• Las primeras ramas  del Parque Cultural del Chopo Cabecero brotan en Aguilar del AlfambraChabier de Jaime (d), ayer durante la presentación del chopo y del parque

    Las primeras ramas del Parque Cultural del Chopo Cabecero brotan en Aguilar del Alfambra

    El Parque Cultural del Chopo Cabecero es ya una realidad. El sábado se presentó de forma oficial en Aguilar del Alfambra, cuya plataforma Aguilar Natural ha sido la precursora de la iniciativa, ante decenas de vecinos y alcaldes de la zona. Aún no tiene patronato, ni siquiera el nombre oficial se ha determinado, pero para este 2017 cuenta ya con presupuesto que le ayudará a dar sus primeros pasos, entre los que se encuentra la edición de una guía.

    El Parque Cultural está integrado por diez municipios –Gúdar, Allepuz, Aguilar del Alfambra, Jorcas, Camarillas, Monteagudo del Castillo, Cedrillas, Galve, El Pobo y Ababuj– pero el director de Patrimonio del Gobierno de Aragón, Nacho Escuín, comentó que es un proceso “que siempre estará abierto”, por lo que no se descartan otras incorporaciones. Los diez pueblos pertenecen a tres comarcas y presentan grandes diferencias culturales y de aprovechamiento de los recursos, pero en todos han sabido sacarle partido al chopo trasmocho. El germen del parque fue la declaración del chopo cabecero como Bien de Interés Cultural del Patrimonio Inmaterial en 2016.

    El hilo conductor de este parque es la escamonda, una técnica de poda del álamo negro (Populus nigra) que permite utilizar su madera sin talar el árbol. El aprovechamiento de estas “vigas” o ramas que se cortaban fue fundamental en la economía rural de la zona. El chopo era el único árbol que prácticamente había en algunos pueblos por lo que de él salían las vigas para las construcciones y la leña que echaban a la estufa con el fin de calentar los hogares. También sus hojas se emplearon en algunos lugares como alimento del ganado en los meses más fríos.

    De 75.000 a 300.000 euros

    Nacho Escuín anunció en Aguilar del Alfambra que el presupuesto para los parques que hay en Aragón pasa de los 75.000 euros de 2016 a los 300.000 de 2017, una muestra de la apuesta que su Dirección General hace por estos territorios. “Si decimos que son uno de los principales alicientes para estas comarcas nos lo tenemos que creer”, dijo el responsable. Eso sí, animó a los integrantes del nuevo parque a ponerse a trabajar cuanto antes porque los presupuestos se han aprobado tarde y la justificación de los proyectos hay que hacerla antes de final de año.

    Chabier de Jaime, investigador del chopo cabecero y futuro gerente del espacio, fue el encargado de presentar este árbol tan vinculado a las cuencas de los ríos Alfambra, Pancrudo y Aguasvivas. El estudioso destacó precisamente la importancia que tiene este árbol no solo a nivel ambiental, sino por su vinculación a la actividad económica agraria. “Era un plazo fijo que a doce o quince años rendía dinero”, dijo haciendo referencia a que ese era el tiempo que había que esperar para la poda o escamonda de las ramas altas.

    ‘Populus nigra’ en cifras

    De Jaime señaló que en Aragón hay en torno a 100.000 chopos cabeceros, de los que las cuencas del Alfambra y del Pancrudo atesoran la mayoría de ellos –23.303 y 23.015, respectivamente–. Además, precisó que de los existentes junto a estos ríos y al Aguasvivas y el Huerva, el 16% ha perdido el turno de poda, una cifra que en la del Alfambra solo es del 8%. “El Alfambra destaca como el territorio donde hay más vigencia del desmoche, aunque es una práctica que se está perdiendo”, dijo el que será el gerente del espacio.

    Ivo Aragón, portavoz de la plataforma Aguilar Natural, que fue la que comenzó las gestiones para la formación del parque, hizo una valoración muy positiva de la presentación del parque, una institución que a su juicio “es un legado” para las generaciones futuras de una zona con un contexto demográfico y económico difícil. En su intervención señaló que la idea del parque cultural se gestó ya en los años 90 “pero faltaba algo” que diera entidad a la figura “y eran los chopos cabeceros”, que es lo que les diferencia de otros territorios. “Los chopos siempre han estado ahí, pero faltaba que alguien teorizara sobre ello hasta que llegó Chabier de Jaime”, dijo.

    El alcalde de Aguilar del Alfambra, Enrique Galindo, señaló que los chopos cabeceros suponen “un paisaje fundamental de todos estos pueblos, están ligados a la propia cultura del municipio”. Además, precisó que no ha sido necesaria la creación de un parque para que los vecinos valorasen estos árboles: “Aquí se aprecia mucho este paisaje, pero lo que pensábamos que era bonito por ser del pueblo ahora vemos que también lo aprecian los que vienen de fuera”, sentenció

    A juicio de Galindo, la nueva figura debe de servir tanto para proteger estos álamos como para atraer turismo. Con ese fin está proyectado crear un centro de interpretación del chopo y una sede del parque y Aguilar ya ha ofrecido sus instalaciones.

    Durante el coloquio varios vecinos formularon diversas preguntas tanto sobre las ventajas que puede tener la constitución para el territorio como acerca de los inconvenientes que puede acarrear. Joaquín Noé, alcalde de Ariño y presidente del Parque Cultural del Río Martín, intervino para señalar la gran unión que genera esta figura entre los siete pueblos que forman parte de ella. Habló también del “crecimiento exponencial” que la creación del parque ha supuesto para la localidad de Alcaine, que ha pasado de tener una treintena de vecinos a superar el medio centenar, según concretó.

    El Parque Cultural del Chopo Cabecero se suma a la red de parques que tiene el Gobierno de Aragón. En Teruel están también el del Maestrazgo –con la geología como hilo conductor– y los de la Sierra de Albarracín y el Río Martín –ambos con las pinturas rupestres como nexo de unión de sus pueblos–. Además, Escuín recordó en Aguilar del Alfambra que también se incorpora el Parque Cultural de Benasque.

    En Teruel se incoó el expediente en el año 2011 para la creación de un parque en Sierra Menera en el Jiloca con la minería de hierro como hilo conductor. Escuín indicó el sábado que van a estudiar el tema, pero reconoció que lleva años parado.  “Es la diferencia entre los parques que nacen de la ciudadanía y los que están diseñados” desde fuera del territorio, dijo.

    Durante toda la jornada del sábado visitó la zona el secretario general de la Comisión Nacional española de cooperación con la Unesco, Juan María Alzina, quien señaló que se había desplazado hasta el territorio para conocer el trabajo que se estaba haciendo en estos municipios. Dos de los pueblos del nuevo Parque Cultural del Chopo Cabecero –Allepuz y Galve- forman parte también del Geoparque del Maestrazgo.

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