• “Los filmes de Buñuel han sido una referencia mía  a la hora de aprender”El realizador Íñigo Floristán, que participa en el rally Desafío Buñuel de Teruel

    “Los filmes de Buñuel han sido una referencia mía a la hora de aprender”

    Íñigo Floristán, participante en el rally Desafío Buñuel

    Íñigo Floristán está participando en el rally Desafío Buñuel que se celebra estos días en la capital turolense. Su proyecto se titula Sempiterno, y en él plantea un cine diferente al convencional con una propuesta alternativa. Podrá verlo el público esta noche con el resto de cortos que se han rodado en Teruel, en la gala de clausura del festival que tendrá lugar a las 22:30 horas en el Jardín de la Fundación Amantes.

    – ¿Cómo se enteró del rally Desafío Buñuel y se le ocurrió participar en él?

    – Lo tengo que decir, Rocío Alegría, una auxiliar de dirección del cortometraje Sempiterno, amiga mía y ayudante en otros cortos, una chica muy involucrada con nuestros proyectos, pues estábamos localizando para un corto anterior y salió la idea de que le habían enviado un mail de que había salido la convocatoria del rally Desafío Buñuel, y la verdad es que entramos en plazo, y miramos un poco las condiciones porque habíamos participado en Navarra en otros certámenes parecidos.

    – ¿Parecidos al de Teruel?

    – Bueno, no con tanta limitación de tiempo, pero las condiciones de este eran muy buenas y mejoraban las cosas que habíamos trabajado anteriormente. Nos fiamos de Rocío, presentamos un guion sin tampoco saber mucho por dónde iban a ir los tiros a la hora de seleccionar guiones.

    – ¿Cómo es el cine que plantea, porque no es muy convencional, no?

    – Nosotros intentamos hacer un cine más alternativo, no ya independiente, que lo es de subvenciones y todo eso, pero intentamos dar una vuelta de tuerca a los guiones y la verdad es que no confiábamos mucho que nos lo aceptaran. Sí que llevábamos un equipo bastante preparado y cuando vimos que se fiaban mucho del cine de Buñuel, y al ver su cine y estudiarlo, pues vimos que podría encajar mucho nuestro guión con el festival.

    – Era ya una idea previa lo que tenían, entiendo, y la adaptaron al Desafío Buñuel.

    – No, la idea original es de Christian Aparicio, que es el director de fotografía, y a mí me gusta hacer  lluvias de ideas para ver cómo lo valora la gente, sabiendo siempre el estilo que suelo manejar a la hora de dirigir los cortos. Y sí, fue un trabajo a medida. Sí que teníamos una idea, pero como había unas condiciones con los jamones, los exteriores y eso, intentamos adaptarlo.

    – ¿Esas cosas que les obligan a meter en la película, les condiciona mucho a la hora del desarrollo de las historias sin que se vean forzadas? Como la aparición de un Jamón de Teruel, por ejemplo.

    – Sí y no. Un exterior se puede adaptar, y a la hora de aprender a estructurar un guion sí que nos viene bien que nos pongan unas condiciones para que cuando salgamos de esas condiciones poder tener diferentes opciones.

    – ¿Qué le parece que sea un rally homenaje a Buñuel?

    – Cuando descubres un tipo de cine alternativo y diferente seguro que vas a acabar en Buñuel. Las películas de Buñuel han sido referencias mías a la hora de aprender a escribir cine, y no me imagino el momento cuando estaba escribiendo El ángel exterminador, cómo se le podía ocurrir la situación de no poder salir de una habitación. Creo que en los tiempos en que escribía cine Buñuel era muy adelantado, y ahora si volviera a escribir esos guiones seguiría siendo muy adelantado. Cannes se moriría seguro ahora por sus guiones.

    – ¿Pero qué representa para usted Buñuel como cineasta más allá de esa admiración que veo que le tiene?

    – Para mí Buñuel es un libro abierto donde debo aprender con sus películas. El año pasado en Cannes ganó un corto español, pero hasta ahora solo lo había hecho Buñuel. La verdad es que lo tomo como un profesor, desde la narrativa, los tiempos, las interpretaciones, esos movimientos de cámara fluidos en dolly cuando en aquellos tiempos era muy difícil manejarla. Tenía su manera de hacer cine y sigue siendo actual. Buñuel es un referente.   

    – ¿Conocía Teruel de antes o ha sido su primer contacto con la ciudad?

    – Sí, yo no recordaba, pero mi madre me dijo que yo había estado en Teruel muchas veces de vacaciones y cuando vinimos a localizar, la verdad es que vi que era una imagen falsa la que nos vendían de Teruel.

    – ¿Qué imagen?

    – Yo estudié en la Almunia de Doña Godina y como allí siempre la broma era que Teruel no existe, pues me quedé con esa idea, pero la verdad es que vienes aquí y ves que es una pasada de ciudad, es bonita con sus monumentos.

    – ¿Y la gente?

    – Muy abierta, no nos han puesto ninguna traba, al revés. Y se ve que es una ciudad de cine porque la gente está involucrada.        

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