• “Disfrutamos con la historia de los templarios y nos gusta compartirla con los demás”Jorge Civera, canciller de los templarios de Rubielos de Mora. J. Escriche

    “Disfrutamos con la historia de los templarios y nos gusta compartirla con los demás”

    Jorge Civera colabora en la organización del Fin de Semana Medieval de Rubielos de Mora como templario. Esta recreación histórica cumple treinta años y Civera recuerda los orígenes de la fiesta y cómo se incorporaron las órdenes militares a ella.

    -¿Cómo recuerda los orígenes del fin de semana medieval que comenzó hace tres décadas?

    -Recuerdo  la ilusión de la gente por montar el mercado y la cena medieval. Estaba el toro jubillo también desde los inicios y era envidiable porque había una participación plena y total del pueblo. En aquel momento la gente se entregaba. Luego han seguido colaborando mucho pero el tiempo también va desgastando. Tenemos que seguir reinventando y seguir avanzando ente todos.

    -Este año se han llegado a 111 puestos en el mercado. ¿Cuántos podía llegar a haber entonces?

    -No lo sé, pero eran muy poquitos. Una veintena quizá. Había mucha gente que participaba con sus oficios.

    -Hace una década se incorporaron los  templarios, ¿qué aportaron?

    -Un día apareció un grupo vestido con sus trajes templarios que querían participar de alguna manera en la recreación medieval y tomar parte de manera significativa en la representación y así fuimos evolucionando. Al año siguiente vinieron y acompañaron a los actos del teatro. Poco a poco fue desarrollándose el capítulo y diferentes actos. De esto hace más de una década. Así, incorporamos de una manera representativa la propia historia del Temple. La que nos gusta, con la que disfrutamos y queremos compartir con todos.

    -¿Cómo es el trabajo de documentación y elaboración de guiones?

    -Nos encargamos de los guiones del capítulo del Temple y también de preparar la indumentaria. Siempre buscamos que sea lo más fidedigno a la época.

    -En la representación de este año se ha incorporado con papel un grupo de Hospitalarios. Estas órdenes ¿tuvieron peso en su momento en Rubielos de Mora?

    -No hay mucha documentación al respecto. Pero se puede observar que desde el rincón de Ademuz hasta Peñíscola hay una línea continua con pequeñas encomiendas como la de Albentosa y otras localidades. Vemos una presencia importante en esta zona y es fácil que hubiera. También es posible que hubiera presencia de la orden franciscana que fueron los que heredaron el primer hospital de peregrinos. Sí que es posible que hubiera pequeñas encomiendas de hospitalarios o templarios pero de pocos miembros, no más de cinco personas.

    -La representación del capítulo del Temple, que se representó este sábado en la iglesia de Rubielos, ¿es siempre el mismo o van modificando el guión?

    -Desde hace cinco años nombramos a un Templario de Honor. Hacemos una pequeña introducción y una teatralización, en este caso han colaborado con nosotros el grupo de los Hospitalarios, de reciente creación. De esa manera le damos más contenido al capítulo del Temple, que por otra parte siempre tiene que ser igual, porque es la propia historia la que narra cómo se hacía y no se puede variar.

    -Tras esta representación del capítulo del Temple, ¿cómo viven los templarios la fiesta?

    -Muy bien, tenemos una comida, se hacen lizas y en la plaza del Carmen se muestra cómo era la vida de campamento. El domingo también tenemos un nombramiento para las niñas y niños por los que se nombra damas y caballeros medievales.

    -Durante el resto del año, ¿acuden como templarios a otras recreaciones medievales?

    -Sí que acudimos a Teruel, a Culla (Castellón), a Alcora y a otros muchos sitios.

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