• Los equipos más rezagados tienen problemas para alojarse Imagen del parque cerrado, en Los Planos. Archivo

    Los equipos más rezagados tienen problemas para alojarse

    Los hoteles de la capital y de varios kilómetros a la redonda han colgado el cartel de “completo” con la llegada de los equipos de la Baja Aragón. El propio presidente de la empresa organizadora de la carrera, Xavier Bartrolí, recordaba el jueves en la presentación de la prueba cómo “un equipo holandés que quería venir no ha encontrado camas”. Una situación que se repite en el último lustro, desde que la segunda Baja más veterana del Mundial aterrizase en la provincia de Teruel.
    El sector hostelero recibe con algarabía este acontecimiento que les permite “hacer el agosto” en pleno mes de julio, aprovechando el parón que se producía tradicionalmente entre la fiesta de la vaquilla y el mes de agosto. Sin embargo, el perfil del cliente es de personas de alto poder adquisitivo que no duda en gastarse dinero en una buena habitación o una buena mesa.
    El propio presidente de la Asociación Empresarios Turísticos, Juan Ciércoles, asegura que la mayoría de los hoteles de Teruel y sus alrededores se cuentan con “unas ocupaciones por encima del 95  por ciento”, y valoraba el hecho como “muy importante” porque “si no fuera gracias a la Baja Aragón, no las tendríamos”. Sobre el perfil del cliente, Ciércoles celebraba que se trate de clientes “de perfil medio alto, que viene y se gasta el dinero comiendo en restaurantes y que tiene poco que ver con ese otro cliente que se trae el bocadillo y hasta los hielos”. Por ello apostó por seguir trabajando la misma línea.
    Por todo ello, desde la asociación hostelera se apuesta de forma contundente por que Teruel siga acogiendo muchos años este evento del motor.
    Pero la prueba deja beneficios en otros muchos sectores. Sin ir más lejos, en la estación de servicio más próxima al parque cerrado de Los Planos, durante los tres días de competición se dispensaron 26.000 litros de gasoil y 14.000 de gasolina, además de venderse incluso jamones de DO de Teruel.
    La llegada de la Baja a Teruel supone para los negocios de hostelería un incremento de más del 15 por ciento en la facturación normal del mes de julio.
    Una cifra que se encuadra en el estudio que encargó la empresa Octagon, organizadora de la prueba, a la universidad Carlos III. Según este trabajo, la celebración de la Baja tiene un impacto de 13 millones de euros en la economía de la zona, lo que supone el 2 por ciento del PIB del deporte en toda la Comunidad Autónoma de Aragón.

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