• Mª Pilar Barreto: “El profesional tiene que cuidarse, desde la serenidad se cuida muchísimo mejor”

    Mª Pilar Barreto: “El profesional tiene que cuidarse, desde la serenidad se cuida muchísimo mejor”Mª Pilar Barreto impartió un curso en el hospital San José de Teruel sobre los cuidados al final de la vida

    La catedrática de Psicología Clínica de la Universidad de Valencia Mª Pilar Barreto impartió el curso La relación terapéutica en el ámbito del final de la vida en el hospital San José de Teruel la semana pasada. La experta destacó la importancia del autocuidado para los profesionales sanitarios.

    – ¿Cuáles serían las claves principales para los profesionales que trabajan diariamente con este pacientes al final de la vida?

    – Es un ámbito complejo, el final de la vida genera muchísimo sufrimiento en los pacientes y en los familiares. La formación es muy importante sentirse competente dentro de esta situación compleja y también es muy importante el autocuidado, que las personas se cuiden para poder cuidar bien y entonces trabajamos habilidades de relación como decir cómo hacer con las emociones del otro.

    – Las profesiones sanitarias tiene un componente de estrés laboral que otras no tienen y en este caso todavía más.

    – Sí, hay que estar muy pendientes porque los que se cuidan y se cuidan bien no sufren en síndrome de brunout, sino que tienen satisfacción por el cuidado que hacen, la satisfacción de la compasión que se llama. Entonces, si el profesional se forma bien de forma que se siente competente ante el enfermo y la familia y se cuida personalmente para poder asumir esa cantidad de sufrimiento es un profesional con una cantidad de satisfacción enorme, incluso se puede decir que el índice de felicidad en esa persona es muy elevado.

    – ¿Cuáles son los recursos para este cuidado?

    – Desde reconocer que uno es personal de riesgo porque está todo el día en compañía de personas que fallecen, que están en la etapa final de la vida, de los familiares que tienen duelo,… si tu te reconoces como personal de riesgo ya intentas que en el resto de tu vida haya más entradas de satisfacción. Luego está demostrado en estudios empíricos que las personas que hacen prácticas de meditación, yoga,… aquellas prácticas que permiten que la persona esté atenta a su propio cuerpo, a lo que hacen, que les permiten disfrutar más de la vida les ayuda muchísimo a poder estar bien ante los cuidados y ante la vida.

    – ¿En cuanto a la atención a los pacientes qué es lo que recomienda a los profesionales para que la atención sea la que necesitan?

    – Primero, que se cuiden mucho porque desde la serenidad se puede cuidar muchísimo mejor. Si uno está angustiado lo que transmite es angustia, si uno está triste lo que transmite es tristeza. Segundo, que aprendan muy bien qué habilidades utilizar de comunicación, por ejemplo, cómo hablar de la muerte, cómo hacer cuando un paciente llora, cómo hacer cuando un familiar dice: “Yo sin mi marido no voy a poder vivir porque no entiendo mi vida sin él”. Son respuestas difíciles, entonces, entrenar el estar en esas situaciones y saber responder a preguntas que tienen una respuesta complicada.

    – ¿Cómo ve los actuales recursos para los cuidados paliativos?

    – Son insuficientes. Ahora mismo se están promulgando las leyes de muerte digna y todo esto pensamos que es fenomenal pero cuando hacemos los cálculos, la ratio no nos sale. Un ejemplo es una investigación recientemente nuestra donde preguntábamos en las unidades de cuidados paliativos públicas si le daban importancia a la atención de los familiares antes de la muerte y en el duelo y todos absolutamente decían que sí y que sí sabían detectar los posibles duelos complicados pero luego cuando preguntábamos en qué medida contaban con un psicólogo que pudiera atender los duelos complicados solamente dos unidades contaban con atención específica al duelo. Tenemos que seguir peleando para que esto se vaya implantando cada vez más porque nos merecemos morir con dignidad igual que nacer.

    – Uno de los elementos a tener en cuenta son las habitaciones individuales, ¿verdad?

    – La persona tiene derecho a la intimidad y que en la medida en que se pueda tiene derecho a tener una habitación individual. Ahora, yo no lo pondría por encima de otros elementos de la atención, estamos discutiendo mucho sobre eso ahora. Hay pacientes que claramente se benefician de estar acompañados de otra persona. Se debería tender a que todo el mundo tuviese la posibilidad de morir solo, con su familia y con las personas queridas pero no creo que sea la principal reivindicación. Hay otras muchas como que se conecte la atención primaria con la hospitalaria, que haya más profesionales médicos, enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos,… Hacen falta muchísimas cosas para que los cuidados al final de la vida funcionen bien.

    Comparte esta noticia