• José Ramón Ligros, jefe de peana de La Soledad: “Tengo devoción por la Virgen y sigo una tradición familiar”José Ramón Ligros, junto a la Virgen de la Soledad en la iglesia de San Martín

    José Ramón Ligros, jefe de peana de La Soledad: “Tengo devoción por la Virgen y sigo una tradición familiar”

    José Ramón Ligros es desde hace ocho años jefe de peana de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, la única que procesional el Sábado Santo en la ciudad de Teruel.

    Como tal, su labor es dirigir el paso de los peaneros en las tres procesiones en las que participan con la intención de “sortear” los obstáculos que se encuentran a su paso por las calles de la ciudad.

    – ¿Desde cuándo forma parte de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad?

    – Formo parte de la cofradía desde niño porque llevaba la vela, he salido tocando el tambor, he sido peanero y, ahora mismo, y desde hace ocho años, soy jefe de peana.

    – ¿Estaba su familia vinculada previamente a la cofradía?

    – Mi hermano Juan Rafa salía junto con unos amigos y empezamos a salir y la verdad es que ahora somos toda la familia. Mi padre Juan también ha estado vinculado a la Congregación Mariana, que fue el germen de la cofradía, por lo que tenemos una vinculación familiar.

    – ¿Cuál ha sido su mejor y su peor momento como cofrade?

    – El mejor momento… para mí es un orgullo ser el jefe de peana de la Soledad. Y el peor momento… hombre, cargando hay momentos malos, pero tampoco tengo un recuerdo horroroso de nada, al revés.

    – ¿Cuál es su cometido como jefe de peana?

    – Me encargo de organizar a los peaneros, de tallarlos para que cada uno tenga su puesto dentro de la peana, para ordenarlos por altura, y me encargo de dirigir la peana en las tres procesiones en las que participamos: Procesión del Encuentro de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Soledad del Domingo de Ramos, Procesión General del Viernes Santo, y Procesión de la Soledad del Sábado Santo. Me encargo de dirigir a los peaneros porque hay una serie de cables y de “accidentes urbanísticos” en el recorrido, sobre todo subiendo al cementerio, que con el palio que llevamos hace un poco complicado el paso de la cofradía.

    – ¿Han tenido dificultades en algún momento para encontrar peaneros?

    – Nosotros afortunadamente hoy vamos a salir 53 peaneros y la peana es para 50 o 55 y nunca hemos tenido problemas. Algún año hay que rebuscar un poquito más o hay que llamar por si falta alguien que no puede salir por un problema físico o por motivos personales, pero siempre hemos salido 50 peaneros como mínimo.

    – ¿La peana se porta por tradición po por devoción?

    – Yo creo que se hace por ambas cosas. Personalmente, tengo devoción por la Virgen y sigo una tradición familiar, evidentemente.

    – La Virgen de la Soledad es la única que baila en Teruel. ¿Cómo empezó esta tradición?

    – Empezamos a llevar la Virgen a hombros en 1985. Yo empecé llevando la Virgen en esa hornada de peaneros del año 85. Ese año no la empezamos a bailar pero sí al año siguiente o dos años después; la verdad es que tampoco lo tenemos muy claro. En la procesión del Sábado Santo vamos solos, la banda toca la retreta y mientras tanto, nosotros bailamos a la imagen en homenaje a la Virgen de la Soledad. El baile salió de una manera espontánea y lo hemos continuado.

    – ¿Y siempre baila la misma música?

    – Siempre se hace el toque de retreta de la banda, el toque que realiza la banda en la Exaltación de los instrumentos de la Semana Santa del sábado anterior; es el mismo toque.

    – Los peaneros, ¿se preparan de alguna manera para estos días de procesiones?

    – Nosotros no ensayamos porque los peaneros que tenemos son experimentados. Todos los años tenemos gente nueva porque hay un relevo generacional. Pero hay peaneros que llevan muchos años y la verdad es que nos sale solo. Saben perfectamente lo que tienen que hacer.

    – Este año, la Cofradía de la Virgen de la Soledad celebra su 75 aniversario. ¿Es por ello una Semana Santa especial para sus miembros?

    – Este año es muy especial para toda la cofradía. Las bodas de platino no las hace cualquiera y estamos muy orgullosos y muy contentos de que así sea. Y esperamos que tengamos el centenario…

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