• El PSOE se compromete a dotar de más dinero al hospital, pero sólo si hace faltaManifestación de la Plataforma en defensa de los servicios públicos contra el contrato de concesión del Gobierno anterior

    El PSOE se compromete a dotar de más dinero al hospital, pero sólo si hace falta

    Los plazos que maneja el Salud llevan el inicio de la obra, sin imprevistos, al último trimestre del año

    La tormenta política que se ha desatado tras el recorte presupuestario en la obra del hospital de Alcañiz llevó ayer al grupo parlamentario socialista (PSOE) a prometer que los exiguos 2,2 millones que han quedado para esta obra en el Anexo de inversiones de los Presupuestos de Aragón se suplementarán “en la cantidad que sea necesario” para garantizar su continuidad. Eso sí, el añadido no se producirá “en el plazo más corto posible” como exige Podemos en su carta al consejero de Hacienda, sino una vez haya empezado la obra -en el último trimestre del año- y siempre que la partida que ha quedado se demuestre insuficiente.

    Este compromiso del grupo socialista se produjo durante la intervención que la Plataforma en defensa de los derechos sociales y los servicios públicos del Bajo Aragón realizó en la comisión de Comparecencias ciudadanas de las Cortes de Aragón, en la que la organización ciudadana evidenció su malestar por la disminución presupuestaria en la partida del hospital.

    Al grupo socialista –que ha quedado como el villano de toda la situación desde que Podemos se desentendió de cualquier intencionalidad en el recorte presupuestario- no le queda otra cosa que dar esperanzas, aunque es poco probable que se suplemente la partida, porque los plazos de la tramitación administrativa mandan. “Una vez firmado el contrato no habrá mucho tiempo para realizar la obra, pero si es necesario se ampliará la partida”, anunció ayer Julia Vicente, portavoz del PSOE en la Comisión de Comparecencias.

    Esa supuesta modificación presupuestaria al alza no se producirá ahora, como pedía la portavoz de Podemos, Maru Díaz, este lunes, en una carta al consejero de hacienda, sino cuando toque y si es preciso, es decir, si en el último trimestre del año se gastan los 2,2 millones de euros.

    El enfado ciudadano por la disminución de fondos para gastar en la obra del nuevo hospital de Alcañiz llevó a que ayer, por fin, el consejero de Presidencia, el turolense Vicente Guillén, intentara “tranquilizar a la ciudadanía de Alcañiz”. Según Guillén, que calificó como “incidencia” el recorte que tanto “ha enfadado” a los bajoaragoneses, hay un aspecto positivo en todo ésto: que hay presupuesto aprobado y que “pueden empezar las obras”, que “no tienen marcha atrás”.

    El consejero de presidencia añadió que “el Gobierno cumplirá con su compromiso”, pero será cuando los plazos digan, porque ahora aludió al recurso que ha presentado ante el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA) una de las empresas que ha optado a la licitación y que ha retrasado aún más la adjudicación provisional de la obra, que el Gobierno prometió sería al día siguiente de la aprobación de los presupuestos de la Comunidad.

    Por tanto, la modificación presupuestaria para recuperar parte de los 9,3 millones recortados al hospital se hará si toca. En los departamentos de Sanidad y Hacienda dan por hecho ahora que las obras arrancarán “en el último trimestre” del año, no en septiembre, lo que significa que pueden empezar incluso en diciembre. Si fuera así, podría ser que los 2,2 millones de euros ni lleguen a ejecutarse este año.

    El retraso que lleva la tramitación administrativa lo hace posible. La licitación de la obra -que se quedó en un punto muerto en el primer trimestre del año por la falta de apoyos presupuestarios suficientes por parte del Gobierno-  concluyó en abril sin que haya todavía una adjudicación provisional. Hay un recurso en el TACPA presentado por una de las tres constructoras -la UTE liderada por FCC- por la exclusión de una de sus variantes de la valoración. La mejor puntuación ha sido para la UTE OHL-Dragados, la misma empresa que también ganó el contrato de concesión de obra pública del Gobierno PP-PAR que luego revertió este Gobierno. OHL ha hecho una oferta de 47,5 millones (sin IVA).

    Si el TACPA resuelve la semana que viene, el Salud podrá adjudicar provisionalmente a la UTE mejor puntuada, lo que nos llevará a las puertas del mes de junio (siempre que la resolución del TACPA sea desestimatoria, y en caso contrario, el Salud debería valorar la variante excluida).

    Así las cosas, desde la adjudicación provisional a la definitiva pueden pasar hasta 45 días. En ese plazo se pueden presentar recursos, la adjudicataria ha de entregar documentación complementaria, aclaraciones al proyecto, que deberá revisar  el departamento de Sanidad. Además, la variante del proyecto nuevo debe trasladarse al Ayuntamiento de Alcañiz, cuyos servicios técnicos también tendrán que informar, además de que la consejería de Hacienda tendrá que fiscalizar la la obra. Finalmente, la adjudicataria ha de presentar una fianza (tendrá un mes para hacerlo desde la adjudicación sea definitiva), solicitar licencia de obras en Alcañiz y pagarla, y finalmente dispondrá de otro mes para el replanteo. Esta tramitación lleva unos plazos que hacen imposible que la obra empiece como mínimo antes de noviembre.

