• Cristina Calomarde, maestra de Tramacastilla: “La mayoría de mis alumnos no han tenido otra maestra, eso es muy raro en la Sierra”Cristina Calomarde, rodeada por los siete alumnos que tiene en el aula de Tramacastilla

    Cristina Calomarde, maestra de Tramacastilla: “La mayoría de mis alumnos no han tenido otra maestra, eso es muy raro en la Sierra”

    Cristina Calomarde Berges es de Orihuela del Tremedal y desde hace siete cursos escolares es la maestra de Tramacastilla. Conoce a los alumnos tanto que los siente parte de su familia y con su estabilidad laboral rompe la tónica del CRA de la provincia de Teruel cuyas plazas siempre son las últimas en ser elegidas. Para poder integrar a todos los alumnos, con edades que van desde los 5 a los 10 años, en las actividades, los docentes de las aulas multidisciplinares emplean diferentes herramientas. Calomarde este año apostó por el teatro de sombras y la experiencia gustó tanto en el festival de Navidad del colegio, donde se estrenó, que recientemente se ha repetido en El Rincón de los Muchachos, un punto de encuentro para el ocio infantil en la Sierra de Albarracín impulsado desde la Asociación Caranjaina.
    – ¿Cómo surgió la idea de hacer teatro de sombras?
    – Una prima mía me contó que lo habían hecho en el cole de Alfambra y me pareció muy buena idea. Nosotros siempre hacíamos teatro, pero con los chiquitines es muy complicado, mientras que con el teatro de sombras pudieron participar mucho más. Me pareció muy buena idea y, aprovechando que soy también la profesora de plástica, empleamos esa hora para hacer el montaje del teatrillo. La verdad es que trabajaron mucho, empezamos ya en noviembre.
    – ¿En qué consistió el teatro de sombras?
    – Era el cuento de A qué sabe la luna. Sacamos en internet las siluetas, los niños las pasaban a cartulina y las recortaban. Los mayores se ocuparon de la parte más complicada que era pegar las figuras al teatro e ir moviéndolas. Los niños ensayaron en casa el texto que tenían que decir e hicimos la grabación. Les iba grabando con el móvil y luego un compañero me hizo el montaje; también buscamos una música para el principio y el final.  Cuando hicimos la representación, cada vez que había una escena yo iba parando las voces para que coincidieran con la imagen.
    – ¿Entonces las voces ya estaban grabadas con antelación?
    – Sí, estaban grabadas de antemano, de forma que los pequeños pudieron participar mucho más, otras veces es más difícil integrarlos en el teatro.
    – ¿Para qué sirven este tipo de actividades?
    – En un aula interdisciplinar es una actividad ideal, me vino fenomenal poder meter a los de cinco años y a las de diez en un mismo trabajo en el que había cosas complicadas, porque los más mayores tenían que estar muy atentos y coordinarse muy bien. Es una manera de que participen en una misma actividad.
    – ¿Es difícil encontrar actividades que puedan hacer todos?
    – Sí, en los cursos seguidos no es complicado porque puedes igualar muchas cosas, pero meter a los de cinco años con los de diez es bastante difícil.
    – ¿Cómo se organiza una maestra con tantas diferencias de edades y tantos cursos?
    – Los niños tienen que saber en cada momento lo que tienen que hacer. En cuanto no lo tienen claro sabes que te van a dar guerra, tiene que estar todo muy bien organizado.
    – ¿Qué ventajas tiene un niño educado en una escuela unitaria?
    – A los de infantil se les hace trabajar más, los cursos inferiores se pueden beneficiar de los contenidos que se están trabajando en cursos superiores.
    – ¿E inconvenientes?
    – Que muchas veces no tienen niños de su misma edad para jugar, eso es lo complicado. Solo hay dos niños en un nivel y a la hora de organizarles actividades puedes hacer menos que si tuvieras un solo nivel en el aula. A veces es enriquecedor y otras perjudicial porque no se pueden aprovechar de muchas actividades que se podrían hacer.
    – ¿Cree que le estos niños tienen más autonomía?
    – Sí, se les exige que la tengan, no puedes estar encima de ellos en todo momento. Tú les tienes que dar las órdenes y ellos solos saben lo que tienen que hacer.
    – En una escuela de la Sierra de Albarracín es un lujo tener a la misma maestra siete años.
    – Sí, es un lujo, pero a veces también pienso que te conoces demasiado. La mayoría de los padres de la Sierra lo que quieren es que el maestro esté estable, cosa que no sucede. En Tramacastilla, salvo las alumnas de quinto, los demás no han conocido otra maestra. Pero es raro porque somos el último CRA que se cubre, son las plazas que nadie quiere, la gente que más viene aquí es de Zaragoza y están poco tiempo.
    . ¿Cuántos profesores del CRA tienen plaza fija?
    ­- De 19 que estamos, definitivos somos 5, algunos vinculados a la Sierra. Se está muy bien aquí, el trabajo es muy cómodo, la relación con los padres es fenomenal, haces una familia… pero al final cada uno tiene que mirar por sus intereses personales.

    Comparte esta noticia