• Ramón Millán (DPT): “Los que custodiamos el territorio somos los que vivimos en él y merecemos un respeto económico y de servicios para no ser habitantes de segunda”Ramón Millán, presidente de la Diputación de Teruel, en su despacho

    Ramón Millán (DPT): “Los que custodiamos el territorio somos los que vivimos en él y merecemos un respeto económico y de servicios para no ser habitantes de segunda”

    Ramón Millán (Partido Aragonés), es el presidente de la Diputación de Teruel, una institución cercana al territorio y que se postula como clave en la lucha contra la despoblación. Millán es el alcalde de Castellote, en la comarca del Maestrazgo, que es la que menos densidad poblacional tiene, por lo que conoce la problemática de primera mano.

    – ¿Cree que ya es hora de que se hable de despoblación en instituciones como el Senado o el Parlamento Europeo?

    – Ya es hora, pero no de hablar, sino de actuar, que al final todo se queda en eso, en palabras.

    – En este sentido la gente de los pueblos es bastante escéptica, ¿usted cree que tanta palabrería por fin servirá para algo?

    – La gente de los pueblos siempre estará a favor de que se haga algo porque son los que mejor conocen la problemática. Casi todos que quedan han visto cómo se han ido sus hijos, cómo las escuelas se están cerrando, cómo se están quedando sin comercio… La despoblación es real,  la palpan, tienen claro que hay que hacer algo y para ello hay que contar con la gente de los pueblos.

    – ¿ El peso de las medidas contra la despoblación debería recaer en las administraciones locales, que fueran ellas las que marcaran la hoja de ruta?

    – Está claro que las instituciones más cercanas son las que mejor conocen el problema. En el II Congreso contra la despoblación en Huesca, en el que no sentí que Teruel estuviera representada a pesar de todo el trabajo que lleva haciendo todos estos años,   y en la reunión de presidentes de Diputación, que fue hace unos días,  se coincide en lo mismo, que las diputaciones tienen que tener un papel importante, pero para eso necesitan el apoyo de las instituciones de arriba, el Gobierno de Aragón y el Estado.

    – ¿Cuáles son, según usted, las prioridades para comenzar a atajar el problema?

    – Nos hace falta financiación pero sobre todo nos hace falta que cambie la ley a favor de esa discriminación positiva de la que hablamos siempre, que a un autónomo no le cueste lo mismo trabajar en un pueblo que en Teruel capital.

    – ¿Esa sería la solución?

    – Sí. Antes se quedaba el maestro, el médico, el veterinario… a vivir con la familia, ahora mismo los profesionales no encuentran ningún sentido a vivir en un pueblo, tienen muchas más facilidades y hasta más posibilidades de progreso en una ciudad que en un pueblo. He puesto muchas veces como ejemplo el tema de la Guardia Civil en el País Vasco, que estaban allí porque en aquel momento decidieron bonificarles con dinero y darles privilegios a la hora de elegir destino después de varios años. Esto habría que hacer aquí, porque aunque la situación no es la misma también es complicada.

    – ¿Qué propone en ese sentido?

    – Promocionar más de prisa y dar más puntos a los que están con la familia, porque muchas veces esos cuatro o cinco profesionales que vivían con sus familias eran los que aguantaban el colegio. Para todo esto hay que cambiar la ley, porque en muchos casos habría que prácticamente eliminar cualquier tipo de impuesto a la gente que está allí.

    – Ahora los impuestos son los mismos…

    – Sí, y además el Estado hace unos años nos quitó el dinero para los Planes de Obras y Servicios que iba fenomenal para mantener las infraestructuras y además nos dicen que incrementemos el IBI. Los culpables de cara al ciudadano son Diputación y Ayuntamientos, pero esto es una imposición del Gobierno de España. Habría que empezar por cambiar la ley antes que por la financiación. Ideas tenemos, pero nos falta que nos ampare la ley para ejecutarlas. Si pudiéramos hacer una promoción de suelo industrial gratuito en alguno de los polígonos que tenemos vacíos sería más fácil que alguien se instalara, Pero es anticonstitucional dar suelo gratis, hay una ley que no nos deja y al final jugamos en otra liga. Mientras eso no se consiga, no tenemos nada que hacer.

    – ¿Llegaría así gente?

    – A mí la palabra repoblar no me gusta, pero además ese tema se ha trabajado y no ha cuajado, no está dando resultado porque no hay trabajo. Lo de repoblar tiene que ser posterior, primero tenemos que dar un beneficio al que vive en el pueblo, al que tiene a sus hijos en el pueblo, frente al de la ciudad. Pagar menos, que alguien nos gestione los papeles pronto, que cobremos la misma PAC que en zaragoza, ya no digo más que tendría que cobrar más porque en temas de agricultura y ganadería también jugamos en otra liga que en Huesca y Zaragoza, por no hablar del resto de España, que en muchos casos no nos podemos ni comparar. Pero claro, si estas modificaciones no salen del Estado poco podemos hacer el resto de instituciones.

