• Gaspar García, coordinador de los danzantes de Alcalá: “El dance de la Vega hay que bailarlo bien, todos los que están allí se lo saben”Garpar García, rodeado por los danzantes el sábado en Alcalá. José Edo

    Gaspar García, coordinador de los danzantes de Alcalá: “El dance de la Vega hay que bailarlo bien, todos los que están allí se lo saben”

    Gaspar García es junto con José Edo el encargado de organizar el dance. Él nunca ha bailado, pero tomó el testigo de Laureano Campos hace dos décadas y desde entonces se ocupa de enseñar a los más pequeños. Durante las clases se aprenden los pasos, pero también un sentimiento colectivo que es la devoción hacia la patrona, la Virgen de la Vega.
    – ¿José Edo y usted se ocupan de organizar todo el acto?
    – No, nosotros somos los que llevamos a los críos, luego están los graciosos, que se ocupa Javier Suesta, y los embajadores, que los llevan Ricardo Suesta y Jaime Ibáñez.
    – Se ocupan de la parte más vistosa, ¿no es así?
    – Bueno, al ser niños llaman más la atención y están padres y abuelos más pendientes de ellos.
    – ¿Cómo se seleccionan a esos niños?
    – Antes eran los que tomaban la comunión en el año, ahora son los que tienen entre 8 y 10 años.
    – ¿Siempre hay cantera?
    – Sí, gracias a Dios tenemos muchos, hay algunos que sus padres viven fuera,  pero está muy arraigado y quieren que sus hijos participen, ahora en los ensayos hay muchos críos más pequeños que vienen a verlos porque ellos también quieren ser danzantes.
    – Es una tradición que pasa de padres a hijos…
    – Sí, vienen porque a sus padres les ha gustado y lo han vivido. Este año cuando se hizo la representación del Festifalk hubo una concentración de más de 50 danzantes de entre  8 a 80 años, tres generaciones que habían danzado en Alcalá de la Selva.
    – Abuelos, padres y nietos bailarían juntos, ¿no es así?
    – Sí, en un caso danzaron las tres generaciones, padre hijo y abuelo.
    – ¿Ensayan durante mucho tiempo?
    – Entre 15 y 20 días, ahora tenemos la suerte que se ha hecho un grupo de dulzaineros en el pueblo que son los que tocan y es mucho más fácil porque en los últimos día han ensayado con nosotros y se coordina todo mejor. Antes acudían los músicos de Rubielos y Linares, que es más complejo porque todos trabajan.
    – ¿Tanto danzantes como el resto de personajes y los maestros son voluntarios?
    – Sí, todos trabajamos y no todos estamos en el pueblo, pero al final todo sale. Un día antes se hace el último ensayo.
    – ¿Cuántos años lleva con el dance?
    – Enseñando una veintena.
    – ¿Fue danzante de niño?
    – Da la casualidad que no, gracioso sí muchos años.
    – ¿Y cómo es que se dedica a enseñar?
    – Porque he sido gracioso muchos años y cuando fui concejal de Cultura en el Ayuntamiento empecé a ayudar al hombre que enseñaba, Laureano Campos, que era muy mayor y al final me quedé yo. Luego se sumó José Edo y ahora estamos los dos.
    – ¿Desde cuándo se danza en Alcalá?
    – No se sabe desde cuando, pero se ha hecho siempre, nunca se ha perdido, los más mayores se acuerdan de siempre. Hay unos bailes con espadas y coberteras que dicen que tiene un origen celta, pero realmente no se sabe porque no hay constancia por escrito de nada.
    – ¿Ustedes han cambiado algo?
    – Hace diez años recuperamos tres bailes que hacía mucho tiempo que se habían dejado de bailar. Uno era la mudanza de montar un arado de madera, como representación de la agricultura y otro baile que se hace con cuatro almireces y un cedazo también alusivo a la agricultura.
    – ¿Cuántos bailes hay?
    – En total se hacen diez mudanzas, siempre en el mismo orden y siempre con los ocho niños acompañados de los tres graciosos o pastores.
    – ¿Qué tiene de particular el dance?
    – Como todos lo hemos hecho o lo han hecho, esto no es un baile como el que baila la jota, este baile todo el mundo sabe cómo se hace y hay que hacerlo bien, cualquiera te puede sustituir en cualquier momento porque casi todos los que están mirándolo lo han bailado antes.
    – ¿Hay más demanda para participar que niños?
    – Hay años que sí, otros que no porque depende de cuándo caen las fechas de las fiestas. Un año se hizo con diez, pero no acabó de gustar a la gente. Es como para graciosos y embajadores, que hay lista de espera pero solo salen tres.
    – ¿Cambian cada año?
    – Algunos niños repiten pero el reto sí, todo el mundo quiere ser y aquí todo el mundo puede participar, no es como en otros sitios donde el papel se pasa de padres a hijos.
    – ¿Los inmigrantes también se han sumado a este acto?
    – Ahora no hay ninguno porque desde que comenzó la crisis hay menos, pero sí han participado uruguayos, colombianos, un guineano… Ahora hay muchos inmigrantes pero de más cerca, de Valencia o Barcelona.
    – ¿El dance de la Vega es lo más representativo de las fiesta?
    – Sí, pero es un acto que se da por hecho aunque es verdad que se implica mucha gente, los niños arrastran a muchas personas y además es por la Virgen.
    – Por la Virgen de la Vega, por la que los vecinos de Alcalá sienten una gran devoción, ¿no es cierto?
    – Es que te implicas desde niño, bailar desde los ocho años te marca para siempre, hay una vivencia de lo que es este día ya desde crío.

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