• Aviones, éxito y futuro en el aeropuerto de Teruel Trabajos de desguace de aviones en el aeropuerto de Teruel. EFE/Antonio García

    Aviones, éxito y futuro en el aeropuerto de Teruel

    Unos setenta grandes aviones comerciales descansan en las instalaciones del antiguo campo de tiro militar de Caudé (Teruel) a la espera de un nuevo destino o de su desmantelamiento, y el viajero que atraviesa Teruel por la Autovía Mudéjar se sorprende al ver esta imagen.

    No sabe que la capital de provincia más pequeña de España tiene un aeropuerto, con aviones y mucho futuro.

    El clima de Teruel, frío y seco, ese que hace que la provincia despunte en los informativos meteorológicos, es toda una bendición para las grandes compañías aeronáuticas, porque en esta parte de la España interior olvidada los aviones sufren menos a la intemperie.

    Esa es una de las razones que explican que el Aeropuerto de Teruel se haya convertido en el primer centro de estacionamiento de aviones de Europa, como explica a la agencia EFE su director, Alejandro Ibrahim.

    La compañía Tarmac Aragón, filial de Airbus, es la principal de las diez empresas que trabajan en esta instalación -promovida por el Gobierno de Aragón y financiada con fondos públicos- cuya actividad principal es el estacionamiento, mantenimiento y desmantelamiento de aviones.

    En las instalaciones del aeropuerto ha llegado a haber 84 aviones y ahora rondan los setenta porque la actividad no cesa y muchos de los que llevan meses estacionados salen a un nuevo destino mientras llegan otros.

    De hecho, el aeropuerto va a duplicar la plataforma de operaciones y de estacionamiento de corta estancia con la pavimentación de 27.000 metros cuadrados, que concluirá en los próximos meses.

    “Desde un principio teníamos claro el negocio: dedicarnos a todas aquellas actividades que son necesarias en el mundo de la aeronáutica”, explica Ibrahim.

    Estas actividades en su mayoría se desarrollaban en Europa y “afortunadamente” ahora se están trayendo a España.

    Habla del estacionamiento de larga estancia, la principal actividad de Tarmac hasta ahora, con las labores de mantenimiento que ello conlleva. Pero también el desmantelamiento de grandes aeronaves, una tarea que la compañía ha comenzado a realizar solo hace unos meses.

    Y es que “los primeros modelos de aviones que se construyeron se están quedando obsoletos”, así que el negocio del desmantelamiento es “algo muy novedoso y con mucho futuro”.

    “En los próximos 20 años más de 20.000 aviones tendrán que darse de baja”, vaticina el director de este aeropuerto, por las condiciones de las naves y la legislación. “Y en Teruel llevamos solo cuatro Boing 747″, precisa Ibrahim.

    Al calor de la actividad de Tarmac, principal gestora de este aeropuerto impulsado con fondos públicos, han llegado otras empresas vinculadas con el mundo de la aeronáutica, como una escuela de pilotos inglesa o una empresa que prueba en el aeropuerto cohetes espaciales.

    Y esta misma semana, Ibrahim anunciaba nuevas actividades. La última, un proyecto europeo que trabaja para lograr alas de avión más eficientes que hará ensayos en Teruel, de la mano de Airbus y la Agencia Espacial Alemana.

    “Busca la ecoeficiencia, que consuman menos combustible mejorando la aerodinámica de la cola vertical del avión”, resume Ibrahim.

    Estas pruebas, reconoce, podrían haberse hecho en algún aeropuerto alemán, pero hay algo que inclina a la industria aeronáutica a acudir a Teruel, el clima seco, que es un aeropuerto con poco tráfico y el soporte de mantenimiento que ofrecen las instalaciones. “Todo va sumando”, subraya Ibrahim.

    El aeropuerto está ultimando también el acuerdo para que el próximo año un fabricante de aviones haga los ensayos en Caudé para certificar un nuevo avión, ensayos electromagnéticos y de ruido.

    Y toda esta actividad emplea a alrededor de 180 personas, entre el personal del aeropuerto y sus subcontratas, y el de las empresas que se han instalado allí y que demandan ahora vuelos comerciales.

    ¿Es posible? “En ello estamos trabajando los últimos meses con AESA, para poder tener vuelos de hasta 19 pasajeros, que es lo que nos piden los clientes”, explica el director y que es lo que “podemos dar con los medios que tenemos”.

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