    – ¿Veremos estas medidas aplicarse pronto?

    – La comisión que  ha preparado el Estado para que le haga una propuesta tras consultar a los presidentes provinciales y diseñar una nueva financiación les transmitirán todo esto. Pero me da miedo que el gobierno solo se fije una vez más en el rédito de votos, como han hecho con el tren, porque para van a aportar a nuestra línea 330 millones y parece que tengamos que aplaudir con las orejas, pero han anunciado más de mil millones para conectar con doble línea Castellón y Valencia. Una vez más estamos invirtiendo donde se rentabiliza la política.

    – Desde luego en ese informe la opinión de Teruel debería de tenerse en cuenta, ¿no es así?

    – Creo que somos los que más podemos hablar de despoblación. Esta oportunidad no la podemos dejar pasar, si no nos echan una mano, se nos ha pasado el tren, estamos muertos y no solo Teruel, también en otros lugares de España los pueblos van empezar a cerrar. Posiblemente en Madrid les dé igual, pero habrá una parte del territorio que los urbanitas querrán pisar en verano y no podrán.  El que vive en la ciudad tiene que pagar, y no por venir al pueblo, sino para poder compensar al autónomo que vive en un pueblo y mantiene los servicios para quienes solo vienen en verano o los fines de semana. Hablar de custodia del territorio es una descripción ideal, porque los que lo custodiamos somos los que vivimos en el territorio y los que merecemos ese respeto económico y de servicios para no ser habitantes de segunda.

    – Ahora todo el mundo habla de despoblación. ¿Es beneficioso que esté de moda?

    – Me da miedo que todo el mundo hable ahora de despoblación, empresarios, diputaciones, asociaciones, plataformas… y hasta el Estado ha dicho que tiene que hacer algo. Todo el mundo quiere ser líder en esto. Ahora hasta la Diputación de Zaragoza pide 50 millones para paliar la despoblación, algo que me hace una gracia tremenda y si se los da el Gobierno de Aragón se va a ver la sensibilidad que tiene con Huesca y Teruel. Porque hombre, que tenga 150 millones, mientras nosotros tenemos 50 y Huesca 70 y que ahora haya que darle 50 más… cuando la Diputación de Zaragoza no tiene que invertir en la ciudad ni un duro pero sí recibe la participación en los ingresos del Estado de los 800.000 de Zaragoza… Mucho me temo que Lambán se los va a dar.

    – El Gobierno de Aragón está elaborando unas directrices contra la despoblación, ¿qué opina al respecto?

    – El Gobierno de Aragón ha hecho un informe en el que casi todo lo que hemos hablado en esta entrevista está recogido, hay no sé cuántos puntos… Empecé a leerlo y pensé más papel. No se actúa, lo que quiero ver es una iniciativa en las Cortes de Aragón para que la voten todos los grupos, también en el Senado, en la que se plantee un cambio de ley para que podamos tener privilegios. Mientras no se cambie la ley nos pueden dar toda la financiación que quieran, ¿en qué vamos a emplear los millones?, ¿en traer a tres familias e indemnizarlas hasta que tengan empleo?. Mientras no tengan trabajo… Hay polígonos industriales en casi todas las comarcas, en mi pueblo hay uno y solo una empresa ha creado cuatro empleos.

    – Polígonos industriales hay en muchos pueblos pero la mayoría están vacíos. ¿Ha sido un dinero mal gastado?

    – También hemos gastado en frontones, en piscinas climatizadas… Hemos  hecho barbaridades en momentos en que la economía no tenía importancia y una de ellas han sido los polígonos. Tal vez no hubo una previsión de poner esos polígonos en sitios estratégicos de cada comarca, haber repartido más. Pero además, en otros países ya se hace, sería conveniente ubicar las empresas en determinados lugares, darles ayudas pero no opciones para elegir el lugar donde se instalen, de forma que dinamicen determinadas zonas. El Estado nos debería de dar suficiente financiación para que la Diputación pudiera hacer esa selección y primara económicamente la instalación de empresas. Lo de los polígonos es algo a tomarse muy en serio. Cada vez vendrán más empresas, sobre todo de Cataluña, que se están marchando, aunque están saltando a Navarra porque nosotros no les estamos ofreciendo esas ventajas.