    Podemos reclamó este lunes a Hacienda una modificación inmediata de los Presupuestos que de momento no llegará con la prontitud que exigen. Empiezan a asumirlo, y aunque esperan “una respuesta oficial” y “por escrito” a la misiva, reconocen implícitamente que los plazos son los que son. Fuentes de la organización reiteraron que “es necesario el incremento de partida presupuestaria, cuando antes mejor”, pero también admiten que las obras no estarán hasta “septiembre”. Dicen que “presionarán” para que al menos arranquen entonces.

    La reacción en las Cortes

    En la comparecencia de ayer en las Cortes de Aragón, la actitud de los grupos parlamentarios fue de contención. La mayoría intentó apaciguar a los miembros de la Plataforma, que tampoco acudieron  con la cara de perro que se preveía, pero sí con la decepción marcada en el rostro, sobre todo porque el fiasco del hospital ha llegado de la mano de quienes menos lo esperaban.

    Comparecencia de los portavoces de la Plataforma

    La única que entonó el mea culpa fue la portavoz de Chunta Aragonesista (CHA), Carmen Martínez, quien declaró que “todo el mundo debería asumir su parte de responsabilidad”, al tiempo que volvió a reivindicar lo que ya había lamentado el día anterior, que las negociaciones presupuestarias fueran a cuatro bandas y no a dos. Si hubiera sido así, “esto no habría ocurrido”, añadió, porque “enmendar un Presupuesto es complicado”. La parlamentaria dejó meridianamente clara cuál es la realidad de su grupo: “nosotros sólo somos dos”.

    Por otra parte, Martínez apuntó que el Ayuntamiento de Alcañiz no ha informado todavía sobre la licencia de obras del hospital, cuestión que negó a continuación la portavoz del PAR, Berta Zapater, que es concejal del Ayuntamiento y miembro, por tanto, del equipo de gobierno (PP-PAR). Sobre la licencia, fuentes del Salud explicaron que se envió en abril de 2016 y que el Ayuntamiento no la ha informado. No obstante, también reconocieron que este trámite no es lo que ha entorpecido el procedimiento administrativo. De hecho, el Ayuntamiento tendrá que recibir la variante del proyecto nuevo presentado por la empresa ganadora en el proceso de licitación, cuando la adjudicación sea provisional y se resuelva el recurso en el TACPA.

    Por parte de CHA, añadió su portavoz, “haremos lo posible para que empiecen las obras este año y si es necesario en los siete meses que quedan apoyaremos la ampliación de créditos”.

    Desde Ciudadanos, su portavoz, Susana Gaspar, hizo hincapié en que su grupo y el aragonés advirtieron en el Pleno a los parlamentarios de Podemos de que las transacciones detraían el dinero necesario para construir el hospital de Alcañiz. “Se lo dijimos a Podemos y se lo repetí a Marta Prades, preguntándole cómo iban a ponerse ahora delante de una pancarta; pensé que harían un receso y pedirían una modificación presupuestaria, pero no ocurrió nada de eso”, criticó la diputada de la formación naranja.

    Desde Ciudadanos recordaron que los 9,3 millones detraídos de la partida del hospital se suman a los tres millones que el año pasado también se esfumaron, asunto que también mencionó la diputada del PAR, Berta Zapater, para insistir en que su grupo parlamentario presentó una propuesta para la adecuación de una UCI en el Hospital de Alcañiz con cargo a los Presupuestos de 2016 para aprovechar los tres millones de euros que había en la partida, pero que fue rechazada.

    Zapater fue la más dura hacia la Plataforma. Recordó que destacados miembros de la misma en la pasada legislatura han pasado a desempeñar cargos de confianza en el Gobierno de Aragón o a las listas del PSOE en Alcañiz y llegó a decir que tenía “una foto de Mayte Pérez (la consejera de Educación de Aragón) detrás de la pancarta de la Plataforma”. La portavoz de la organización, Isabel Martínez, le contestó en su turno recordando que las personas que forman parte de la organización “cambian y llegan otras, porque los que formamos parte de la Plataforma no cobramos por estar aquí”.

    La portavoz de Podemos, Marta Prades, reiteró que su grupo se sentía engañado por los cambios introducidos “a última hora por el PSOE”, y al margen de la polémica reclamó “que se corrija para recuperar la dotación inicial”. También anunció que el viernes explicarán a la ciudadanía de Alcañiz “lo que ha pasado con nuestras enmiendas y la transacción”.

    La portavoz del PSOE, Julia Vicente, reiteró que las obras empezarán en el último trimestre y que “hay voluntad del Gobierno por una sanidad pública”, mientras que el portavoz del PP, Fernando Galve, consideró a los grupos de izquierda “corresponsables” del recorte. Galve criticó que se denunciara la privatización de la Sanidad con el proyecto que su partido abanderó en la actual legislatura y vaticinó que “el hospital no empezará hasta 2017”. En tono irónico, Galve se dirigió a la Plataforma sugiriendo que convoquen manifestaciones, igual que hacían antes”.

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