• La moda creciente de los créditos rápidos

    La moda creciente de los créditos rápidos

    Solicitar créditos entidades financieras es una de las prácticas habituales que se vienen realizando desde hace ya muchos años en una sociedad donde el dinero lo mueve todo. Principalmente, el objetivo de estos créditos durante el paso del tiempo ha sido el de ayudar de forma económica al solicitante cuando requería de hacer un esfuerzo monetario mayor de lo habitual, como el que se hace para comprar un coche o una vivienda, por ejemplo. Así, la concesión de créditos a millones de personas ha conformado la principal fuente de ingresos de muchas entidades históricamente.

    Al ser cantidades relativamente elevadas el grado de confianza depositado por los bancos al concederlos ha de ser igual de alto también, teniendo que llevar a cabo las comprobaciones y administración de documentos necesarias para tal fin. Este tedioso proceso termina por no aceptar muchas veces al solicitante porque no cumple los requisitos o, directamente, produce un desánimo ante la ingente cantidad de papeleo antes si quiera de solicitarlo.

    Pero, ¿y cuando las cantidades que se necesiten no sean demasiado elevadas? La llegada de Internet ha supuesto cambios en casi todos los aspectos de la sociedad actual y las finanzas no iban a ser un apartado diferente en este aspecto, pudiendo ahora gestionar y obtener créditos de forma online de la manera más rápida posible.

    Préstamos y créditos rápidos para tus imprevistos

    La aparición de imprevistos o situaciones espontáneas en las que se requiera una cantidad de dinero determinada de la que no es posible disponer en ese momento dado es algo habitual hoy por hoy, lo cual ha provocado la necesidad de buscar solucionas a esto. Estas vienen en forma de créditos y préstamos concedidos enteramente vía online, con poco papeleo y, por tanto, con la posibilidad de obtenerlos de una manera mucho más rápida que en cualquier entidad que opere de forma tradicional.

    Los préstamos rápidos han aumentado su popularidad en gran medida en los últimos porque era es la opción idónea para muchas de las personas que necesitan el dinero con urgencia y sin muchas preguntas ni trámites de por medio. En cuanto las modalidades, existen préstamos a plazos o no, dependiendo de la empresa que lo emita y la forma de trabajar de la misma. Así, es posible encontrar préstamos a plazos en los que la primera operación quede exenta de intereses, tenga algún descuento o promociones similares.

    ¿Qué se puede hacer con estos créditos rápidos? En pocas palabras, todo lo que se desee. A efectos prácticos, este dinero no se diferencia en nada de cualquier otro crédito emitido por una entidad bancaria, por lo que podrás usar tu crédito rápido para pagar esa deuda que tenías o para financiar parcialmente ese teléfono móvil que acaba de salir y que tanto deseas tener. Es evidente el atractivo que suponen estos préstamos rápidos para un amplio grupo de personas que lo único que necesitan es dinero ‘aquí y ahora’.

    Como se ha dicho antes, el importe los préstamos de este tipo no abarca cantidades importantes, lo cual no quiere decir que la responsabilidad ante ellos se vea disminuida. Se trata de un crédito monetario y, como tal, implica atenerse a una serie de normas que deben ser cumplidas.

    Fintech, el término temido por los bancos tradicionales

    La aplicación de la tecnología a cualquier aspecto del entorno ha traído consigo la mirada fresca y natural de aquellos que ven en la tecnología la vía idónea para solucionar cuantas necesidades del día a día se tengan, surgiendo nuevos términos para denominar estas acciones. El último es aquel que se refiere a las nuevas tecnologías aplicadas al mundo financiero, donde la estaticidad de entidades tradicionales es bien conocida por estas personas con una visión más moderna de la realidad.

    Bajo el nombre de fintech (un juego de palabras en inglés entre finanzas y tecnología) se quiere transformar el mundo de las finanzas y adaptarlo a una sociedad cada vez más informatizada, que pide poder operar de forma online. Fintech es un término que define por sí mismo la estrategia de las nuevas empresas que tienen al cliente como principal elemento de todas sus acciones, basando las finanzas en la experiencia que este obtiene al solicitar alguno de los servicios disponibles, dando lugar a un nuevo panorama totalmente innovador.

    Renovarse ahora o morir en el intento, esa es la situación actual de los bancos y entidades que necesitan de una renovación acuciaste de sus servicios y productos para atraer a toda una nueva generación que está totalmente ‘inmersa’ en el mundo virtual y no quiere saber nada de papeleos, trámites u oficinas físicas.

     

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