    – La Generalitat valenciana planteó medidas para favorecer fiscalmente a la gente que vive en los pueblos, ¿esto se podría aplicar en Aragón?

    – A la Generalitat de Valencia le han dicho que no es constitucional, la idea es buena pero si no se cambian leyes no se puede hacer.  Es como lo de ofrecer suelo gratis en los polígonos, que no se puede hacer porque es ilegal. Esas leyes son las que hay que cambiar, mientras no juguemos con ventaja, el partido lo ganan siempre los grandes.

    – El Partido Aragonés planteó en las Cortes una medida para la declaración de la renta, ¿no es así?

    – Se presentó una propuesta, que planteó un alcalde de Huesca en el Congreso de Despoblación, para colocar una casilla, al lado de la de la Iglesia, donde el 10% de los beneficios declarados se puedan destinar al pueblo del contribuyente. Para los pueblos sería muy importante porque un Ayuntamiento tiene que cubrir muchos gastos, incluso algunos que no se sabe bien si realmente son de su competencia, como el mantenimiento y la limpieza de consultorios y colegios.

      Los foros y congresos proliferan y en ellos cuentan con expertos que no conocen el medio rural, ¿no sería mejor llevar a gente que vive en los pueblos y además celebrarlos en el medio rural?

    – En esos foros he dicho siempre eso, que no se cuenta con la gente del territorio, como los alcaldes. Al final, demasiado foro, demasiado papel. Yo quiero oír la palabra arrancar, hay que ver actuaciones, que pasan por el cambio de las leyes.

    – Diario de Teruel ha hecho un chequeo a la provincia en una serie de reportajes en los que se han abordado diversos temas, entre ellos la educación. La mitad de los pueblos no tienen escuela, ¿qué se puede hacer para que los que aún la tienen la mantengan, para que no se vaya más gente?

    – Hay que aplaudir el gesto del Gobierno de Aragón bajando el ratio de alumnos y, gracias a eso, muchos colegios no van a tener que cerrar. Para mantener un colegio hay fórmulas, no hay que ir a ratios rentables, sino intentar mantenerlos aunque sea desplazando profesores del pueblo de al lado, pero de nuevo topamos con la legalidad, que a veces no es fácil mover a los maestros.  Yo no sé si eso es pan para hoy y hambre para mañana, pero es lo que se puede hacer. Al final los colegios funcionarán el día que haya unos privilegios.

    – Hace una docena de años cerraron los mataderos para cumplir una normativa europea que repercutió en numerosas carnicerías del medio rural, ¿no cree que también es necesaria más flexibilidad?

    – El cierre de los mataderos supuso que mínimo se fuera una familia de cada pueblo. Las carnicerías son muy apreciadas por vecinos y turistas. No dejan de hablar de la economía circular pero en los pueblos ya no existe. Antes te vendía el cordero el del pueblo de al lado, que era también el que te compraba la carne. Si ya no hay carnicería o médico la gente se desplaza a otros lados, la misión de la Diputación es sujetar todos los servicios, siempre que sea nuestra competencia, porque a veces no podemos.

    – Viendo los mapas que hemos publicado hay una zona especialmente sensible en la provincia de Teruel, con menos servicios de todo tipo, es la que va desde la N234 a la provincia de Zaragoza, ¿por qué unos pueblos se vacían antes que otros?

    – En este caso por la cercanía a Zaragoza y por las malas comunicaciones. En algunos pueblos nos piden el arreglo de carreteras con otras provincias, como Loscos, que está en esa zona, y Abejuela, en Gúdar-Javalambre, donde estamos asfaltando la carretera a Teruel por Torrijas. Ahora mismo no tienen un acceso a Teruel, lo tienen a Valencia y se lo arreglamos nosotros hace cuatro años, porque los servicios sanitarios los reciben de Valencia y nos pidieron que lo priorizáramos.

    – Otra cuestión que se ha repetido en los reportajes es la importancia de la mujer en el medio rural y de crear empleo para ellas. ¿Está de acuerdo?

    – Por mucho que se diga, el hombre siempre acaba encontrando trabajo, pero el empleo femenino está más limitado. Estoy convencido que si en un pueblo se crean doce empleos femeninos los pueblos están salvados. Ahí juega un papel muy importante el cuidado de los mayores. En todos los pueblos no puede haber residencia o viviendas tuteadas, pero sí en el pueblo de al lado y en esos lugares deberían de trabajar, por norma, las personas que residen en esos pueblos.

    – Eso es ilegal…

    – Sí, como también es anticonstitucional dar las obras de los pueblos a las empresas del territorio, pero si no cambia la ley estamos abocados a cerrar.

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