• “En los alrededores de Pekín no están acostumbrados a ver turistas occidentales”

    “En los alrededores de Pekín no están acostumbrados a ver turistas occidentales”

    Miguel Hernández Armengod es un joven estudiante de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Politécnica de Madrid, en la especialidad de vehículos aeroespaciales, que ha recibido este verano una beca de la Universidad de Beihang. Gracias a esto ha podido viajar a Pekín y cursar dos asignaturas que le serán de mucha ayuda en su futuro. La Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Pekín, donde ha estudiado el joven turolense, fue fundada en 1952 y acoge cada verano a multitud de estudiantes de todo el mundo.

    -¿Cómo surge la oportunidad de ir a China a estudiar?

    -Todo empezó porque yo quería irme a estudiar inglés a Inglaterra y hablando con un amigo contacté con una persona que el año pasado había participado en la Beihang University International Summer School. Me puse en contacto con ella y le pregunté acerca de la beca. Además empecé a investigar en la página de la Universidad de Beihang, que es la universidad que hay en Pekín, en la que yo daba las clases, y me dí cuenta que había dos formas de obtener esta beca. Una de ellas era a través de la Universidad Politécnica y la otra era a través de la página de la Universidad de Beihang. Vi que el tema burocrático era mucho más sencillo a través de la página de la Universidad de China que desde la mia, ya que en la Politécnica tenías que seguir un proceso de selección y todo resultaba ser más tardío. Así que, tras rellenar el papeleo correspondiente y los procesos administrativos a través de la BUAA, me aceptaron y me fui a China.

    – ¿En que consistía la beca?

    – La Universidad de Beihang te financia un hotel en Pekín a pensión completa, desde el 1 hasta el 29 de Julio, donde tienes que cursar de una a tres asignaturas, cada una equivalente entre uno y dos créditos de la universidad de aquí, pudiendo convalidarlas por asignaturas optativas. En mi caso elegí tres asignaturas, pero finalmente tuve un problema de solapamiento con dos de ellas y acabé cursando solo dos. En general los becados no asistíamos a más de dos asignaturas para poder tener tiempo de visitar la zona y hacer turismo. En mi caso iba a una asignatura por la mañana y otra por la tarde. La primera, 3D Parametric Product Modeling Using CATIA, consistía en ocho clases de 4 horas cada una y el último día te examinaban. La segunda asignatura, llamada Automotive Design Process, que explicaba el proceso de fabricación de un automóvil, consistía en cuatro clases de cuatro horas, teniendo que realizar una presentación el último día.

    -¿Cómo eran las clases en la Universidad de Beihang?

    -La asignatura a la que asistía por las mañanas nos enseñaba el uso de CATIA, un programa de diseño empleado para realizar piezas por ordenador en 3D y hacer montajes y ensamblajes de piezas. La impartía un profesor serbio que hablaba inglés sin ningún problema. Éramos 30 alumnos, todos chinos exceptuando una francesa, un canadiense, otra española y yo. Por el contrario, la otra asignatura a la que asistía por las tardes la impartía un profesor chino con unos 30 alumnos entre los que yo era el único extranjero. Esto me dificultó la realización de las actividades diarias debido al bajo nivel de inglés de los alumnos chinos que tendían a hacer uso de su idioma.

    -¿Cómo se imparten las clases en China?

    -En la asignatura de CATIA se usaba el mismo procedimiento que en España, una explicación teórica primero, puesta en práctica cada uno con su ordenador en clase y trabajo para “casa”. Igual que en España se termina evaluando el 100% con el examen final. En la otra asignatura era diferente a lo que estamos acostumbrados aquí. El 50% de la nota se obtenía de la interacción en clase y cuestiones planteadas por el profesor en el día a día, mientras que el otro 50% con la presentación del último día.

    -¿Cuales son los requisitos que se deben tener para conseguir esta beca?

    -En primer lugar te piden tener cierto nivel de inglés para poder seguir las clases con normalidad. Otro requisito era ser estudiante de una de las universidades vinculadas a la Universidad de Beihang, entre las que están la Politécnica de Madrid, la Politécnica de Barcelona y la Universidad de Salamanca. Pero no debes haber terminado la carrera sino que debes seguir siendo estudiante el próximo año, además de cumplir con las leyes chinas y las regulaciones de la Universidad de Beihang.

    -¿Qué es lo que más destacas de la experiencia?

    -En primer lugar, con lo que me quedo es con la gente que he conocido, puesto que convivía en el hotel con alumnos de todo el mundo y acabé haciendo amigos de muchas nacionalidades. Por otro lado, he conocido otras culturas y costumbres, las propias de la gente que va allí y la autóctona de China que es muy diferente a la nuestra. También me quedo con el turismo y todo lo que hemos conocido, fuimos a la muralla China, a los montes Huangshan y a muchos otros pueblos de alrededor, además de la ciudad de Pekín. Algo que me llamó mucho la atención es que la gente de allí no está acostumbrada a ver occidentales ya que hay muy pocos residentes y turistas europeos en esa zona. Por último, me quedo también con lo que he aprendido en la universidad, en especial en la asignatura de CATIA, puesto que muchas empresas te piden saber utilizar esta herramienta de diseño y nunca la había cursado como tal.

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