• Guanajuato, el rally mexicano del GIFF hacia el que mira TeruelDavid Granados, director del rally de Guanajuato, en Teruel

    Guanajuato, el rally mexicano del GIFF hacia el que mira Teruel

    La iniciativa en la que se inspira Desafío Buñuel trabaja también en la formación

    La capital turolense vive estos días una competición cinematográfica nada habitual en España que tiene su referente a 9.000 kilómetros de distancia, en la ciudad de Guanajuato en México. Allí se celebra desde el año 2003 un rally de similares características que ha ido evolucionando a lo largo de los años, y que hoy día es un referente nacional e internacional que aúna competición con formación profesional y promoción del territorio como escenario para el rodaje de películas. En él se inspira el rally Desafío Buñuel de Teruel, y el director de la competición guanajuatense, David Granados, visita estos días la ciudad para compartir experiencias.

    David Granados es de San Miguel de Allende, ciudad Patrimonio Mundial de la Unesco y uno de los destinos turísticos favoritos de México. Allí se celebra desde hace veinte años el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF por sus siglas en inglés), y Granados ha participado en él de diferentes formas, compitiendo en el rally que allí se celebra, como voluntario y actualmente como director de esa competición entre escuelas de cine.

    El rally es una actividad más del Festival de Guanajuato, que tiene doble sede compartida entre San Miguel de Allende y la capital, Guanajuato, también Patrimonio Mundial. Las calles de ambos municipios han acogido multitud de rodajes a lo largo del tiempo, pero el evento cinematográfico está atrayendo multitud de rodajes, en parte debido a la cantera de estudiantes que han participado en su rally y que se han ido incorporando a la industria.a

    Los artífices de ese maravilloso milagro que es el GIFF son Sarah Hoch y Ernesto Herrera, sus directores desde su primera edición hace dos decenios. Empezaron despacito y poco a poco se ha convertido en uno de los festivales de cine más importantes de México junto con los de Guadalajara y Morelia.

    La pasión, la ilusión y el empeño de Sarah Hoch y Ernesto Herrera, siempre contra viento y marea desde la Fundación Expresión en Corto, que es como se llamaba antes el festival, ha hecho crecer de tal forma el certamen, que hoy es de obligada asistencia por los encuentros de profesionales que se hacen, el apoyo a la industria cinematográfica y sobre todo a las nuevas generaciones de cineastas. En eso consiste el rally de Guanajuato, en apoyar a los estudiantes de las escuelas de cine y en crear una cantera de profesionales que cuando acceden a la industria regresan a rodar allí sus trabajos.

    Allí se ha forjado David Granados, que lleva tres ediciones dirigiendo la parte correspondiente al rally después de que hubiera estado al frente del mismo Ariadna del Castillo, quien hoy día, desde su nueva actividad, es patrocinadora. Ese es el círculo que crean iniciativas hechas con pasión, empeño y constancia.

    El director del rally turolense Desafío Buñuel, Esteban Pimpi López Juderías, invitó a Granados porque había oído hablar del rally. Hace una década, López Juderías comentó a otra persona que su sueño sería dirigir en Teruel un festival en el que los participantes rodaran sus películas durante esos días en la ciudad. Eso ya existe, lo hacen en Guanajuato, le contestó su interlocutor, y así surgió la idea de hacer lo mismo en Teruel.

    Contacto

    Fue hace dos años cuando empezó a cobrar forma hasta que se ha materializado ahora basándose en lo que se hace en Guanajuato. Para eso está aquí este año David Granados como invitado, para dar a conocer lo que se hace allí y compartir experiencias, a lo que López Juderías quiere añadir proyectos de colaboración entre ambos, según ha manifestado durante la celebración del rally. Por eso participa también un equipo con tres mexicanos que han competido en Guanajuato, para que los participantes en el rally de Teruel se impregnen también de la experiencia mexicana.

    Granados explicó que el rally de Guanajuato ha ido evolucionando en el tiempo. “A los diez años se ven los frutos”, comentó el director de la competición guanajuatense, que hoy día está centrada en las escuelas de cine, hasta el punto de que se mantienen contactos con 700 universidades y sus alumnos se vuelcan en intentar participar cada año en el mes de julio en el Festival de Guanajuato.

    A la última convocatoria se presentaron 283 guiones, pero es que la importancia de participar en él no es solo la competición, sino la formación, ya que los seleccionados asisten a 25 talleres a lo largo del año que imparte el GIFF. “Es casi como un diplomado”, comentó Granados, quien incidió en que es la apuesta que ha hecho el festival, cuya clave en este tiempo ha sido la constancia y “evolucionar como error y prueba”.

    Los directores del certamen, Hoch y Herrera, tienen claro que lo mejor que puede hacer un rally es “apoyar a las nuevas generaciones de cineastas”, afirma Granados, como se está haciendo en Guanajuato.

    David Granados: “Creo que aquí han empezado con muy buen pie”

    El director del rally cinematográfico de Guanajuato, David Granados, manifestó que Desafío Buñuel había empezado con “muy buen pie”, y que en su opinión, en unos cinco años “van a poder tener algo muy grande”.

    Consideró en este sentido que hay gente que quiere empezar a lo grande y comerse todo el pastel de golpe, y que en Teruel “se comieron una pieza del pastel muy buena”. Granados se mostró “muy contento de la experiencia y agradecido” de la invitación.

    Durante estos días acompaña al director del rally de Teruel, Esteban Pimpi López Juderías, para conocer cómo se está haciendo aquí una experiencia inspirada y calcada de Guanajuato, pero que también tiene sus peculiaridades.

    En el caso de Guanajuato, Granados recalcó que el “apoyo a los creadores” es el gran reto, e ir manteniendo la competición, en una ciudad que junto con San Miguel de Allende son vistos como “sets de televisión y cine” con toda la industria y negocio que eso mueve.

    Un lugar ligado a la provincia desde hace tiempo

    La relación entre Teruel y Guanajuato viene de antiguo, aunque no sea conocido por la ciudadanía en general. Los vínculos se remontan a mediados del siglo pasado cuando Luis Buñuel rodó allí parte de la película Él, una de las más importantes de su filmografía mexicana. Tiempo después estuvo a punto de trasladar allí la filmación de Tristana cuando la censura española le ponía trabas.

    Pero los vínculos no solo se circunscriben a la presencia de Buñuel en Guanajuato, ya que esta ciudad comparte otras cosas con Teruel, puesto que uno de sus atractivos son las momias que tiene y que son de fama mundial, que la relacionan con las de los Amantes Isabel y Diego, así como una leyenda sobre una historia de amor trágico que recuerda a la turolense, conocida allí como los amantes del Callejón del Beso. Hace una década hubo una propuesta, hecha sin publicidad, para intentar hermanar ambos municipios, pero cayó en oídos sordos.

    Hace años que Teruel tiene presencia en el Festival de Cine de Guanajuato colaborando desinteresadamente, en silencio, aportando su pequeño granito de arena sin hacer ruido, movido por el mismo interés de quienes impulsan ese certamen cinematográfico, Sarah Hoch y Ernesto Herrera: la promoción de la cultura cinematográfica y  la reflexión a través del cine, con una única finalidad, contribuir desde el séptimo arte a construir un mundo mejor. En Guanajuato lo saben hacer desde el altruismo y hoy Teruel tiene delante un modelo del que aprender con humildad.

    IMÁGENES DEL RALLY DE GUANAJUATO EN MÉXICO ORGANIZADO POR EL GIFF

     

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