• Emilio Sáez: “Cuando comencé a correr descalzo, todas mis lesiones desaparecieron”Los pies curtidos de Emilio Sáez, en la plaza del Torico

    Emilio Sáez: “Cuando comencé a correr descalzo, todas mis lesiones desaparecieron”

    Emilio Sáez Soro es profesor de Comunicación en la Universitat Jaume I de Castellón y además, desde hace cinco años, corredor descalcista. Como tal, este verano se ha propuesto un reto, al que ha denominado El Camino del Fauno, que le llevará a recorrer corriendo descalzo los más de 900 kilómetros que separan en línea recta Castellón de la Torre de Hércules, en La Coruña.

    Este trazado atraviesa, entre otras, la provincia de Teruel. El pasado jueves llegó a la capital desde Sarrión y, tras unos días de descanso, retomará la ruta este lunes con una etapa que le llevará desde la ciudad mudéjar hasta Gea de Albarracín.

    – ¿Qué motivación hay detrás de un viaje tan extremo como el que usted ha comenzado?

    – Soy corredor descalcista desde hace más de cinco años. De alguna forma, al correr descalzo, la evolución hace que cada vez te sientas más capaz de correr por sitios distintos, donde nunca te hubieras imaginado poder hacerlo. Este proyecto es la culminación de este proceso de adaptación. Me siento capaz de cruzar España corriendo y de pasármelo bien además. No es para nada una penitencia, ni una promesa, ni nada de eso.

    – ¿Cómo eligió la ruta a seguir?

    – La respuesta es muy pueril. Me gustaba que el destino fuera la Torre de Hércules, un lugar imponente y muy atrayente. Busque en Google Maps la ruta para hacerla a pie y prácticamente me salió una línea recta desde Castellón hasta La Coruña. Voy siguiendo esa recta, que me lleva por carreteras secundarias, caminos y pistas forestales de las provincias de Castellón, Teruel, Guadalajara, Soria, Burgos, León, Lugo y La Coruña.

    – ¿De qué forma ha planificado el camino?

    – En total, son más de 918 kilómetros, que he dividido en etapas de 20 a 30 kilómetros. Por temas de logística, me ayuda mi mujer (la escritora Rosario Raro), que me recoje donde termino y nos alojamos en casas rurales de los pueblos por los que pasamos. Me he propuesto llegar a La Coruña a finales de agosto, pero no tengo un plan cerrado.

    – ¿Qué preparación se necesita para afrontar un reto de estas características?

    – Si no estás en forma, no es muy recomendable hacerlo. En mi caso, participo habitualmente en carreras, medias maratones y maratones. De hecho, estoy en contacto con mis amigos turolenses, que quieren que participe en la Media Maratón Ciudad de Teruel que se celebrará el 17 de septiembre, y es muy posible que vaya.

    – ¿Cómo resiste las altas temperaturas del suelo en plena ola de calor?

    – Todo tiene un límite. Los pies están fortalecidos y aguantan más la temperatura. Además recurro a algún truco, como correr por las líneas blancas pintadas en la calzada, que se calientan menos. En algún momento dado, tengo que parar porque el suelo y los pies se calientan mucho, pero estos días he terminado de correr al mediodía y no he sufrido ningún daño en la piel.

    – Entonces, ¿el calor no es la principal dificultad a la que se ha enfrentado?

    – Muchas veces desconozco el estado de los caminos por los que voy a pasar; pienso que van a estar mejor y luego son pedregosos y tardo más de lo esperado en llegar.

    – ¿Y qué satisfacciones le aporta?

    – La sensación de que con nuestros propios recursos, sin demasiados medios, podemos ir donde queramos. La confirmación de que somos muy adaptables.

    – ¿Porqué comenzó a correr descalzo?

    – Soy corredor desde hace muchos años; empecé con 16 y tengo 52. Llegó un momento en el que las lesiones no me dejaban correr. Llevaba plantillas, visitaba a podólogos y médicos deportivos… Me enteré de la existencia de una forma minimalista de correr, con sandalias o descalzo, y la alternativa funcionó perfectamente. Las lesiones desaparecieron y ya no me duelen los pies, ni las rodillas. Lo que no curaba la medicina convencional lo hizo correr como vinimos al mundo. De hecho, corrí 13 maratones descalzo en un año sin los problemas que antes sufría.

    – Además, usted ha querido compartir su experiencia…

    – Cuento mi historia en el blog correvivir.blogspot.com.es y además he escrito dos libros, La aventura de correr descalzo y El reto descalzo. 13 maratones en un año, ambos con la editorial Desnivel.

    – Y en el día a día, ¿cómo lleva calzarse?

    – ¡Ya no uso zapatos! Utilizo sandalias abiertas, tanto en verano como en invierno o cuando asisto trajeado a una ceremonia. Y a quien no le guste, que no mire. La gente tiene que tener claro que, aunque no salga a correr descalzo, debe dejar los pies libres de vez en cuando…

    – ¿Y qué dirían ahora los podólogos de sus pies?

    – A veces siento como si mis piernas y mis pies fueran nuevos, no tengo ninguna molestia. ¡Incluso las chicas me dicen que tengo los pies muy bonitos! Por debajo están fuertes, la piel se ha engrosado, pero no tengo ampollas ni callos.

    – Lo de correr descalzo, tiene adeptos?

    – Es algo minoritario, pero está en crecimiento. De hecho, hemos organizado una carrera que se celebrará en Oropesa del Mar el próximo 22 de octubre a la que hemos denominado el primer campeonato del mundo de Carrera Descalcista de Fondo.

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