• “Si un antitaurino me acompañara un día al campo a conocer este mundo cambiaría de opinión”Inma Vílchez, ante las marismas de Doñana en El Rocío

    “Si un antitaurino me acompañara un día al campo a conocer este mundo cambiaría de opinión”

    Las letras sobre la tauromaquia compuestas por la joven andujareña se escucharán en Teruel el próximo sábado

    Aunque la andujareña Inma Vílchez sigue sin considerarse una cantante, la unión de sus grandes pasiones, la tauromaquia y el flamenco, ya han dado de sí un primer disco editado, De taurinas maneras (2016), compuesto por diez temas todos ellos sobre el mundo del toro. Tras cantar este verano en Formiche, esta profesora andaluza regresa a la provincia para actuar el próximo sábado en la Plaza de Toros (23:00 h.), donde además presentará una canción inédita que ha compuesto para Víctor Barrio, el diestro que falleció allí durante la pasada Feria del Ángel.

    – Para usted será muy especial cantarle a Víctor Barrio precisamente en Teruel…

    – Mucho. Barrio era un gran torero al que seguía muy fielmente. Le he escrito cuatro letras, y en Teruel cantaré una que habla sobre la injusticia de la vida que supone que un gran torero como él fuera tan poco conocido hasta que ocurrió la tragedia. También me gustaría cantar otra sobre Adrián, el niño que murió la semana pasada, aunque no sé si llegaré a tiempo de tenerla lista.

    – ¿Se siente fundadora de un estilo específico de flamenco taurino?

    – No creo que yo haya creado nada porque ya está todo inventado. Hay mucha gente en flamenco jondo que canta al toreo, si acaso la diferencia es que yo lo hago en todas mis canciones, digamos que es mas específico, en profundidad y en defensa del toreo.

    – ¿Cómo comenzó su carrera en el mundo de la música?

    – De casualidad. A mí me gusta mucho escribir y me gusta el campo y los toros. Un día entre amigos, en El Rocío, me dijeron que cantara una de mis letras y alguien lo grabó y lo subió a las redes sociales. Se organizó una tremenda y de repente mucha gente me pedía que cantara, hasta que llego la oportunidad de grabar De taurinas maneras. Al principio estaba muy perdida en el mundo de la música. No tenía gente que me acompañara en la música, yo soy profesora y estaba estudiando oposiciones y no tenía ni idea de todo esto. La verdad es que al principio me vino todo muy grande.

    – ¿Lo tiene ya controlado?

    – Me sigue costando. La música es muy, muy sacrificada, aunque tiene una parte preciosa, y es que puede decir lo que siento y hablar sobre lo que me apasiona.

    – Sus letras son siempre sobre los toros…

    – Claro. Yo podría escribir una canción sobre Sergio Ramos, pero no me gusta el fútbol y no habría pasión. La canción que da título a mi disco habla sobre la defensa de la tauromaquia, que parece que cada vez esté peor y tenga más detractores. Esa canción ha llegado a muchísima gente, que me ha escrito desde México, Ecuador, Colombia… creo que sin querer estoy haciendo mucho por el toreo y eso para mí es muy importante.

    – En algunas de sus canciones menciona a los antitaurinos… ¿no le da miedo dar pie a más polémicas?

    – No le tengo miedo al antitaurino, pero un poco sí a instigar polémicas. De hecho los comentarios de odio en mi página de Facebook son mi día a día. Pero yo siempre digo que no hay mayor asesino que aquel que se ríe de la muerte de un ser humano.

    – ¿Qué motivos cree que mueven a quien se declara en contra de la fiesta del toreo?

    – Son motivos políticos y de partidos, además del puro desconocimiento. Es cierto que el toro sufre en la plaza, pero no más que un pollo en una granja. En mi tierra, Sierra Morena, hay muchas campañas para evitar la extinción del lince ibérico y se está haciendo una buena labor, pero al final se politiza todo. El toro bravo no es rentable porque requiere mucho terreno, cuidados y la carne no es rentable, y sin la lidia se extinguiría. ¿Luchamos por la abolición de la tauromaquia y cuando el toro bravo vaya a extinguirse pedimos subvención para recuperarlo? La plaza de toros solo es el final de un proceso muy largo que implica a muchísima gente. Estoy convencida de que si un antitaurino viniera conmigo al campo a ver dónde y cómo viven los toros pensaría de otro modo. El trato que los ganaderos dispensan al toro bravo y hasta a la última gallina que tienen es de auténtico amor a su oficio.

    – Ya está preparando su próximo disco. Ni le pregunto sobre lo que tratará…

    – Claro, pero es que yo no soy cantante y para mí no tendría sentido hacer otra cosa que no fuera hablar sobre la tauromaquia. De todos modos yo no hablo solo sobre toros sino sobre todo lo que los rodea, que es mi vida… El campo, que es el paraíso, mis galgos, mis caballos… En el próximo disco también habrá incluidas letras sobre los mayorales, los novilleros, el mundo de la doma, sobre Rafael Arcos, que es campeón de España de doma o sobre Rafael Soto, el único jinete olímpico que tenemos en nuestro país…. Insisto en que las dos horas de una corrida de toros solo es una parte muy pequeña de algo mucho más amplio. En este segundo disco habrá más temas dedicados a esa parte quizá menos conocida, y habrá también más palos flamencos, no tantas sevillanas como en De taurinas maneras.

    – Por cierto… ¿de dónde le viene la pasión por la tauromaquia?

    – De mi abuelo y mi padre que han sido siempre grandes aficionados a la vida en el campo y a todo lo que rodea la tauromaquia. Hemos llegado a ver novilladas repetidas, porque para mi familia yo creo que es una auténtica enfermedad.

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