• La artista turolense Mirian Navarro, en la undécima Convocatoria de Artes Visuales ‘Mulier Mulieris’Fotografía que alude a la subida de precios del pan de 1935 que provocó, según la historia, la huida del alcalde provocada por las amas de casa

    La artista turolense Mirian Navarro, en la undécima Convocatoria de Artes Visuales ‘Mulier Mulieris’

    La artista turolense Mirian Navarro ha sido incluida en la undécima Convocatoria de Artes Visuales Mulier Mulieris, auspiciada por la Universidad de Alicante y que está formada por la obra de catorce artistas de España, Brasil, Colombia, Argentina, Polonia y Suecia, que permanecerá expuesta en la Sala Sempere del Museo Universitario de Alicante hasta el próximo 16 de julio.

    La muestra se organiza desde 2007 para visibilizar la perspectiva artística de la lucha en materia de igualdad de género, y de hecho forma parte del programa de sensibilización sobre igualdad de la Universidad alicantina.

    Los trece proyectos realizados por catorce artistas han sido seleccionados por el jurado de entre el más del centenar de propuestas recibidas, que incluyen conceptos como la memoria, identidad, visibilidad, igualdad, contro, denuncia o resistencia que invitan al espectador a reflexionar sobre lo socialmente imperante, cuestionarlo, y en último término actuar.

    Al primero de esos conceptos, el de memoria, se dedica la obra que la turolense Mirian Navarro, que por cierto con 23 años es la artista más joven de las participantes, aporta a la exposición colectiva.

    Se trata de La naturaleza del ser humano, proyecto que fue su Trabajo Fin de Grado en Bellas Artes y que en Teruel pudo verse expuesto durante el pasado mes de septiembre. A través de varias fotografías compuestas y tomadas por Mirian Navarro, se reproducen ocho relatos que tienen que ver con la memoria turolense, a caballo entre la historia y la leyenda, y que de un modo u otro  siempre vinculan esa memoria con la figura de la mujer.

    “De algún modo reivindica el papel de la mujer en la historia, un campo que suele estar protagonizado por hombres”, explica Navarro, que pone el foco no en la gran historia nacional o universal, sino en relatos locales de Teruel, que la artista ha llegado a conocer a través de la transmisión oral gracias a sus abuelos o al cronista turolense Gregorio A. Gómez. “Son pequeñas historias que sin embargo forman la memoria de Teruel, y la mujer es vital dentro de ellas, ya sea como protagonista o como transmisora”.

    Así, las fotografías recrean historias como aquella que cuenta que en 1935 las mujeres de Teruel acudieron al alcalde para pedirle cuentas por la gran subida de precios del pan y el aceite, y este saltó por la ventana de la casa consistorial cuando barruntó la que se le venía encima, o aquella que asegura que la hija de Alfonso XIII vivió en Villaspesa. No está claro que realmente fuera así, pero Navarro ha recabado testimonios orales de ancianos que aseguran que la vieron y que “se parecía muchísimo a su padre”.

    Las fotografías de Mirian Navarro también hablan del accidente férreo que se produjo el 20 de enero de 1950, cuando un mercancías cargado de naranjas de Valencia se quedó sin frenos bajando el Puerto del Escandón y circuló sin control hasta que desarriló a la entrada de la Estación de Teruel chocando contra otro convoy estacionado. El accidente provocó la muerte de una persona y sembró de naranjas toda la estación, que en plena postguerra recibió la visita de cientos de niños y mujeres en busca de los cítricos.

    Las leyendas urbanas turolenses también mencionan a Atilano, el legendario artillero republicano que durante el sitio de Teruel llegó a acertarle a la fuente del Torico desde el frente de Corbalán. Aunque las fuentes históricas restan valor histórico al personaje, ya que al parecer atilano era el nombre de las piezas de artillería utilizadas. Sin embargo las fuentes con las que ha hablado Navarro aseguran que sí existió, e incluso que estaba casado con una turolense.

    Y con un tinte mucho más fantástico, Mirian Navarro recrea también la leyenda que cuenta cómo una mujer pactó con el demonio para conseguir la eterna belleza, pero terminó muerta al traicionar la promesa que hizo a Satán de estar siempre a su lado. Una leyenda que, como apunta la artista, tiene un terrible paralelismo con el fenómeno de la violencia de género.

    Sea como fuere, tanto el aspecto formal como el conceptual,  esas voces femeninas que han conformado y transmitido la memoria turolense, qué importa si a través de la historia o la leyenda, han hecho que la obra de la turolense Mirian Navarro sea una de las elegidas para una convocatoria de artes visuales tan importante como Mulier mulieris, que cumple once años en esta ocasión. Puede visitarse en el Museo de la Universidad de Alicante hasta el 16 de junio.

    Comparte esta noticia