• Los vecinos de Cutanda se sobreponen al calor para rememorar la gran batalla de 1120Batalla de Cutanda

    Los vecinos de Cutanda se sobreponen al calor para rememorar la gran batalla de 1120

     

    El escritor Al-Maqqari narra que en la batalla de Cutanda, que tuvo lugar el 17 de junio de 1120, murieron 20.000 musulmanes y que los cristianos se aprovisionaron de un botín de 2.000 camellos. Lo que no cuenta en su historia es si aquel día hacía tanto calor como ayer, cuando los vecinos de la localidad recrearon al mediodía la toma del Castillo por parte de las tropas del rey Alfonso I El Batallador y, ya por la tarde, la contienda en la que consiguió cortar el paso al poderosísimo ejército almorávide, a cuyo frente se encontraba Ibrahim ibn Yusuf, que se dirigía hacia Zaragoza desde Valencia.

    El fin de semana se celebró la tercera edición de la recreación histórica de la batalla de Cutanda y de las capitulaciones de Calatayud y Daroca, que se produjeron una semana después de ella.

    La Asociación Batalla de Cutanda, que preside Roberto Alonso, contó en esta ocasión con la colaboración de varios grupos recreacionistas, como la Comañía Almogavar Tirwal de Teruel, los Almugabares de Zaragoza o la Asociación Medieval Alfonso I El Batallador de Calatayud, que el próximo fin de semana celebra las XII Alfonsadas.

    Los actos comenzaron el viernes con la escenificación de la huída de los habitantes de Cutanda y el saqueo de la alquería. Ayer sábado, y después de almorzar en la Fuente Vieja, tuvo lugar la escenificación de la toma del castillo.

     

     

     

    En esta escena se recrea como el rey de Aragón Alfonso I, apodado El Batallador, tras recibir la noticia de que un poderoso ejército almorávide se dirige hacia Zaragoza para arrebatar la ciudad al reino de Aragón, que la había conquistado 18 meses antes, toma la decisión de salir a su encuentro. En concreto, opta por cortarle el camino en Cutanda, para lo que previamente toma el castillo de la localidad.

    Al mediodía y bajo un sol abrasador, los vecinos de Cutanda y los recreacionistas invitados, recrearon la escena. Los musulmanes se apostaron en la loma sobre la que se asientan las ruinas del castillo para repeler a los cristianos con sus escasas armas: piedras lanzadas por las mujeres, algunas flechas y una catapulta. Desde abajo, los cristianos iniciaron su asedio también con flechas, hasta que se libró el combate cuerpo a cuerpo, del que salieron vencedores los hombres de Alfonso I. En el fragor de la batalla, un caballero cristiano resultó realmente herido tras ser golpeado por un escudo o una espada en la cara.

    Por la tarde, se llevó a cabo la recreación de la batalla que tuvo lugar el 17 de junio de 1120 y de la que dentro de tres años se celebrará el 900 aniversario, conmemoración que ya se ha empezado a preparar. La derrota del ejército almorávide en aquella jornada resultó determinante y supuso la mayor victoria conseguida por Alfonso I dentro de su política belicosa y expansionista del Reino de Aragón.

    La jornada sabatina concluyó con la escenificación del cortejo fúnebre, responsos y enterramientos de los caídos en la batalla, a la que siguió una verbena con ambientación medieval.

    Durante la mañana de hoy domingo, permanecerán abiertas las puertas del campamento militar. Por la tarde, la actividad se trasladará a Daroca, donde se representará la escena de la llegada a la ciudad de los emisarios del rey aragonés Alfonso I para informar de la derrota almorávide y dar un plazo de una semana para la rendición de la plaza.

    Cutanda, como la inmensa mayoría de los pueblos de la provincia, se ha visto afectada por la despoblación y en invierno el pueblo no llega a 70 vecinos. Sin embargo, este fin de semana, muchos de los que se encuentran fuera regresan a la localidad para participar en los actos y poner en valor su historia.

    Ese es el objetivo también del documental histórico que está grabando el director Roberto Torrado para su emisión en Aragón Televisión. Al mismo tiempo, la Asociación Batalla de Cutanda está preparando la conmemoración del 900 aniversario de la batalla, que tendrá lugar en 2020, que quieren que sea declarado como acontecimiento de especial interés público para facilitar la entrada de patrocinadores privados a los actos, además de implicar a las localidades de Calatayud y Daroca.

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