• Gorka Otxoa: “Yo he hecho ‘Hamlet’ en el teatro, pero no me molesta ser conocido por la comedia”Imagen de Gorka Otxoa en el papel que interpreta en 'Allí abajo'

    Gorka Otxoa: “Yo he hecho ‘Hamlet’ en el teatro, pero no me molesta ser conocido por la comedia”

    El guipuzcoano actúo en el Castillo de Mora representando ‘Bajo Terapia’

    Gorka Otxoa (Vaya semanita, Pagafantas, Allí abajo) es uno de los actores de comedia más populares en España. Junto a Manuela Velasco, Fele Martínez, Mélani Olivares, Juan Carlos Vellido y Carmen Ruiz protagoniza Bajo Terapia, una divertida trama con sorpresa final que ha podido verse en el Castillo de Mora de Rubielos, en el contexto del XXX Festival Puerta al Mediterráneo.

    – ¿Qué se encuentra el público que acude al teatro a ver Bajo Terapia?

    – Una obra muy divertida en la que se van a reir mucho y muchas veces. La gente se identifica y empatiza mucho con los personajes y sus problemas, que es uno de los elementos más interesantes de la obra. Y después de reirse mucho, al final se sorprenden porque ocurre algo que nadie se espera. El que lo acierte antes del final le invito a una cena.

    – Así de entrada no es nuevo que la consulta de un psicólogo genere situaciones cómicas… ¿Qué novedad aporta Bajo terapia?

    – El elemento distintivo es que el psicólogo es justo el que falta, y tres parejas se encuentran de forma inesperada con una terapia de grupo en la que tienen que ir abriendo unos sobres y unas notas donde les dan indicaciones para hablar de ciertos temas. Esto les coge por sorpresa y es el arranque de la comedia y de todos los conflictos internos. Además Daniel Veronese le da un toque argentino, de hablar pisándonos, de forma muy natural, colocándonos a veces de espaldas al público… Hay gente que nos ha dicho que se le olvida que está en el teatro y que más bien parece que está observando por una mirilla lo que ocurre en la consulta.

    Usted hace teatro, triunfó gracias a la televisión, donde sigue trabajando, y ha hecho películas hasta el punto de ser candidato a un Goya por Pagafantas. ¿Esto le convierte en una rara avis?

    – No creas… Como actor haces todo lo que puedas, lo que te salga y lo que te encaje. No creo que haya actores de televisión que no quieran hacer cine o viceversa. De hecho ya se hacen series que parecen películas, y películas que parecen series. A uno le gusta interpretar papeles en las tres disciplinas, y para mí la suerte es poder compaginar las tres al mismo tiempo.

    – ¿Cuál le atrae más?

    – Las tres tienen su punto, no podría quedarme con una de ellas. El teatro tiene la magia del público y el directo, el cine tiene la preparación extensa y el trabajo minucioso de cuidarlo todo, que a veces no puedes hacer en televisión, pero que en cambio te permite hacer muchas cosas distintas y además es algo más largo en el tiempo. Es más importante saber quién hace el proyecto y quién participa que el formato que va a tener.

    – En lo que sí está encasillado es en la comedia. ¿Se siente cómodo en ese papel o le gustaría desembarazarse de él?

    – No me molesta en absoluto. La verdad es que he hecho de todo, Shakespeare o papeles dramáticos, pero quizá las comedias han funcionado mejor y soy más conocido por eso. Además como espectador y como actor no me gusta el humor de un chiste tras otro, sino que creo que un papel cómico debe tener momentos más dramáticos, que traspasen la delgada línea que separa la comedia del drama.

    – Además de Bajo terapia estás grabando capítulos de la serie Allí abajo, que es heredera de Ocho apellidos vascos, que a su vez lo es del humor de Vaya semanita. ¿A un guipuzcoano como usted no le molesta que se explote el tópico del vasco bruto y soseras?

    – Si se hace con elegancia no. Estereotipos hay en todas las culturas. En Vaya semanita ya empezamos a decir que el gran conflicto vasco era que allí no se follaba y que para conseguir el teléfono de una chica tenías que salir tres años con ella. Es un humor basado en el estereotipo, que no siempre se cumple pero que sirve para reirte de los choques culturales.

    – Fuera del País Vasco descubrimos esa forma cruda de reírse de uno mismo cuando empezamos a ver Vaya semanita de la ETB en los programas de zapping…

    – Es bueno que a raíz de eso se hayan hecho cosas parecidas. Pero en Euskadi ese humor nos parecía igual de bestia que fuera, porque era un experimento. Nunca nos habíamos reído así de nosotros mismos, tocando todos los temas vascos incluidos algunos muy duros. Pero fue un acierto porque fue un desahogo para la sociedad vasca y hasta aportó su granito de arena a que cambiaran las cosas.

    – Por cierto… ¿le fastidia que sigan preguntándole por Vaya semanita?

    – Qué va. Es un lujazo haber estado en ese proyecto. Fue un regalo y que todavía lo recuerde tanta gente es para sentirse muy orgulloso de él.

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