• La devoción por la Virgen de la Vega se convierte en danceEl dance en honor a la Virgen de la Vega es uno de los principales actos de las fiestas de Alcalá de la Selva. José Edo

    La devoción por la Virgen de la Vega se convierte en dance

    De blanco inmaculado, con el florón de colores y muchos nervios. Así subieron al escenario ayer por la tarde los danzantes de Alcalá de la Selva, ocho niños de entre 8 y 10 años que aportaron su granito de arena para seguir con una tradición que, aunque nadie sabe sus orígenes, todos los vecinos conocen desde siempre y la sienten suya.
    Los pequeños llevan más de dos semanas ensayando para que todo salga perfecto. No se puede arriesgar porque como les dice Gaspar García, que es uno de los profesores del dance, prácticamente todos los que los están viendo se saben de memoria los pasos.
    Hijos que heredan de sus padres un interés del que también hablan sus abuelos. Hay tanta tradición en Alcalá de la Selva con el dance que prácticamente todas las familias tienen un traje, aunque hace algunos años el Ayuntamiento confeccionó varios para que todos los niños que quisieran participar pudieran hacerlo aunque no contaran con la vestimenta apropiada.
    Los versos dedicados a la virgen dieron inicio ayer al acto y en ellos no faltó una referencia hacia el reciente atentado yihadista cometido en Barcelona. “Se los inventan las familias de los danzantes, por lo que aunque a veces son más tradicionales, mientras que en otras ocasiones hacen referencia a hechos sucedidos recientemente”, comenta José Edo, que es junto con Gaspar García el encargado de mostrar a los más pequeños todos los secretos del dance.
    El Lairarú, nombre con el que se conoce a la primera de las mudanzas por la música que suena mientras se baila, rompió el hielo sobre el escenario. Luego los niños lucharon, primero en el Paloteao, luego con palos y coberteras y más tarde con espadas. Estas danzas guerreras culminaron con El Degollado, que es un baile en el que se simboliza el sacrificio de un danzante.
    Las siguientes danzas estuvieron dedicadas a la agricultura, base de la economía local durante siglos. Una de las más llamativas y que además fue recuperada hace aproximadamente una década es la de El Arado, en la que los danzantes montaron un arado de madera ensamblando las diferentes piezas. A continuación bailaron con almireces como si molieran el trigo  y lo hicieron mientras dos parejas, en el centro, herraban a una mula y separaban el grano de la paja con un tamiz. Los dances más alegres y vistosos son los que se llevaron a cabo a continuación, uno con un arco de flores y un segundo con ritmo de jota: “Es el baile de la Virgen y creemos que es un rolde, estamos actualmente investigando si el de El Castellar”, comentó José Edo.
    Los ocho niños vistieron el palo con lazos, uno de los dances más típicos y que se realizan en diferentes pueblos, para poner fin a la actuación. Seguidamente, los graciosos representaron su obra teatral, a la que siguió la de los embajadores.
    Entre los niños había tanto pequeños que residen en la localidad como hijos de personas que tienen una gran vinculación con el pueblo aunque ahora no residan en él. Entre los ochos participantes hay dos niñas que repiten por segundo año consecutivo. Bailar uno o varios años depende principalmente de la demanda que hay para subir al escenario y del crecimiento del niño: “Lo marca un poco el traje”, reconoció Edo.
    Aunque las niñas no comenzaron a bailar hasta la década de los 70, actualmente superan en número a los niños. Así, ayer se subieron por primera vez al escenario  Nuria Guillén, Candela Canet, Álvaro Rubio, Iván Forte, Mireia Botaya y Eva Piñero. A ellos se sumaron Aitana Seco y Sonia Mateos, que ya actuaron en 2016.
    Cada año hay demanda para participar y, como recuerda José Edo, en una ocasión hubo doce danzantes en la procesión, aunque luego por la tarde solo actuaron los ocho habituales.
    El dance de Alcalá de la Selva, que va unido a las representaciones que tienen lugar a continuación, es uno de los actos más esperados de las fiestas patronales de localidad, al menos por los vecinos. Ayer se celebró el día de la Vega y hasta el Santuario acudieron decenas de personas procedentes de los pueblos de alrededor y también de diversos puntos de la Comunidad Valenciana. El templo tiene una gran tradición mariana y la virgen es muy venerada y querida, sobre todo por los vecinos de Alcalá, que le tiene una gran devoción. “Te implicas con la Virgen de la Vega desde crío, bailar desde los ocho años te marca para siempre, hay una vivencia de lo que es este día desde la infancia”, argumentó Gaspar García.
    Hoy se hará la representación de nuevo en honor a San Roque y los graciosos se ocuparán de las loas, que son historietas en forma de verso sobre todo lo que ha ido ocurriendo durante el año en la localidad.
    Las fiestas patronales de Alcalá de la Selva se iniciaron el pasado jueves y concluirán mañana domingo. Entre los actos para hoy está la actuación de danzantes y pastores y, ya por la tarde el concurso de disfraces. Habrá además vacas de corro de la ganadería El Val acompañadas de la charanga El Meneíto. Por la noche el toro embolado de la ganadería Adell Piquer con encaste Domecq dará paso a la música, que se prolongará hasta altas horas de la madrugada.
    Mañana domingo habrá parque infantil para los más pequeños y chocolatada para la tercera edad. Los toros y la música serán los protagonistas de la velada.

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