• Agustín Sánchez Vidal: “El Premio Letras de Aragón ha sido una especie de Bodas de Oro para mí”Agustín Sánchez Vidal, en la Feria del Libro de Teruel

    Agustín Sánchez Vidal: “El Premio Letras de Aragón ha sido una especie de Bodas de Oro para mí”

    El salmantino, afincado desde hace cincuenta años en Zaragoza, presentó ayer en Teruel su novela ‘Viñetas’

    El catedrático de Historia del Cine nacido en Salamanca, formado en Logroño y afincado en Zaragoza presentó ayer en la última jornada de la Feria del Libro y del Cómic de Teruel su última novela, Viñetas, con el Premio a las Letras Aragonesas, que acaba de recibir por su larga y prolija trayectoria como autor, todavía caliente.

    – ¿Cómo ha recibido este nuevo premio? Porque usted ya los tenía de todos los colores…

    – Pero de este color no. El de las Letras Aragonesas ha sido un premio a la trayectoria. De algún modo apunta a lo que ha sido un poco tu vida, a tu trayectoria intelectual, aunque no me gusta mucho esa palabra. Nunca había recibido un premio de esta naturaleza y eso lo hace muy especial y satisfactorio para mí. Además justo este año hace 50 que estoy en Aragón. En 1967 me trasladé de Logroño a Zaragoza, así que ha sido una especie de Bodas de Oro.

    – Ha escrito guion de cine, ensayo, crítica… y empezó con la novela relativamente tarde, en 2005. A tenor de los premios de narrativa que ha recibido, ¿se arrepiente de no haberlo hecho antes?

    – Sí, pero es que yo antes necesitaba ganarme la vida. Y he tenido que hacer un cambio de barca importante. El cine y la literatura tiene cosas en común, pero hay muchos más elementos que los diferencian.

    – ¿Se siente cómodo en el género de la novela?

    – Totalmente cómodo. Pero un guión de cine lo haces junto a un director, y tiene la gran ventaja de que puedes delegar muchas cosas en él.

    – Pero en esos casos no es totalmente dueño de su obra.

    – A mí no me importa trabajar para otro si hay confianza, las reglas del juego están claras y además le admiro como director. Trabajar con Carlos Saura en Buñuel y la mesa del rey Salomón es un placer, y no me causa ningún problema trabajar para él, para hacer una película que la gente pueda ver. Los actores aportan mucho, la luz te la pone el director de fotografía, la ambientación el director artístico… y en una novela lo tienes que poner tu todo. No tienes esa tranquilidad de estar en las mejores manos.

    – En Teruel sacamos pecho de Buñuel, y a usted le debemos mucho en la divulgación de su genio.

    – En ese sentido recuerdo unas jornadas sobre Buñuel que organizamos en el Museo de Teruel durante cinco años, a finales de los 80 y principios de los 90, en las que vino Alberti o el propio Carlos Saura. Tuvieron una excelente acogida y desde entonces guardo un excepcional recuerdo de Teruel. Trabajar en esa línea, como pueda estar haciéndolo ahora el Centro Buñuel de Calanda, creo que es lo correcto.

    – Hábleme de Viñetas. ¿Es una novela de reencuentros?

    – En 2008 se murieron mi padre, Pepín Bello y Rafael Azcona. Los tres eran personas que habían vivido mucho, tenían muchas cosas que contar y sabían hacerlo. Al morir yo me di cuenta que todas esas historias ya no podrían contarlas ellos sino yo. Me di cuenta de que ya no hay tanta gente que pueda contar cómo era Buñuel en persona, en la intimidad, y pensé que tenía que empezar a coger el testigo y empezar a hacerlo. Y Viñetas es eso. Contar cómo era la vida agraria, rural, una vida que se está perdiendo y a la que le debemos mucho, cuya cultura desdeñamos porque pensamos que es simple o poco moderna.

    – Diego Burdío y Daniel Viñuales han hecho además una adaptación de Viñetas al cómic, y además destinado a un público más joven. ¿Qué le parece la adaptación?

    – Viñetas se titula así porque una persona intenta explicar a su hermano, a través de dibujos, lo que fue su pasado. Y lo hace así buscando un nexo de unión fuerte porque de niños compartieron la lectura de tebeos. Entonces utilizar el mismo recurso, el cómic, para intentar hacer llegar una novela que no es para jóvenes al público joven me parece muy acertado.

    – ¿En qué proyectos anda metido?

    – Tengo ya la primera versión perfilada de otra novela, aunque de aquí a que esté terminada todavía cambiará mucho.

    – ¿Y qué me puede avanzar sobre ella?

    – Pues es una novela sobre Orson Welles y el rodaje de una película sobre Don Quijote, en la que trabajó los últimos treinta años de su vida. Era la primera película que se iba a pagar de su bolsillo, así que como no tenía ningún productor soplándole en el cogote para meterle prisa, estuvo treinta años y no la acabó. Es la primera vez que mezclo novela y cine, propiamente dicho, pero esos treinta años fueron aquellos en los que España cambió completamente. El elemento de fondo de la novela será eso, el cambio del país que idealizaron Orson Welles y otros muchos.

    Comparte esta noticia