• Los vecinos de Montoro temen que una cantera destruya sus pinturas rupestresEn la imagen, una de las máquinas trabajando en la Muela Peñarroya, de Montoro de Mezquita

    Los vecinos de Montoro temen que una cantera destruya sus pinturas rupestres

    La Asociación para el Desarrollo de Montoro de Mezquita teme por las pinturas rupestres que hay en la Muela de Peñarroya, donde una empresa ha iniciado los trabajos para extraer piedra a unos 500 metros de los abrigos. La compañía, que tiene vinculación con Villarluengo, municipio al que pertenece la pedanía de Montoro, cuenta con todos los permisos necesarios para la extracción de la caliza marmórea y el Ayuntamiento de Villarluengo ha autorizado la extracción, que ve como una fuente de empleo.
    José Manuel Salesa, presidente de la Asociación para el Desarrollo de Montoro de Mezquita, indicó que la empresa minera dispone de los documentos para llevar a cabo los trabajos, por lo que no pueden hacer nada para evitar una acción que, a su juicio, pone en peligro las pinturas rupestres de El Cantalar I, El Cantalar II y Risco de Peñarroya, los tres abrigos rupestres que hay en la zona y que están protegidos. A su juicio, el problema radica en que la Ley de Minas es muy antigua y no contempla algunos estudios que velarían por el patrimonio, como la realización de un estudio de impacto ambiental. “Lo único que se exige es un plan de restauración”, matizó Salesa.
    El proyecto para la extracción de caliza marmórea se inició en el año 2000, cuando la empresa obtuvo la concesión minera. Sin embargo, durante algunos años la empresa estuvo en litigio con el Gobierno de Aragón por el tema de las autorizaciones y finalmente ganó, obteniendo vía libre para la explotación de la cantera.
    Para los miembros de la Asociación para el Desarrollo de Montoro de Mezquita la Sima de Peñarroya es un lugar muy sensible puesto que es Lugar de Interés Comunitario (LIC), es Zona de Especial Protección para las Aves (Zepa) y cuenta con los tres abrigos rupestres además de varios enterramientos, algunos de la Edad de Bronce. Además, como precisó Salesa, en esa zona se ubica el acuífero que abastece al barrio de Montoro de Mezquita. El responsable de la agrupación comentó que el máximo de empleos que contempla el proyecto es de tres, una cifra que “no es tan elevada como el daño que puede causar al medio ambiente y a las personas que en Montoro viven del turismo”, indicó.
    Por su parte, el alcalde de Villarluengo, José Antonio Domingo, aseguró que la extracción de la piedra es compatible con la actividad turística. Precisó que de momento están realizando pruebas y análisis para ver si el material que se extrae de la Muela de Peñarroya tiene mercado y argumentó que se trata de mármol,  un producto más valorado que la piedra o la tierra y que causa un menor impacto porque no supone el movimiento de tantas toneladas, según dijo.
    José Antonio Domingo se mostró muy crítico con algunos de los responsables de la Asociación para el Desarrollo de Montoro de Mezquita: “Oponerse a todo estando en Zaragoza es muy majo, los ecologistas deberían vivir en el pueblo para que supieran lo que es estar aquí”, dijo. Recordó que todas las iniciativas que crean empleo “son buenas”, siempre que mantengan unos mínimos. “Tenemos mucho turismo que hay que cuidar, por supuesto, pero una cosa es compatible con la otra”, matizó.
    El alcalde de Villarluengo reconoció estar “muy harto” de lo que el denominó “ecologismo de ciudad”. “No nos tienen que dar clases de ecología, lo que tendrían que hacer es venir a vivir al pueblo y verían si hace falta quitar una curva o es mejor dejarla”.

    Patrimonio asegura que vigila
    Por su parte, desde el Departamento de Educación y Cultura indicaron que el Gobierno de Aragón hizo un plan de compatibilización de la explotación minera con la conservación del Patrimonio y “está vigilante para que se cumpla ese plan”, que se estableció en la comisión provincial de Patrimonio de Teruel. De hecho, técnicos del Departamento de Cultura y Patrimonio se trasladan de forma periódica y constante hasta el lugar para comprobar que no existen afecciones al patrimonio, según indicaron desde el Gobierno de Aragón.
    En cualquier caso, las mismas fuentes precisaron que la zona de explotación está lejos de cualquier Bien de Enterés Cultural. En la zona hay tres abrigos rupestres (Cantalar 1, Cantalar 2 y Risco de Peñarroya), “y están perfectamente protegidos”, dijeron. Matizaron que hay unos derechos mineros que se deben respetar, por lo que la Dirección General de Patrimonio está en permanente contacto con la Dirección General de Minas para colaborar y para que ese plan de compatibilización se cumpla.

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